Fuerte y lleno de energía, "Purple” es un regreso a los tiempos más rockeros de Baroness. Con similitudes notorias al sonido de Mastodon en “Leviathan”, el  disco logra rescatar el espíritu clásico de la banda y exprimirlo para hacerse de sus mejores cualidades. “Purple” nos presenta la cara de unos Baroness que conocen bien de donde vienen y que no dudan en seguir explorando el mundo del sludge. Cualquier fanático de Mastodon hasta antes de “The Hunter”, puede esperar un hogar en “Purple”.

Baroness – Purple

Los 2010s han sido clave para el desarrollo del sludge. El género (en sí) es como un laboratorio químico: no hay fórmula que no se mezcle con las demás. La inmensa gama de estilos por los que una banda de sludge puede pasar alimenta la creatividad de las mismas. Por esta razón, suelen madurar temprano y expandir su lista de referentes rápidamente. Uno de los grupos que destaca dentro de la subcultura sludge son nuestros protagonistas de hoy: Baroness.

Plantando cara a la tragedia

En 2012, Baroness nos sorprendieron con su doble disco, “Yellow & Green”, que nos mostraba su cara más melódica y gentil. A diferencia de su antecesor (“Blue Record”), “Yellow & Green” parecía ser un limbo para la banda de Georgia. Si comparamos “A Horse Called Golgotha” de “Blue Record” con “Mtns. (The Crown & Anchor)” de “Yellow & Green”, la diferencia es realmente notable. Sin embargo, después del accidente de bus sufrido en Inglaterra que dejó a la banda casi en quiebre, la energía se ha disparado. “Purple”, un epitafio de su tragedia, es lo que una buena banda de rock hace para enfrentarse a un momento difícil.

baroness-purple-2

Llenos de energía

Después del accidente de bus sufrido en Inglaterra que dejó a la banda casi en quiebre, la energía se ha disparado. “Purple”, un epitafio de su tragedia, es lo que una buena banda de rock hace para enfrentarse a un momento difícil.

“Purple” abre con “Morningstar”. Desde el primer riff, nos damos cuenta de cuál será el juego de Baroness a lo largo del disco. “Morningstar” nos recuerda el clásico timbre de John Baizley y el sonido pesado de las guitarras de Peter Adams, la esencia de la banda. Además, parece que los dos músicos escucharon concienzudamente “Leviathan” de Mastodon antes de empezar a componer esta canción. La similitud de estilos es notoria. Continuando el álbum está “Shock Me”, lanzada por primera vez un mes antes del lanzamiento del disco. “Shock Me” es un típico clásico de Baroness. Es progresiva, melódica y llena de energía. La voz de John Baizley destaca de nuevo. El vocalista canta con ganas, como si el accidente nunca hubiese pasado, la batería es pesada y sólida, y las guitarras marcan su propio camino. Así también llega “Try To Disappear”. Esta canción es un crescendo emocional. Por cada estrofa que pasa se suman más instrumentos y notas, para hacer del coro un clímax, y llevarnos ahí una y otra vez. “Try To Disappear” es como un buen amante.

Haciéndole nombre a Mastodon nuevamente, suena “Kerosene”. Además de Mastodon, si la escuchamos bien, podemos encontrar un denominador común con otra banda de rock, Ghost. Parece que Ghost y Baroness comparten los mismos gustos musicales pero, volviendo a “Kerosene”, sin perder su energía esta rueda a menos revoluciones que las otras tres piezas. Es una versión light de lo que “Crack the Skye” significó para “Blood Mountain” y “Leviathan” (todos de Mastodon).

Fuerte, pesado, melódico y conciso

Fuerte y lleno de energía,”Purple” es un regreso a los tiempos más rockeros de Baroness. Con similitudes notorias al sonido de Mastodon en “Leviathan”, el disco logra rescatar al espíritu clásico de la banda y exprimirlo para hacerse de sus mejores cualidades. “Purple” nos presenta la cara de unos Baroness que conocen bien de donde vienen y que no dudan en seguir explorando el mundo del sludge.

Las revoluciones bajan un poco más, y damos con “Fugue”. Esta composición es digna de haberse incluido en “Yellow & Green”, si se hubiese escrito en el 2011. Sin embargo, no deja de ser un elemento interesante en la propuesta auditiva de Baroness, ya que funciona como un punte para la siguiente pista, “Chlorine & Wine”. “Chlorine & Wine” fue el primer single de “Purple”, llegando a los fans casi cinco meses antes del álbum. Esta canción es un híbrido perfecto entre el stoner rock tradicional y el heavy metal progresivo. Sus melodías se complementan para balancear el sonido de la misma. Este corte se podría disputar con “Shock Me” y “Try To Disappear” el puesto al mejor cañonazo del disco.

Luego, para ir cerrando el álbum, están “The Iron Bell” y “Desperation Burns”. Con tiempos más rápidos y guitarras más pesadas, estos dos tracks sirven como filtro de todo lo que “Purple” ha otorgado, no sin antes dejar una pieza más para el oyente con los oídos limpios. Esta es “If I Have to Wake Up (Would You Stop the Rain?)”, lo más cercano que Baroness tiene a una power ballad ochentera, en la que combinan todas las emociones de “Purple”, y nos deja deseosos de más. Pero no es lo último, pues hay una pista más: “Crossroads of Infinity”. Aunque “Crossroads to Infinity” no es, en realidad, una canción más. Para ser precisos, este track es un sampling distorsionado de una voz que dice “I’ve done it… I’m drifting into a world of limitless dimensions”, como guiño al ilustrador Jack Kirby y Los 4 Fantásticos.

“Purple” es un álbum que debe estar en tu playlist de fin de año. Con este, Baroness demuestran que pueden plantarle cara a la tragedia con la frente en alto, y que son una banda fuerte, que no van a disolverse tan fácil.

error: ¡Contenido protegido!