GENGAHR

Hay dos cosas verdaderamente difíciles de encontrar en Inglaterra: un día caluroso y bandas que no impresionen. El talento inglés es tan dinámico y escurridizo, que logra adaptarse a cualquier estilo, y destaca sobre el resto. Pareciera que Darwin no escribió sobre las especies, sino sobre la música de su país, como una clase de vidente futurista. Desde Sex Pistols hasta George Michael, no es muy difícil darse cuenta del ingenio musical inglés. Es así como Londres, una vez más, fue la cuna de un buen representante de su perspicacia: una banda llamada Gengahr.

Salido del deseo de comenzar algo nuevo y único, Gengahr es una verdadera gema. La banda refleja (además del deseo de explorar nuevos sonidos) el estilo de vida londinense, el cual ha sido una influencia directa, aunque secreta, a la hora de hacer música. Pese a que el nombre del grupo nos recuerde a Pokémon y nos parezca infantil, su música es seria, y sus letras, profundas. Con su debut, “A Dream Outside”, Gengahr parecen hablarnos de su árbol genealógico, el cual podría ser el hijo bastardo de Tame Impala y Blur, mezclado con genes del menos conocido Funeral Suits.

[pullquote]Con su debut, “A Dream Outside”, Gengahr parecen hablarnos de su árbol genealógico, el cual podría ser el hijo bastardo de Tame Impala y Blur, mezclado con genes del menos conocido Funeral Suits.[/pullquote]

El disco empieza con “Dizzy Ghosts”, tema con tono trágico pero armonioso. Felix Bushe repite, en falsetto, la misma línea en el coro (“Darling, it started out meaning nothing”) y deja expuesto el tono del álbum. Al escuchar “Lily of the Valley” de Funeral Suits, podemos encontrar muchas similitudes con la primera canción. Sin embargo, nos despegamos de ese estilo al llegar a “She’s a Witch”. Esta canción podría ser fácilmente interpretada por Damon Albarn, y quedaría como una versión avant-garde de Blur, como si Blur no fuese lo suficientemente avant-garde. Los beats y secuencias de la batería de esta canción hacen alusión a los primeros años de Bloc Party, razón por la cual no fuese sorpresa que Matt Tong haya sido una de las principales influencias de Danny Ward, baterista del grupo. A diferencia de “Dizzy Ghosts” y “She’s a Witch”, la tercera canción del disco, “Heroine”, se despega del sonido británico y toma forma americana. Los riffs de “Heroine” podrían ser confundidos, con facilidad, por los de Tyler Ramsey en Band of Horses. Esto demuestra el potencial de Gengahr como una fabulosa banda de britpop experimental.

Siguiendo a “Heroine”, llega “Bathed in Light”, y es aquí cuando la influencia de Tame Impala llega a apreciarse con más claridad. Con una armonía de jazz suave, la canción puede ser con facilidad la mejor del álbum en temas de composición. A este quiebre en el disco lo sigue “Where I Lie”, con un aire a Jack White, demostrando, una vez más, que Gengahr pueden ser como un camaleón sin dejar su zona de confort. A medida que el debut de la banda avanza, las canciones se vuelven más interesantes. Así llega “Dark Star”, la única canción instrumental de disco. Plagada de sintetizadores y sonidos futuristas, la vibra progresiva de este tema nos sirve como bajativo para lo que queda de “A Dream Outside”.

[pullquote]Aunque el nombre del grupo nos recuerde a Pokémon y parezca infantil, su música es seria y sus letras profundas. Tienen el espíritu y el potencial para convertirse en una fabulosa banda de britpop experimental.[/pullquote]

El álbum retoma las letras con “Embers”, reflejando aún más el sonido de Tame Impala que tanto ha servido de inspiración para la Gengahr. A diferencia de la primera mitad (previa a “Dark Star”) inspirada en britpop, la segunda mitad se inspira en música electrónica. El espíritu de Russolo se regocija en el inframundo escuchando “Embers”. No así con “Powder”, puesto que este tema ocupa un puesto privilegiado en su playlist de gimnasia. Lanzado al mercado en el 2014, “Powder” fue la canción que terminó de consolidar el sonido de Gengahr. Para entender a la banda, es necesario escuchar esta canción. Hay mucho de The Kooks en sus líneas y melodías, así como tiene mucho de Kaiser Chiefs en sus solos.

Sin embargo, el sonido adolescente de “Powder” cambia drásticamente, y se simplifica en beats inspirados por Charlie Watts y guitarras oriundas del countryside estadounidense en “Fill My Gums With Blood“. Quizás, sin darse cuenta, Gengahr lograron captar la esencia de unos Aerosmith del futuro. De igual forma, la banda logró reproducir una pieza que podría ser atribuida a U2 si se logra cambiar la voz de Felix por la de Bono. “Lonely As a Shark” logra crear un ambiente de trance al igual que el de las guitarras de The Edge, pero no alcanza el nivel de este último. El falsetto parece aturdir en lugar de armonizar. Es aquí donde la banda debió haber acudido, por ejemplo, a grabaciones de Robert Plant para intentar darle un cambio a la voz. Para cerrar el álbum aparece “Trampoline”, invocando con sus primeras notas a la conocida “Hello Hooray” del legendario Alice Cooper. Este tema es el epíteto de un disco lleno de sorpresas, compuesto por una banda que no teme acudir a estilos completamente diferentes para usarlos de referentes al momento de escribir.

Gengahr nos enseñan un espíritu experimental. Sin tener muchos años de existencia, demuestran haber madurado bastante, y eso les permite adentrarse a secuencias y escalas poco típicas en la música que componen y reproducen.

Gengahr – A Dream Outside

  • Gran variedad de efectos y sonidos.
  • Melodías simples, pero llamativas.
  • Combinable con casi cualquier género moderno de rock.

 

  • Puede ser repetitivo, a veces.
  • El falsetto puede cansar. No es tan grandioso como el de Frankie Valli.

 


PÁGINA DE ARTISTA

7.9

 

“A Dream Outside” es un buen debut, y puede posicionar con facilidad a Gengahr como uno de los actos más prometedores de la década. Muy recomendable para fanáticos de Tame Impala, Blur y U2.

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