Cazatesoros en el Ártico (I)

Eso de sacar singles que contengan b-sides, es decir, canciones descartadas o incluso nuevas composiciones realizadas para aumentar los motivos de peso para comprar el propio single, es una costumbre que se ha ido perdiendo con el paso del tiempo y el auge de la era de Internet, los servicios de música digital y la consecuente caída en la venta de CD’s y vinilos.

Lo cierto es que esta práctica hoy en día es más frecuente incluso entre grupos underground que entre las grandes estrellas. Pero si hay un grupo que desde sus comienzos ha sido constante y ha sacado una infinidad de b-sides para promocionar sus discos con canciones de una calidad que en muchos casos iguala la de sus largos, esos son los Arctic Monkeys.

A lo largo de todos sus discos e incluso antes de publicar el primero, los de Sheffield han sacado un montón de material y joyas perdidas que merecen ser rescatadas y mencionadas para todos aquellos que no hayan profundizado más allá de sus álbumes de estudio, ya que en muchas de ellas incluso han colaborado otros artistas de renombre y se han atrevido con cosas que no han tenido cabida en los discos.

“Beneath The Boardwalk”: la toma de contacto

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Así pues, empezando por los días en los que la banda apenas llevaba un tiempo dando conciertos, cuando sus canciones empezaban a filtrarse por Internet y ellos mismos se quedaban alucinados de ver cada vez a más gente tarareando sus letras en los conciertos, tenemos un puñado de canciones grabadas en “Beneath The Boardwalk”, un bootleg distribuido por los fans con un gran número de demos que grabaron en 2004 y que vieron la luz más tarde a través de Internet.

De esa etapa tan prematura podemos destacar temas tan desenfadados y divertidos como “Choo Choo”, que a pesar de parecer hablar de un tren utiliza esto como una metáfora para hablar de una relación en la que la chica quiere tomar el control. Otras piezas que se quedaron en la demo son “Wavin’ Bye To The Train Or Bus”, “On The Run From The MI5”, “Ravey Ravey Club” o “Curtains Closed”, canciones muy enérgicas que serían la gestación de lo que vendría más adelante en su aclamado debut. Pildorazos de indie-rock al estilo de otros grupos de la época como Franz Ferdinand o The Vines, en los que la característica voz de Turner ya relucía. Pero si hay una canción de este bootleg que destacar, esa es “Space Invaders”, un temazo que hace referencia al famoso videojuego, con un estribillo lleno de gancho con esos “baby, baby, baby” y un solo al final que destilaba las ganas de la banda por hacer música sin pretensiones.

“Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not”: despegue

Poco después de publicar su primer disco, viendo el éxito rotundo de este y las buenas críticas, los Arctic decidieron sacar un EP prácticamente ajeno al disco. Ese EP se tituló “Who the Fuck Are Arctic Monkeys?”, en referencia a la expectación que levantaron en internet a través de MySpace, y contenía temazos tan cañeros como “Cigarette Smoker Fiona”, en la que describe las típicas fiestas de adolescentes en una casa, o canciones más lentas pero igual de divertidas como “No Buses”, en la que se habla sobre una relación con una mujer incapaz de amar, además de la que da título al EP “Who The Fuck Are Arctic Monkeys”, donde Alex ironiza y critica a la prensa por convertirlos en el hype del momento, a través de unos riffs  que destilan aroma juvenil.

Antes de la salida de su emblemático disco debut, ya lanzaron varios singles para promocionarlo con sus correspondientes b-sides, entre los que destacan especialmente “Bigger Boys And Stolen Sweethearts”, cara b de “I Bet You Look Good On The Dancefloor” o “7”, cara b de “When The Sun Goes Down”, que también incluía “Settle For A Draw”, que trata sobre las discusiones de pareja (“and no one’s gonna start a revolution, so we best leave it well alone”). Pero cuando parecía que ya estaba todo vendido, decidieron seguir dando qué hablar y lanzaron un single completamente nuevo, que contenía la maravillosa “Leave Before The Lights Come On”, una de las canciones más queridas de su primera etapa, en la que Alex describe los sentimientos encontrados que produce despertarse con alguien al que conociste esa misma noche al lado. Ese mismo single también contenía “Put Your Dukes Up John”, una versión de la original de The Little Flames, antiguo grupo de Miles Kane, y “Baby I’m Yours”, escrita originalmente por Van McCoy en los años 60.

“Favourite Worst Nightmare”: venimos para quedarnos

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Los Arctic Monkeys se convirtieron en el fenómeno del momento. Medios de música británicos como la NME calificaron con un 10/10 a su primer disco, su nombre ya era conocido en todas partes, y ahora solo les quedaba seguir, así que tan solo un año después de “Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not”, lanzaron al mercado su segundo largo, “Favourite Worst Nightmare”.

Varios singles volvieron a acompañar al disco en esta ocasión, encontrándonos canciones tan destacables como las caras b de “Brianstorm”, “If You Found This It’s Probably Too Late”, en la que Alex cuestiona si la gente será capaz de apreciar sus nuevas canciones y si ser honesto servirá para ello, o “Temptation Greets You Like Your Naughty Friend”, en la que se atrevían con una colaboración con el rapero Dizzee Rascal. Tras este, volvieron a atreverse con un single ajeno al disco que contenía las canciones “Matador”, una canción de 5 minutos llena de riffs y cambios de ritmo sin apenas letra, y “Da Frame 2R”, que habla del peligro de mantener relaciones con muchas personas (“he knows where she’s going but don’t know where she’s been, and there’s the plus of the other thing, he’ll worry about it when it’s trouble he’s in”).

Entre las caras b de esta etapa encontramos canciones que podrían haber entrado perfectamente en su segundo disco, tales como el trallazo de “Plastic Tramp”, la conmovedora “The Bakery”, en la que Alex reflexiona sobre lo solo que se siente al pensar que toda su popularidad se debe a estar en un grupo, o “Too Much To Ask”, con ese toque oscuro que ya arañaba la sombra de «Humbug”. Pero no sólo eso, los monos también aprovechaban para experimentar con su sonido, dejándonos una “Bad Woman” en colaboración con Richard Hawley, con un aire rockero mucho más clásico o la instrumental “The Death Ramps”, el alias que la banda escogió para las colaboraciones con otros artistas como los ya citados Miles Kane o Richard Hawley.

La cosa no se quedó aquí, ya que después llegaría el paso de gigante con “Humbug”, la exploración de sus distintas vertientes con “Suck It And See” y el gran salto que les haría llegar al gran público con “AM”. En todo ese tiempo a los monos de Sheffield les ha dado tiempo a hacer de todo, las caras b y las versiones han seguido siendo una constante en su carrera y gracias a ellas nos hemos llevado muchas alegrías, pero el resto lo contaremos en la siguiente entrada de este especial.