GRIMES

Iba para neurocientífica; al final desplegó todo su potencial delante de un sintetizador. Claire Boucher es, desde principios de esta década, un claro referente de la música underground. Más conocida como Grimes, consiguió gran prestigio gracias a las redes sociales, justo cuando Myspace vivía su mayor apogeo. Se sumió tanto en su proyecto musical que al final fue expulsada de la universidad por haber acumulado un gran número de faltas. Esto es lo que llamamos una alumna ejemplar.

Pero lo que sí es verdad es que, en realidad, Grimes se desenvuelve en su universo musical de manera ejemplar. Ella misma define su proyecto como una mezcla de varios géneros, de R&B a la electrónica industrial, tocando palos como el pop y su rama más arty, esta última porque le gusta vincular su música a lo eminentemente icónico y audiovisual. Lo que sí busca en su música es la unión de la gente, que se socialice y se baile sin cesar. Estas pautas marcaron su debut, “Geidi Primes” (2010) que, sorprendentemente, obtuvo gran acogida del público. De ahí a que más adelante pudiera dedicarse de lleno a su grupo, participando en giras con colegas y dándose a conocer todavía más actuando como telonera de Lykke Li, entre otros artistas del gremio independiente. Después de publicar dos álbumes más (“Halfaxa” también en 2010 y “Visions” en 2012), publica nuevo material después de tres años de silencio. Bajo el sello 4AD, Grimes lanza al mercado “Art Angels” después de un intenso seguimiento por las redes sociales.

¿Qué podemos encontrar en este cuarto álbum de estudio? Un cambio de planes: ha buscado adaptar sus sonidos a oídos más accesibles. El mundo paralelo de Claire Boucher no resulta comprensible para gran parte del público, por lo que recurre a estribillos pegadizos, influencia pop por excelencia y, por otro lado, a inventar un nuevo ambiente de colores menos llamativos, de escenas menos rebuscadas que se adapten a todo tipo de contexto. “Art Angels” se desarrolla a merced de los buenos momentos y la electrónica más hedonista y disfrutable, donde la canadiense se olvida de la rutina, los pasos en falso y los encuentros indeseados.

[pullquote]¿Qué podemos encontrar en este cuarto álbum de estudio? Un cambio de planes: ha buscado adaptar sus sonidos a oídos más accesibles. El mundo paralelo de Claire Boucher no resulta comprensible para gran parte del público, por lo que recurre a estribillos pegadizos, influencia pop por excelencia y, por otro lado, a inventar un nuevo ambiente de colores menos llamativos, de escenas menos rebuscadas que se adapten a todo tipo de contexto.[/pullquote]

La introducción que nos ofrece Boucher a este nuevo álbum es totalmente diferente a lo que nos podiamos imaginar en cuanto a una reinvención musical que tomara una dirección más comercial. laughing and not being normalconsigue intrigarnos desde el primer aspaviento de violín, sumado a texturas renacentistas que ofrecen las cuerdas y los instrumentos de viento. Una breve aparición de la cantante remonta con fragilidad la caída de las hojas, la llegada de su otoño personal, acompañada de una alusión al “catch ‘em all” que, si nos ponemos un poco frikis (como en realidad es ella), nos recuerda a aquella sintonía de Pokémon que cantábamos con tesón. Todo ello con tal de recaudar todos esos extractos de su ayer.

Ahora sí, una vez aterrizamos en California, con ese bamboleo de guitarrillas y un ritmo envidiablemente veraniego, nos hace pensar en el rumbo tomado por la cantante hacia una vertiente mucho más poppy, sin perder del todo su esencia con esos estribillos coreados, fuera de la armonía convencional a la que nos tiene acostumbrados el Auto-Tune. Además contiene un sample de “Pon de Replay” de Rihanna no muy identificativo en la primera escucha, pero para qué nos vamos a engañar, vas a escuchar esta canción más de una vez. Y sin duda es un gran acierto, un tema entre el repertorio que suena muy radio-friendly, pero que hasta el momento no ha llegado a convencer del todo al público. O al menos así nos lo deja caer la presencia de Grimes en las listas de éxitos. SCREAMda miedito, aviso. Qué menos cuando su título evoca al pánico, y vaya que si lo consigue. Aristophanes pone los fraseos de esta producción de Grimes enteramente en chino mandarín, y aunque no me haya enterado muy bien de su mensaje, su tratamiento tan cercano a la electrónica industrial y el trap recuerda a los Die Antwoord más traviesos, con un comienzo muy parecido a una redada del Oeste con las eléctricas que, en su continuación, se funde con una intensa batalla de ritmos a los sintetizadores. Y esos gemidos de fondo… dan mal rollito.

[pullquote]”Art Angels” se desarrolla a merced de los buenos momentos y la electrónica más hedonista y disfrutable, donde la canadiense se olvida de la rutina, los pasos en falso y los encuentros indeseados.[/pullquote]

Lo primero que llama la atención de Flesh without Bloodes su videoclip tan artístico y su protagonista tan camaleónica: de Maria Antonieta en la peor de sus demacres, pasando por un ángel caído del cielo hasta una gángster bastante más favorecida. Después, la mezcla de texturas y la eléctrica que se prolonga con una Claire Boucher muy desentendida con los demás, a su bola y disparatada: And you had every chance, you destroyed everything that you know“. Como primer single, apunta alto en el comentado cambio de planes en su música. Belly of the Beatentraría dentro de este cúmulo de canciones buenrollistas que se está marcando la cantante en “Art Angels”, con una nueva alusión de ángeles con claras perspectivas hedonistas que cantan “ao-wah“, su aleluya personalizado, escapando del dolor emocional gracias a la música. Alude al verano indirectamente, te transporta a los días de playa (y todos aquellos daikiris que todavía no te has tomado delante de las playas de Puerto Príncipe) gracias a su carácter acústico.

Con Kill V. Maimaterriza el k-pop más insufrible. Lo kawaii está de moda, y allí en Japón perdurará durante mucho tiempo como sigan vendiendo extensiones rosas y esos alicates postizos a los que llaman uñas. No obstante, no deja de sonar pegadiza. Boucher mengua y deja llevar su dulce voz al deletreo, a los ritmos llenapistas y el sinparar del sintetizador. La influencia R&B y disco queda latente en un Artangelsque se corona como el ejemplo más claro de accesibilidad al público pop. Cumple con todos los requisitos: rebosa optimismo, tiene ritmo y muy a pesar de que no tenga madera de single, sino como un digna continuación de los momentos cumbres del álbum, te deja con buen sabor de boca para continuar la escucha del álbum. Además… ¿soy yo o esto suena a “Walking On Sunshine” 2.0?

De repente, suena el piano. Acordes infantiles, Boucher melancólica, seguida de unos beats que van en crescendo, coros que rozan el trance y acompañan todas aquellas referencias nocturnas. Hasta que el violín aparece alarmando al oyente y cerrando la pista con final agrio e inesperado. Así es Easily, una extraña mezcolanza de sonidos bollywoodienses y pop tan liviano como adecuado para su nuevo repertorio. Pincontinúa la estela de sus anteriores y cierra una mitad de álbum bastante satisfactoria, sin momentos de exaltación que, para mi gusto, no son necesarios por el momento.

[pullquote]Bien sabemos que Grimes puede ser capaz de cambiar de parecer y que, de una manera o de otra, confeccione un álbum más introspectivo, carente de este carácter dicharachero, alegre y salvaje. Por eso, con “Art Angels” bajo su brazo, nos quiere dar a entender que ella también puede ofrecer un plato de buen gusto al público más amplio, pero nunca abandonará esa faceta freak que desde “Halfaxa” (2010) la ha caracterizado.[/pullquote]

Llegamos a uno de los hitazos de Art Angels: REALiTi“. A principios de año contábamos con una demo que nos dejaba con muchas ganas de escuchar más temas de la cantante, pero ahora ha sido remasterizada y por así decirlo, suavizada. Le han subido de tono y aunque conserva la esencia electropop atmosférica y reminiscencias de su pasado experimental, ha perdido un poco el encanto de la versión demo. Every morning there are mountains to climb, taking all my time oh, when I get up, this is what I see, welcome to reality“. Aun así, sigue siendo muy disfrutable y con muchísimo potencial para convertirse en carne de cañón para las pistas de baile sin necesidad de cualquier remix.

Sabemos lo muy contagiosa que puede resultar “REALiTi” una vez se te mete en la cabeza, pero sólo tienes que pasar a la siguiente canción para caer en el delirio. World Princess part IIguarda el estribillo con sintetizadores más pegadizo de todo el álbum, y no es exageración. Junto al potencial vocal de Boucher, su fraseo final y la desenfrenada hecatombe de bases rítmicas, Grimes consigue marcar otro tanto a su favor de llegar a un público musicalmente más accesible. La segunda y última colaboración en “Art Angels” corre a cargo de Janelle Monáe, la estilosa cantante soul de tupé arquitectónico y voz al más puro estilo motown. Venus Flyjunta lo mejor de dos mundos: la influencia disco y la cualidad vocal de Monáe donde le coge gusto al fraseo, tanto como su compañera al sintetizador. Si los Ting Tings escucharan a estas dos mujeres en acción, pedirían una colaboración ipso facto. La lluvia y la guitarra sobre ecos orquestales acompañan a Grimes durante el interludio Life in the Vivid Dream para anunciar el final de este disco tan llamativo y adictivo a través de Butterflyy su I’m not your dream girl“, que podría concordar en la mitad del disco, con esos sutiles golpes al teclado y su carácter sosegado.

Bien sabemos que Grimes puede ser capaz de cambiar de parecer y que, de una manera o de otra, confeccione un álbum más introspectivo, carente de este carácter dicharachero, alegre y salvaje. Por eso, con “Art Angels” bajo su brazo, nos quiere dar a entender que ella también puede ofrecer un plato de buen gusto al público más amplio, pero nunca abandonará esa faceta freak que desde “Halfaxa” (2010) la ha caracterizado. Al menos, yo soy partidario de esta nueva era de Grimes, y espero que continúe por este sendero.

Grimes – Art Angels

  • El imaginario de Grimes trasciende tanto por su faceta experimental como por encontrar el remedio para que otro público la escuche.
  • Delicada y exquisita autoproducción, sin haber necesitado ayuda de nadie.
  • “REALiTi”, “World Princess part II” y “California”.
  • Pasa lo mismo que con “Visions”, y es que la carátula, además de reflejar el caos de Boucher, es mortal.

  • Catorce canciones son muchas, pero puede que insuficientes para fans exaltados de la artista, sobre todo después de este cambio tan impactante.
  • En conjunto resulta bastante caótico y mareante, puede que muchos se echen hacia atrás de escucharlo íntegramente.

PÁGINA DE ARTISTA

8.5 HOT RECORD

 

Claire Boucher, alias Grimes, deslumbra con “Art Angels”, un álbum que tiene un poco de todo: pop, sintetizadores, música experimental, regustillo a verano y colaboraciones llamativas. Compuesto y producido íntegramente por ella, marca una nueva etapa en su carrera musical, acercándose al pop más comercial pero sin olvidar su facilidad para crear ambientes con su voz tan peculiar y su imaginario grotesco y barroco.