AMPACITY

Imagina que eres el protagonista de una vieja película de ciencia ficción, de esas con muchos colorines y viajes al espacio en búsqueda de nuevas y escalofriantes formas de vida. Tu misión será recorrer una autopista cósmica plagada de altibajos y situaciones límite. Lo más probable es que quieras dejarlo, serás presa del miedo, de la infinita soledad, perderás lo último que se pierde. Deberás hacerlo todo con la única ayuda de tu mente, bueno y quizás un poco de LSD. Si esta es tu película, “Superluminal” será tu banda sonora.

[pullquote]En este nuevo álbum se aprecia una notoria mejoría en la producción del sonido, mucha definición en las guitarras de Galbas y Paciorkowski que desemboca en un sonido compacto y nítido.[/pullquote]

Nos encontramos ante el segundo trabajo de Ampacity, procedentes de la ciudad costera de Gdynia, en Polonia. Parece que los polacos no han perdido el tiempo desde que sacaron su último trabajo “Encounter One”. Editan este nuevo material bajo el sello Instant Classic Records, grabado en el estudio Radio Gdańsk (Polonia), mezclado y masterizado por el propio guitarrista Jan Galbas. En este nuevo álbum se aprecia una notoria mejoría en la producción del sonido, mucha definición en las guitarras de Galbas y Paciorkowski que desemboca en un sonido compacto y nítido. Pero estas no son las únicas novedades respecto a la última vez que entraron al estudio. Si ya en 2013 daban poco protagonismo a la voz, en lo nuevo de Ampacity se suprimen por completo y se atreven con un disco 100% instrumental. Según el quinteto de Gdynia, gracias a la decisión de ignorar las voces han encontrado más espacio para explorar nuevos sonidos, y vaya si lo han conseguido. No hace falta ser ninguna eminencia para darse cuenta de que Ampacity es una banda que entiende la música por su proyección en directo. Tanto es así, que el disco fue creado a partir de improvisaciones en los ensayos y grabado en directo en el estudio en un intento de conservar esa frescura.

La experimentación es algo que estos músicos parecen haberse tomado en serio. El uso repetido del theremin y las atmosferas de confusión, caos y esquizofrenia cósmica chocan con la absoluta tranquilidad y seguridad con la que nos deleitan en algunas partes de los casi cincuenta minutos de “Superluminal”. Esta demostración de recursos hace pensar que nos encontramos claramente ante un viaje sideral, y por si había alguna duda, el astronauta de la portada que flota a pierna suelta en el espacio, la despeja.

[pullquote]La experimentación es algo que estos músicos parecen haberse tomado en serio. El uso repetido del theremin y las atmosferas de confusión, caos y esquizofrenia cósmica chocan con la absoluta tranquilidad y seguridad con la que nos deleitan en algunas partes de los casi cincuenta minutos de “Superluminal”.[/pullquote]

El álbum está formado por cinco temas de larga duración. El primer corte, “42”, confirma que Ampacity vuelven con las pilas cargadas y nos sorprenden con riffs tremendamente contundentes, poniendo el listón en un lugar privilegiado  y difícil de mantener durante todo el disco. En los más de diez minutos que dura “42”, encontramos una introducción de sonidos marcianos dirigidos por el theremin de Paciorkowski. En los siguientes minutos la nave de los polacos despega y se lanza al espacio, deleitándonos con algunos de los momentos de más intensidad de todo el álbum. Seguidamente el tema se adentra en un pasaje de tranquilidad guiado por el bajo de Wojciech Lacki, y se deja oír por primera vez el teclado de Marek Kostecki. Aunque por ahora la paz no durará mucho, ya que minutos después el quinteto vuelve a subir a intensidad recuperando los riffs iniciales. No sabemos qué querrán decirnos los polacos exactamente con este “42”, pero pocas veces un número hizo sentir tanto.

Los siguientes diez minutos irán bajo el nombre “Properllerbrain”. Sin duda, es en este tema donde Ampacity (corriente máxima en castellano) hacen honor a su nombre. Introducen la canción sin mucha prisa, aunque con la siniestralidad que los caracteriza flotando en el ambiente. Jan Galbas solea con su guitarra mientras el tema va cogiendo altura. Hacia la mitad, nos damos de bruces con cortes de ritmo que pueden recordar a los mejores tiempos de los estadounidenses Tool. En el resto del track, un ritmo de batería continuo ejecutado por Sebastian Sawicz nos deja con la tensión por las nubes.

[pullquote]Si ya en 2013 daban poco protagonismo a la voz, en “Superluminal” se suprimen por completo y se atreven con un disco 100% instrumental. Gracias a esta decisión ellos mismos confiesan que han logrado encontrar de manera acertada espacio para nuevos sonidos.[/pullquote]

Pero después de la tempestad viene la calma, y qué mejor momento que el ecuador del disco para echar el freno. En “Molten Boron” la banda crea una atmosfera de tranquilidad y relajación mental que invita a la meditación. Es fácil encontrar similitudes creativas con bandas como God Is An Astronaut en los seis minutos que dura este corte. Puede que este sea el momento en que el protagonista de la película usa el LSD del que hablábamos en el primer párrafo, disfrutando de las ventajas que ofrece un viaje en el espacio exterior. Y, por fin, empezamos a vislumbrar el destino al que nos conduce la nave de los polacos. Todo parece apuntar al “Planeta Eden”, en el que el terror y la intensidad se vuelven a dar la mano. Ambiente caótico, con ganas de guerra y un ligero atisbo de esperanza es el oxígeno que respiramos en los diez minutos que dura “Planeta Eden”. Vuelve a tener protagonismo el teclado hacia el final, que configura la parte más tranquila del tema.

Por último nos encontramos con “Superluminal”, el track que da nombre al disco. Sin duda, es un desenlace. Parece que la película acaba en un final feliz, pues es un corte de carácter más tranquilo, con una fluidez natural, un bajo contundente y un teclado trabajando al máximo rendimiento para conseguir una atmosfera envolvente en los siete minutos que se extiende la duración.

Habrá que esperar a ver cual es el próximo paso de Ampacity, aunque con este disco se consagran en la escena del rock experimental con un estilo propio, denominado por ellos mismos como ‘Retro-futuristic rock’. No sabemos si después de esto el quinteto de Gdynia seguirá teniendo fuerzas para la experimentación, pero lo que queda claro es que para ellos (ni para nosotros) el espacio exterior ya no es ningún misterio.

Ampacity – Superluminal

  • Una producción de sonido impecable que realza el concepto del álbum.
  • Saben combinar perfectamente las subidas y bajadas de intensidad con una elegante fluidez.
  • Canciones muy bien estructuradas a pesar de su duración.

  • El abuso del theremin y los efectos de sonido a veces hace que resulte incomodo al oído.
  • La extensa duración de las canciones y la ausencia de voz hace que sea complicado no perder el hilo.

PÁGINA DE ARTISTA

7.9

 

Ampacity vuelven con su segundo trabajo con el que terminan de definir un estilo propio a base de riffs contundentes,  teclados y baterías que fluyen en temas de larga duración con una estructura estudiada a conciencia.

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