Hinds – Leave Me Alone

HINDS

Desde luego, lo que es la vida. Hasta este año prácticamente ningún grupo español de rock había triunfado, ni siquiera llamado la atención al grueso de la industria musical anglosajona. Y en esto que, en un principio dos, y luego cuatro chicas, tocando garage pop en Madrid bajo el nombre de Deers se cambian de nombre a Hinds por temas legales y se convierten en una de las bandas que más han sonado en 2015.

Al margen de si se las tiene aprecio o manía, pues no parece haber una tercera vía con ellas, hay que reconocer que el suyo es un caso digno de estudio se mire por donde se mire. Con apenas un puñado de singles y demos debajo del brazo, en cosa de año y pico Hinds han pasado de tocar por mera afición a ganar el Converse Rubber Tracks, telonear a gente como los Libertines, Vaccines o Black Lips, hacer giras propias por EEUU, Australia y Europa y compadrear con Mac DeMarco. Lo suyo es algo sin precedentes y especialmente complicado, no ya por el hecho de ser una banda femenina (que también), sino por provenir de un país tan alejado de la prensa británica y americana como España.

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Este álbum arrastraba una expectación pocas veces vista si tenemos en cuenta que se trata de un debut. Expectación que no debe confundirse con incertidumbre, pues la propuesta de las Hinds podrá ser muchas cosas, pero no es imprevisible ni compleja.

En cualquier caso, a pesar de que su carrera despuntaba bien arriba antes de contar con ningún disco en su repertorio, todo el mundo, ellas incluidas, sabía que la primera gran prueba de fuego sería la publicación de su primer LP. Por ello y por haber sido grabado nada menos que nueve meses antes de su puesta a la venta (en los estudios del incansable Paco Loco), este álbum arrastraba una expectación pocas veces vista si tenemos en cuenta que se trata de un debut.

Expectación que no debe confundirse con incertidumbre, pues la propuesta de las Hinds podrá ser muchas cosas, pero no es imprevisible ni compleja. Garden” es la primera en sonar, aunque el orden de los tracks a grandes rasgos no tenga mucha relevancia. Inicio potente, con una buena píldora del lo-fi pop del que han hecho su marca registrada, en uno de los mejores temas del disco. En “Fat Calmed Kiddos” y en todas las que vendrán, las madrileñas toman el amateurismo por bandera, y en vez de tratar de disimularlo con una producción fina para tratar de sonar más ‘profesionales’, optan por ir contra corriente y maximizar el que saben que es su punto fuerte, su desparpajo y frescura garajera sin complicaciones. Otra de sus bazas es la constante lucha entre las voces de Ana Perrote y Carlotta Cosials, totalmente opuestas y que se compenetran a la perfección, cantando a la par versos diferentes buena parte del tiempo en lo que ya es otro sello de la casa.

Las madrileñas toman el amateurismo por bandera, y en vez de tratar de disimularlo con una producción fina para tratar de sonar más ‘profesionales’, optan por ir contra corriente y maximizar el que saben que es su punto fuerte, su desparpajo y frescura garajera sin complicaciones.

Warts y Easyinsisten en ese garage caótico y casi radio-friendly, si bien en ellas se empieza a vislumbrar un tono algo más oscuro que el esperable, menos gritos y melodías más nítidas que en sus primeras grabaciones. De hecho, las nuevas versiones de algunos temas suyos que ya conocíamos, como es el caso de la estupenda Castigadas en el Granero o Bamboo, su hit más probable, suenan distintas de aquellas, más pulidas, menos radicales en su ruido y en general, simple y llanamente mejor. Tras el curioso instrumental oscilante entre música de ascensor y melodía tropical de Solar Gap, interesante aunque quizás algo pasado de duración, llega Chili Town. Esta vale mejor que ninguna otra para resumir los temas sobre los que cantan Hinds: amor en su versión más nocturna y colocada, metáforas sexuales entre naif y traviesas, y drogas blandas como combustible vital. A continuaciónSan Diego, nombrada así no tanto por la ciudad californiana como por su socio y colaborador en la producción Diego García, cantante de los Parrots, añade algo de caña al trabajo antes de enfilar una recta final que baja el ritmo cardíaco y nos muestra una cara más oculta de las Hinds. Sobre todo cuando en And I Will Send Your Flowers Back descubrimos que el alcohol en la fiesta se ha acabado de repente (¿de qué otra manera si no?). La sensación de bajón y tristeza ligera permanecen en I’ll Be Your Man, aunque con mensaje opuesto y un aire pausado y retro que no le sienta nada mal.

Por mucho que haya quien quiera perderse en debates envenenados en los que se dude de los méritos de las Hinds, de su calidad musical o de conspiraciones judeo-masónicas por auparlas, la realidad es que estas han sacado un buen trabajo (que no sobresaliente) que sienta las bases para que nos las tomemos definitivamente en serio, si es que alguien aún no lo había hecho.

Por razones inexplicables, pues está fabricada con los mismos ingredientes y siguiendo la misma receta, “Walking Homees la menos acertada del trío que cierra el disco. Quizás finalizar con el ánimo más bajo, como lo habían dejado las dos que la precedían, hubiera sido mejor decisión que tratar de levantarlo en el último momento a base de un lo-fi más exagerado que el oído hasta ahora.

El mundo parecía dividirse entre los que esperaban confirmar el descubrimiento del año pasado (mayoría fuera de nuestras fronteras) y los que rezaban por un patinazo memorable que les diera la razón tras haber empezado a criticarlas antes que nadie (apostaría a que más numerosos en nuestro país; nadie es profeta en su tierra). El producto resultante no es ni una cosa ni la otra, aunque sin duda tiene más luces que sombras. Por mucho que haya quien quiera perderse en debates envenenados en los que se dude de los méritos de las Hinds, de su calidad musical o de conspiraciones judeo-masónicas por auparlas, la realidad es que estas han sacado un buen trabajo (que no sobresaliente) que sienta las bases para que nos las tomemos definitivamente en serio, si es que alguien aún no lo había hecho.

Hinds – Leave Me Alone

HINDS

7.0

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Debut bastante menos chillón que la imagen que ellas mismas se han ido construyendo con sus primeros pasos, más reposado y con tintes melancólicos. El resultado final es bastante bueno, aunque a los fans a los que hubieran conquistado a través de esa estridencia original les pueda resultar algo descafeinado. Al resto, probablemente les gustará más de lo que esperaban.

Up

  • Mejor sonido del esperado. Buena producción y un punto más de técnica instrumental que la de las demos que las dieron a conocer.
  • Hay que tener mucho resentimiento dentro ajeno a lo estrictamente musical para tachar este disco de malo.

Down

  • No han arriesgado en nada ni explorado territorios que no les hubiéramos oído ya.
  • Algún cover de sus queridos Dead Ghosts les habría asegurado un hueco en nuestro corazón de por vida.