KAMASI WASHINGTON

Complicado analizar un disco como “The Epic”, una de las sensaciones musicales del año, cuando ya casi todo ha sido dicho, al menos por los medios de referencia internacionales. Complicado también que esta crítica no sea vista como un ejercicio de esnobismo de última hora de quien pretende no ser el único que no diga lo bueno que es el álbum de Kamasi Washington. Y en parte es así, ha tenido que llegar diciembre y la premura de los tops de fin de año, para que me decida por fin a opinar sobre los que para muchos son los mejores minutos de jazz del año que ya se cierra. Pero más que eso, se trata de compartir lo bien que lo he pasado dejando que corra el reloj entre los temas de “The Epic”, aportando mi granito de arena como aficionado al jazz (y nunca como experto) para unirme al reconocimiento general de este talentoso músico; no porque lo marque la agenda, sino porque creo que a pesar de su sobrecogedora duración, merece la pena dedicar unas pocas horas a este trabajo.

“The Epic” es, proyectos y colaboraciones a parte, el debut discográfico de Kamasi Washington. El californiano asegura que no cogió el saxo hasta la adolescencia animado por sus padres, también músicos. Su primera experiencia en una banda tuvo lugar con la gestación de Young Jazz Giants, un cuarteto empeñado en salir de los standards de siempre y buscar sonidos innovadores. A partir de ahí colaboró en directo para artistas como Herbie Hancock o Snoop Dogg. Más recientemente has podido oírle, quizá sin saberlo, en los últimos elepés de Flying Lotus (cuyo sello ha acogido la grabación de este disco) y Kendrick Lamar, para los que Kamasi tocó el saxo e introdujo arreglos de cuerda. Por tanto, a sus 32 años, Washington no puede ser considerado en absoluto un novato.

¡Kamasi, todos somos contingentes, pero tú eres necesario!

[pullquote]“The Epic” es imprescindible porque apuesta por el jazz como la suma de técnica e improvisación, por el necesario homenaje a los grandes y la incursión en el terreno de la fusión con otros ritmos afroamericanos cuando es necesario.[/pullquote]

Cuando uno quiere hablar de “The Epic” lo primero que le viene a la cabeza es su duración: nada menos que 178 minutos repartidos a lo largo de un triple LP. Dejando de lado que lo que a priori podría considerarse un handicap de cara a captar la atención de oídos profanos en el género (¿lanzar tres horas de jazz al mercado? ¿nos hemos vuelto locos?) al final resulta no serlo tanto, encontramos en “The Epic” un disco extraordinariamente imprescindible. Imprescindible porque apuesta por el jazz como la suma de técnica e improvisación, por el necesario homenaje a los grandes y la incursión en el terreno de la fusión con otros ritmos afroamericanos cuando es necesario. Y sobre todo porque encaja en la concepción comunitaria que Max Roach, uno de los ídolos de Washington, tenía acerca del jazz: “El jazz es una forma musical muy democrática. Sale de una experiencia comunitaria. Cogemos nuestros respectivos instrumentos y colectivamente creamos algo muy bello“.

[pullquote]Kamasi sacude la caspa y el olor a viejo y apuesta por la épica del jazz. No pretende caer en lugares comunes si no devolver al jazz la emoción y el peligro a través de tres discos llenos de grandes melodías, fusión de géneros y entremezcla de grandes instrumentistas.[/pullquote]

El debut como bandleader de Kamasi ha llegado en un momento en el que el jazz tiene una consideración de género culto, como si estuviera reservado a una minoría que comparte pocos lazos con la masa. La otra cara del género, la más amable, está conformada por un puñado de músicos sin sangre en las venas que se dedican a sacar versiones jazz de grandes hitos de la música pop o, en el mejor de los casos, a grabar sesiones carentes de alma que serán reproducidas para ambientar bares cool o algún que otro Starbucks. Todo a través de una cuidada selección de los temas, debidamente tratados y procesados, para garantizar una escucha inocente y sin sobresaltos que además ayude al oyente a cagar blandito. Salvo honrosas excepciones (ahí tenemos a Colin Stetson, Esbjörn Svensson, Hiromi, Matana Roberts o Avishai Cohen) parecía que el jazz del nuevo siglo se dirigía, o bien a una minoría selecta, o a una zona de confort bastante anquilosada.

En este contexto aparece Kamasi con un disco que en realidad son tres, sacudiendo la caspa y el olor a viejo y apostando por la épica del jazz. Precisamente ‘épico’ es un adjetivo bastante manoseado en nuestros días, Washington también es consciente de eso y no pretende caer en lugares comunes si no devolver al jazz la emoción y el peligro a través de tres discos llenos de grandes melodías, fusión de géneros y entremezcla de grandes instrumentistas:  The Plan”, “The Glorious Tale” y “The Historic Repetition”.

Volume 1: The Plan

[pullquote]”The Epic” encaja en la concepción comunitaria que Max Roach, uno de los ídolos de Washington, tenía acerca del jazz: “El jazz es una forma musical muy democrática. Sale de una experiencia comunitaria. Cogemos nuestros respectivos instrumentos y colectivamente creamos algo muy bello”.[/pullquote]

Abrimos con “Change of the Guard”, spiritual jazz que nos puede recordar, salvando las distancias, a Coltrane, evidente influencia de Kamasi. La instrumentación es impecable; Kamasi, pese a ejercer de líder, sabe dejar la autonomía necesaria a todos lo elementos instrumentales que se dan cita haciendo honor a aquella frase de Max Roach. El coro de veinte personas, la orquesta, su grupo (West Coast Get Down), todo perfectamente dispuesto para hacer que esto suene épico, pero no excesivo.

Askim” va de menos a más, arrancando como una sutil balada a través del bajo de Thundercat para derivar en un hardbop de los años cincuenta. Nuevamente se consigue esa sensación de elevación del espíritu. Parece que todos los temas de este primer capítulo van por ahí, como la sensual “Isabelle”. La agresiva “Final Though” sigue esa misma estructura del primer tema pero ahora la explosión sonora va a ser más violenta, involucrando aún más a un oyente que a estas alturas no debería resistirse a dejarse llevar por la música. “The Next Step” hace precisamente eso, recoge todo lo mostrado hasta el momento para canalizarlo y llevarlo un paso más allá aumentando el nivel de emoción.

Para cerrar nos enfrentamos a “The Rhythm Changes”, primera pieza vocal hasta el momento. Patrice Quinn suena como una diosa y refuerza la impresión de que “The Epic” posee cierta conceptualidad; Kamasi nos está contando una historia quizá sobre la comunicación con la naturaleza, con Dios o con cualquier ente superior.

The time, the season, the weather
The song, the music, the rhythm
It seems, no matter what happens
I’m here

Volume 2: The Glorious Tale

[pullquote]“The Epic” ha sido un auténtico terremoto para el jazz de nuestros días. Parece que a algunos puretas les ha molestado la relevancia que ha adquirido el disco para el público (no tan) mayoritario. Espero que puedan recordar la última vez que un disco de jazz causó tanto revuelo entre los amantes de la música en general.[/pullquote]

El segundo volumen seguramente sea el más variable, moviéndose entre extremos. Lo abre “Miss Understanding”, un fantástico post-bop en el que los coros vuelven a ser fundamentales. Ojo a los excéntricos solos de un intermitente Kamasi Washington que da un paso al frente y luego se esconde, apoyado siempre por los dos bateristas y el contrabajo de un Mosley que trabaja a pleno rendimiento. La siguiente parada es “Leroy and Lanisha”, cuya sensibilidad y estética refinada consigue crear ese juego de contrastes en gran parte gracias a los teclados. Re Run” es otra de las piezas fundamentales de este trabajo que se vuelve aún más grande en “Re Run Home” (su reprise del tercer disco), de la que podríamos destacar la percusión etíope y la mixtura entre compases funk y ritmos latinos genialmente interpretada por una banda que aparece como un riachuelo y termina siendo un torrente a punto de inundarlo todo. Pero no durará mucho, “Seven Prayers” nos devuelve al reposo, a la tranquilidad de quien ora esperando comunicarse con lo divino.

El segundo track vocal es nuevamente liderado por Quinn. “Henrietta Our Hero” dispone el terreno para que arranque la soberbia “The Magnificient Seven”. No, no se trata de una reinterpretación del famoso tema de The Clash; hard-bop, spiritual jazz, free jazz… no sé como definir esto. Los matices y estallidos se van sucediendo dando lugar a algo enorme. Supongo que a estas alturas el oyente se habrá dado cuenta de que Kamasi Washington no ha propiciado ningún vuelco al jazz desde sus cimientos. La experimentación e improvisación no pretenden crear un sonido radicalmente nuevo, la magia reside en la elección y conjugación de todos los ingredientes que Kamasi ofrece para hacer disfrutar tanto a experimentados como neófitos del jazz.

Volume 3: The Historic Repetition

[pullquote]“The Epic” es, en cierta forma, una devolución del jazz a sus orígenes: unos cuantos amigos negros tocando música y explorando diferentes vertientes de la influencia afroamericana no para un reducido grupo de culturetas, si no para hacer disfrutar a todo el mundo. “The Epic” es jazz para el pueblo.[/pullquote]

El último capítulo arranca con el reprise anteriormente comentado (“Re Run Home), mucho más funkie aquí. Este va a ser un volumen en el que de alguna manera van a estar más presentes las mezclas entre diversos subgéneros como el be bop, el hard bop, el spiritual e incluso el avant-garde con otros sonidos de tradición afroamericana. La segunda pieza, “Cherokee”, es en realidad un standard de Ray Noble en una versión algo más soulera que vuelve a tener a Quinn como protagonista en el apartado vocal.

Nos sorprende con un cover del “Clair de Lune” de Debussy que se alarga hasta unos once minutos con ocho segundos más cortos de lo que pudieran antojarse. “Malcom’s Theme” resucita a Malcom X sampleando uno de sus discursos. No es casualidad, los últimos meses han sido especialmente duros para la comunidad afroamericana. Kamasi Washington, al igual que otros miembros de esta nueva generación de talentos negros (Kendrick Lamar, Flying Lotus o Thundercat) no tiene miedo a reivindicar su negritud como ya lo hicieran en los sesenta los percusores del free jazz.

Before I get involved in anything nowadays, I have to straighten out
my own position, and, which is clear. I am not a racist in any form
whatsoever. I don’t believe in any form of racism. I don’t believe in
any form of discrimination or segregation. I believe in Islam. I am a
Muslim. And there’s nothing wrong with being a Muslim, nothing
wrong with the religion of Islam. It just teaches us to believe in Allah
as the God. And those of you who are Christians probably believe
in the same God, because I think you believe in the God who created
the universe. And that’s the One we believe in, the one who created
the universe, the only difference being you call Him God and I–we
call Him Allah. The Jews call him Jehovah

The Message” pone punto y final a estas tres horas de jazz. Una manera excelente de cerrar el disco, llena de virtuosismo, elementos electrónicos y cambios de ritmo donde destacan la actuación de Thundercat y la habilidad al saxo de Kamasi Washington.

“The Epic” ha sido un auténtico terremoto para el jazz de nuestros días. Parece que a algunos puretas les ha molestado la relevancia que ha adquirido el disco para el público (no tan) mayoritario. Espero que puedan recordar la última vez que un disco de jazz causó tanto revuelo entre los amantes de la música en general. Claro que Kamasi no ha aportado ninguna revolución formal, pero ha conseguido realizar un disco de jazz de verdad, lleno de emoción, talento y grandes influencias que bien podría funcionar como cebo para cualquier incauto que quiera aproximarse al mundillo del jazz. Todo esto actuando desde una discográfica independiente y cometiendo la temeridad de grabar un triple álbum que atrapa de principio a fin. “The Epic” es, en cierta forma, una devolución del jazz a sus orígenes: unos cuantos amigos negros tocando música y explorando diferentes vertientes de la influencia afroamericana no para un reducido grupo de culturetas, si no para hacer disfrutar a todo el mundo. “The Epic” es jazz para el pueblo.

Kamasi Washington – The Epic

  • Superación del Starbucks-jazz y apertura de miras para dirigirse a cualquiera que quiera escuchar.
  • El saxo de Kamasi que en realidad es una Thermomix que mezcla, corta, bate y calienta diferentes tradiciones y homenajes.
  • Su duración puede plantear un reto para el oyente del que siempre saldrá satisfecho.

  • Puedes pensar que su duración de tres horas es un problema si todavía no te has atrevido a escucharlo.

PÁGINA DE ARTISTA

8.9 HOT RECORD

 

Kamasi Washington debuta en Brainfeeder con un triple disco donde explora diferentes vertientes del género jazz. Todo un lujo técnico e interpretativo lleno de matices que hará disfrutar a aficionados y novatos en esto del jazz.