El 18 de diciembre se estrena Star Wars. El despertar de la Fuerza. ¿Lo sabíais? ¿Sois conscientes? J.J. Abrams se ha hecho con el control de la saga y lleva prometiendo que lo vamos a flipar en colorines lo que ya parecen años. Y en El despertar de la Fuerza va a salir Han Solo. Y Chewbacca. Y un robot con forma de balón que a un servidor le robó el corazón hace tiempo y aún no se lo ha devuelto. El 18 de diciembre. ¿Lo sentís? Está cerca. La Fuerza. Ay. Nervios. Ah, y sí, tan sólo dos días después son las elecciones generales en España.

Menos coña, que en éstas nos jugamos mucho. Hasta históricas, dicen que van a ser. En unos tiempos extraños e imprevisibles, en los que el secretario general del PSOE llama al Sálvame a preguntar qué tal y el PP pide el voto de los hipsters, el anquilosado bipartidismo podría hallarse ante su fin de gracia. No sólo eso, sino que los candidatos que la maquinaria política nos ofrece hoy se permiten alardear de juventud y lozanía. Los candidatos, oye, es que son hasta guapos. Y no guapos en plan Josemari, en plan señorito con mostacho y niki metido por dentro, sino guapos guapos. Juapos. De los que te permiten tener fantasías húmedas sin pensar que le estás faltando a la madre patria. Son guapos, con estudios, con lecturas, y hablan muy bien. Y tienen su estilo, allá donde los veis. Telegenia. Personalidad. Luego, claro, está Mariano Rajoy. Que ya tal.

En El Quinto Beatle, tras el exitoso artículo dedicado a Breaking Bad, y como al fin y al cabo todo queda dentro de la caja tonta, hemos querido repetir jugada y con motivo de tan principales comicios hemos tratado de desentrañar qué música escucharán nuestros apreciados candidatos durante los últimos días de campaña. Todo rigurosamente falso y sin consultar a los interesados, por supuesto. Pdro Snchz estaba empeñado en que le preguntáramos y en gritar que le flipaba que no veas la lectura política de lo nuevo de Amaral, pero el resto estaba ilocalizable (don Mariano estaba por ahí liadillo con los debates, según se nos informó), y no era cuestión de tratar a nadie con preferencia. Así que nada, a inventar. La playlist de los candidatos a las elecciones del 20-D. Disfrutad, amad a los protagonistas, y si luego no vais a votar al menos justificadlo con algo cachondo en Twitter.

MARIANO RAJOY

De entrada, ya empezamos fuerte. ¿A quién no le cae bien este señor de Pontevedra en su pequeña gran aventura en la capital? ¿Quién no se ha sentido subyugado ante su venerable barba, su exquisita dicción y su carisma imposible de medir? Nos aterroriza imaginar que alguien ahí fuera pueda no compartir nuestra opinión y pensar que don Mariano no es el mejor de los presidentes posibles, así que vaya esta lista con muchísimo cariño y ganas de irse un día con él de bodorrio, que la Soraya dice que es el no va más de la fiesta. Imaginémoslo con la cara enrojecida y ahogada en sus propias eses cantando a voz en grito la “Bilbainadade MCD (“Y a mí me gusta el pipiribipipí, de la bota empinaaaar”), y viendo refrendado su alegato mediante el célebre “Viva el vino” con el que ya se ganó votos para dos legislaturas mínimo. Pero que la fiesta no pare aún, ¿qué es del alcohol sin un acompañante afrodisíaco a la altura, sin un buen partido de balompié que lime las desigualdades sociales? “La del fútbol, de los Porretas, es otro tema quizá demasiado punkarrón, pero don Mariano es así, un hombre de pueblo, cercano, lindando la campechanía, que se va para la tasca con Ana Rosa, que no descarta recrearse en la morriña los días en que no se disputa encuentro y en entonar elMiña terra galega de Siniestro Total. En esos días al menos tiene el Marca, el que nunca le abandona y que le apoya cuando todos los periodistas listillos le exhortan a que Lee, burro con la voz de Mamá Ladilla. Ay, los periodistas. Qué guerra que dan. Como los de la ‘oposición’. Que si el paro. Que si el IVA. Que si alternativas de gobierno. ¿No se dan cuenta de que nadie salvo yo puede hacer las cosas como Dios manda, Nobody But Me (The Human Beinz)? O sea, que es de cajón, que es un cajón. La economía, estúpidos. El moni. Ya lo decía Jessie J en Price Tag, pero vosotros venga a mofaros por las redes y a decirme que escuche el ABCde los Jackson Five a ver si así aprendo a hablar y no encadeno apoplejías cada vez que digo una subordinada. A mí, plin. Stronger (What Doesn’t Kill You), como decía Kelly Clarkson, como le decía algo parecido a Luis. Pues no me tiré ocho años sin hacer otra cosa que esperar a que el PSOE se la esmorrara, Waiting for a Sunny Day, a lo Bruce Springsteen, para que ahora me vengáis que si con dimisiones. Yo seguiré yendo por vuestras casas, ciudadanos míos, ciudadanos todos, dándoos las gracias por ser tan buenecitos y no pensar, asustados por el allanamiento domiciliar, que hay Un hombre en mi nevera(Glutamato Yeyé), o que tengo algo que ver con ese Mal español contra el que cargaba Love of Lesbian. “Alegría y tristeza es lo mismo para mí, que no me interesa sentir, porque en el ángulo de la vida, yo he decidido ser la bisectriz”. Al fin y al cabo, bien lo sabía el Cuarteto de Nos, Así soy yo. Y soy yo, o Venezuela.

PEDRO SÁNCHEZ

El secretario general del PSOE tiene muchas cosas buenas, aunque la mitad de ellas se reduzca a que mi abuela diga que tiene muy buena planta y la otra mitad a que tuitea muy gracioso (no sabe usar el infinitivo, y eso es adorable). El que dijeron en su momento que era el nuevo Adolfo Suárez, sin salirnos de las redes (que es donde se cuece todo a no ser que tengas carné del PP y tu ADSL funcione mediante un complejo sistema de palancas y poleas), cuenta o contaba con una página web con cierta alergia por las vocales (figurará como Pdro Snchz en su epitafio político, que está programado más o menos para esta Nochevieja), y además tiene un gusto musical de estos que más te vale ponerte pero ya a escribir críticas de discos en webs. Así, piensa en el Can’t Buy Me Love de los Beatles sin reparar más que en lo buen batería que es Ringo, pero también tiene tiempo de una caza por la selva gafapastillera ambientada con el Supermodelo de los Rusos Blancos. Pdro Snchz es también un tío muy autoconsciente y sabe reírse de sí mismo, por eso escucha LOL de Los Ganglios y le falta Fcbk que compartir. Sin embargo, según pasa la campaña, amigo Pdro, las ancianitas ya no te saludan con la misma espontaneidad que antes y las bragas en forma de ala delta tampoco son lo que eran, ¿acaso Nadie te quiere ya? ¿Los Brincos, no los conoces? Hacían pepinazos y son súper vintage. ¿No? Qué modesto eres. Aunque en los karaokes sigues emulando con mucha flema a los Inhumanos y cantas aquello de Me duele la cara de ser tan guapo. Pero no sé. Como que ahora hablas y no se te escucha. Abres la boca, y sólo produces un sordo zumbido. Piensas que igual la idea que te dio Nacho Vegas, lo de seguir Nuevos planes, idénticas estrategias no va a dar resultado y se avecina un escoñamiento monumental. Con lo guapo que eres. Con el carisma que decían que tenías. Con lo bien que te lo pasabas antes con Susanita yendo de compras al Bershka. Qué tiempos. Tiempos aciagos. Tiempos en los que entonar el Waterloode ABBA a las dos de la noche en el mismo karaoke de antes (el mismo al que iban tus abuelos) ya no resulta siquiera frívolo. Sólo como muy, como desesperadamente, dramático. Quién sabe. ¿Se habrán dado cuenta los votantes del PSOE, que los conserva como quien conserva una pelusa gigantesca al fondo del armario, que en realidad, amigo Pdro, y dejemos que Second lo deletree para mayor sensación, no eres N.A.D.A.?

PABLO IGLESIAS

Llegamos por fin a la auténtica sangre nueva. Al único. Al inigualable. Al que pilla ofertas en el Alcampo más rápido que nadie. Míster Paul Churches, Míster Ego que mejor me controlo que el mundo al fin y al cabo no es una gran Universidad Complutense en la que liar clenchos. Ha costado, pero finalmente, sí, también le hemos podido coger cariño al coletas. Cosas de haberle tenido hasta en la sopa, acordándonos del protagonista de Hay un hombre en España de Astrud, como casi, ¿dos años ya? ¿Sólo? Fiu. En este tiempo hemos tenido tiempo de pasar con él de todo, hasta de presenciar cómo se soltaba la melena (frente a Ana Rosa de nuevo, que ha hecho más por la política española que… yo qué sé, Pdro Snchz) al ritmo del tema principal de Hair. También ha cantado el Cuervo ingenuo de Javier Krahe con mucho sentido de la oportunidad, ha hablado de “Juego de Tronos” hasta con Rajoy un día tonto que le pilló en Moncloa, y sobre todo ha demostrado que, sí, Video Killed The Radio Star (The Buggles). O que, en otras palabras, la política ya no se vive en el Congreso; ni siquiera, aunque os extrañe, en el Senado (esto último pretendía ser un chiste que sólo han pillado los grillos que viven allí): se vive en la tele. Los sábados antes estaban dominados por Salsa Rosa y ahora son feudo del Pequeño Nicolás gracias a gente como Pablito, ése que, malditos carcas, decís que no es de fiar, que en sus idilios con Maduro, Syriza, Irán o ETA hay demasiada Sympathy For The Devil (Rolling Stones). ¿Cómo no va a ser de fiar un hombre que se fía tanto de sí mismo, vamos a ver? La Autosuficiencia de Parálisis Permanente, si ya en la Transición se inventó todo (aunque le pique). Lo que pasa que claro, Pablemos es un partido nuevo, lleno de Absolute Beginners (David Bowie a tope ahí), y toca machacarle. El jefazo va con ilusión por la vida y queréis hundirle en la mierda, destrozar su The Impossible Dream(The Man of La Mancha). Y no. Haced memoria histórica antes de que la izquierda os obligue a hacerlo por las malas y comprended lo mucho que le debéis a Pablito. No os pongáis nerviosos, como él mismo diría, como Mika con su Relax, Take It Easy secundaría. ¿Y lo asustados que han estado en el PP todo este tiempo, atronando el Enter Sandman de Metallica en sus oídos clasistas, qué? Eso no está pagado. Perdonadle que le guste bailar demasiado el Rock the Casbashde los Clash con la peña de Irán. Perdonadle las camisas, rancios, que sois unos rancios.

ALBERT RIVERA

Hablar del líder de Ciudadanos (o Ciuuuutadans, con esguince múltiple de mandíbula pepera) mola. Así, de primeras. Mola porque el tío también es guapo como Pdro Snchz pero, a diferencia de Pdro Snchz, que ahora acaba de descubrir Instagram y en filtro Valencia no le pitan los oídos, es un guapo auténtico. De provincias. De pata negra. De desabotonarse camisas ahí a pelo y cantar I Feel Pretty de West Side Story sin por eso dejar de ser total y absolutamente varonil. Aparte tiene un partido que lleva diez años rascando colillas en los plenos pero que todos convienen en considerar nuevo, y que lo mismo da la sorpresa el 20-D. Un partido que es ambicioso como sólo Rivera lo es, como sólo el I Want It All de Queen puede convenientemente transmitir épica, mientras el tío avanza con mucho cuidadito y una labia indómita. Puede que en sus años mozos se juntara con malas compañías y se le dislocara el brazo que no era cantando el Rojo y Oro de Estirpe Imperial, ¿pero quién no ha hecho el gilipollín alguna vez? Vedle ahora, madres del mundo, suegras del universo, y reparad en la convicción con la que nos impele a votar con ilusión y a creer que, sí, vienen Nuevos Tiempos (con la caspa que sólo puede proveer Lori Meyers, y un cuñado, de propina). El lince hasta menciona el herbáceo elemento y la posibilidad de hablar sobre la regulación de su consumo (es cierto, se lo oí decir una vez, no me lo estoy inventando joder, me acuerdo, así que solo por eso voy a escuchar Legalización de Ska-P), y se desmarca de sus quemadísimos rivales con un contundente y europeísta We Are Young” (Fun). Aunque bueno. Lo que es la ideología no lo tiene muy claro, es más bien de Centro comercial(Lendakaris Muertos) pero a ver luego con quién pacta el mamónida, y en los últimos días de campaña se le ha visto muy nervioso, como todo el rato bailando Are You Gonna Be My Girl? (Jet). Gesticulando y moviéndose vertiginosamente. No sé. Muy raro. Como que alguien se ha pasado con el periquito blanco queriendo tener un Great Day a lo Lonely Island, ¿eh? Estos de la casta es que como son.

ALBERTO GARZÓN

Fotografía: Tecnología del botijo

Y acabamos también muy bien. Con mucha dignidad. Con la dignidad de la derrota que quien más y quien menos sentirá de algún modo el próximo domingo. Alberto Garzón. El de Unidad Popular. El que también está para matarle a polvetes. Garzón es un tipo de esos que rebosa dignidad aunque ésta casi nunca esté ni se la espere, un jovenzuelo al que el partido ya le ha inyectado el alma de viejuno (transformándole en el Old Man rockero de Neil Young), y su pack de serenidad y resignación derrotista (pero Beck tampoco parecía muy triste cantando Loser, ¿no?). Garzón es el abuelo modernete que nunca tuvisteis y que siempre se acuerda de la guerra donde no participó, porque Lo trágico es magnéticoen él, y en Circodelia. A él y a Pablo Iglesias estuvo a punto de unirles el drama y la calle pero todo acabó en un Olvídame y pega la vuelta de Pimpinela, y ahora el tío se pasea por las asambleas con cara de acelga porque no le han invitado a un solo debate (ni siquiera ese al que únicamente fue Pdro y el contestador automático del PP) y es toda una Pretty Vacant de Sex Pistols. Pero claro, fantasea. Tiene delirios anarquistas con el colchón de Boikot de Salgo a la calle”, y sueños color sepia en los que se le televisa junto a otros candidatos mientras canta En tu fiesta me colé de Mecano y vende Coca Cola. Ante todo, Alberto Garzón se prepara para perder, porque es la historia de su lucha y su vida, Story of My Life (Social Distorsion), y porque desde que a Carrillo se le acabó el tabaco no queda otra que el hieratismo. Y, debajo de él, la esperanza. El Wind of Change de los Scorpions que… anda, si por lo visto hablaba del fin del comunismo. Vaya por Dios. Los de Izquierda Unida es que no dan una.

Pasadlo chupi en la fiesta de la democracia, amigos. Mentalizaos, leed los programas, y votad con rigor y sentido común. Sin venganzas ni automatismos. Pensadlo bien, diablos, aprovechad la jornada de reflexión y no vayáis a ver Star Wars todavía.