MOON DUO

No son pocos los grupos enclavados en la psicodelia los que han ido pasando por la redacción de EQB desde su nacimiento. Es verdad que a según qué redactores se nos ve un poco el plumero a veces pero no es menos cierto que tenemos motivos de sobra para hablar tanto y tan bien del género. De entre esas bandas destacan los Wooden Shjips capitaneados por el enigmático Erik ‘Ripley’ Johnson y oriundos de San Francisco (where else?). Y digo que destacan no para poder introducir al grupo sobre el que hoy quiero escribir en realidad, que también, pero es innegable que los Wooden Shjips no son una banda más en toda esta movida. ¿Es que son más innovadores? Mire ushté, no. Su pscodelia se acerca mucho al space e incluso al drone, pero a pesar de sonar descaradamente ácidos, incluso sobrecargados a veces, uno no tiene la sensación de estar frente a una banda que va a revolucionar todo el panorama. La clave en Wooden Shjips, y diría más, en todo lo que hace Erik Ripley Johnson, y aquí es cuando aparece este proyecto alternativo que es Moon Duo, es tomarse las cosas con calma. Sin prisa, Johnson hace brotar de su guitarra minimalistas riffs que se repiten una y otra vez como si no le importase lo más mínimo el rumbo que debe tomar la canción. La repetición es un recurso muy utilizado en la psicodelia y es, ciertamente, un arma de doble filo: o consigue elevar tu consciencia hacia lo más alto recreando una embriagadora sensación, o bien termina por aburrirte tanto como el salvapantallas de Windows rebotando en tu escritorio. Moon Duo nunca caen en lo segundo.

Por eso, no acudáis a esta nueva cita con Moon Duo con ganas de respirar aire fresco, lo que encontraréis será el mismo rincón hermético de aire cargado y el olor a humo de siempre. Sería un poco injusto soltar aquello de ‘escuchado un disco de Moon Duo, escuchados todos’ porque los californianos, aunque moviéndose bajo unos parámetros más o menos fijos, nunca defraudan y consiguen sonar siempre interesantes. Pero, qué quieres que te diga, si hasta ahora no le has reído las gracias al barbudo de Ripley, es poco probable que “Shadow of the Sun” sea para ti.

[pullquote]Durante los casi tres cuartos de hora que escuchemos “Shadow of the Sun” no podremos evitar acordarnos de Spacemen 3, Faust, Neu! o Suicide.[/pullquote]

No dejo de hablar de Ripley, pero, ¿qué sería de Moon Duo sin los lúgubres teclados de Sanae Yamada? A la pareja (mantienen desde hace tiempo una relación sentimental) se ha unido un tercer miembro poniendo el nombre de la banda en entredicho. Podríamos pensar que la aparición en escena de John Jeffrey (percusión) ha transformado de alguna manera la concepción de la música del grupo; no insistáis, Moon Duo no van a cambiar. El nuevo percusionista no ha sido un elemento transformador, no obstante, sí ha impulsado a la banda que ha podido seguir explorando en este álbum las vías que les abre su psicodelia, que no son pocas. De manera que, durante los casi tres cuartos de hora que escuchemos “Shadow of the Sun” no podremos evitar acordarnos de Spacemen 3, Faust, Neu! o Suicide.

El LP arranca de forma salvaje con “Wilding”, una especie de protopunk psicodélico. Su cíclico devenir podría recordarnos a esa noria que traen a la ciudad en la semana de ferias. Sabes donde empieza y donde acaba, pero no quieres perderte el viaje. La guitarra dice adiós pero los sintetizadores no se esconden en “Night Beat”, donde encontramos a unos Moon Duo que quieren sacarnos a bailar; no de manera desenfrenada, lo mejor es mecerse suavemente al compás de ese ritmo motorik.

[pullquote]La repetición es un recurso muy utilizado en la psicodelia y es, ciertamente, un arma de doble filo: o consigue elevar tu consciencia hacia lo más alto recreando una embriagadora sensación, o bien termina por aburrirte tanto como el salvapantallas de windows rebotando en tu escritorio. Moon Duo nunca caen en lo segundo.[/pullquote]

Llegamos a uno de los mejores temas del largo, “Free the Skull”, que mantiene la cadencia lánguida y drogata del tema anterior pero incorpora mucho más fuzz y músculo a la fórmula. En esta ocasión se alejan de Berlín y regresan a San Francisco. El ritmo y los teclados repetitivos dejan vía libre para que Ripley pueda hacer ruiditos con su guitarra. La sensación alucinógena está siempre presente, pero en temas como este se vuelve realmente atractiva. El viaje lisérgico continúa en “Zero” donde, aunque quizá menos adictivos, se muestran igual de sugerentes conjugando perfectamente todos los ingredientes que manejan para mantenernos cerca del tocadiscos.

Nos tomamos un respiro en “In a Cloud”. Aparece una guitarra más acústica y la impresión de movernos en un ambiente menos viciado. Los juegos de voces de la pareja ya se echaban de menos y funcionan a la perfección en este suave rock psicodélico en el que la banda parece pretender ayudarnos a alcanzar el mundo onírico. En “Thieves” recuperan el rollo kraut y los sintetizadores de Yamada vuelven a asegurar un resultado impecable. Aun insistiendo en que la fórmula apenas ha cambiado a lo largo de los tres discos del grupo (que cada vez son menos ‘el proyecto alternativo de’) es posible que estemos ante el álbum más bailable de Moon Duo, quienes parece que han disfrutado componiendo las canciones de este “Shadow of the Sun”. Esa impresión me queda tras escuchar “Slow Down Low” que, sin ser un pop multicolor, suena más luminosa y divertida de lo que podríamos esperar de Ripley y Yamada en referencias anteriores.

[pullquote]Con un poco de mala baba se podría acusar a Moon Duo de arriesgar poco, de no moverse de su zona confort y hacer que casi todas sus canciones parezcan la misma. Aun así, no deja de ser exagerado colgarles el sambenito de inmovilistas, más aún cuando su continuo oscilar entre la psicodelia, el kraut y el space consigue elevar nuestra consciencia una y otra vez sin que su repetición de esquemas suene rutinaria.[/pullquote]

Muy cerca del post-punk ochentero se sitúa “Ice” cuyo ritmo, más constante que nunca, no varía un ápice en los narcóticos siete minutos de vida del track. Perfecta para sentarse a escuchar y evadirse de la realidad por medio de esos punteos tan propios del space. Para despedirnos nada mejor que un temazo marca de la casa como “Animal” que, siendo además la pista más breve, resume perfectamente el espíritu de Moon Duo. Cortita y al pie, presenta las cualidades psicotrópicas propias de su música, la conjunción perfecta entre ritmo y melodía y es fiera y oscura como ningún otro capítulo del elepé.

Con un poco de mala baba se podría acusar a Moon Duo de arriesgar poco, de no moverse de su zona confort y hacer que casi todas sus canciones parezcan la misma. Aunque exageradas, estas características, sobre todo la última, hacen de la escucha de sus discos una experiencia siempre estimulante y al final eso es lo que los seguidores de la banda buscamos cuando nos acercamos a un nuevo trabajo de los de Ripley Johnson. Así y todo, no deja de ser exagerado colgarles el sambenito de inmovilistas, más aún cuando su continuo oscilar entre la psicodelia, el kraut y el space consigue elevar nuestra consciencia una y otra vez sin que su repetición de esquemas suene rutinaria.

Moon Duo – Shadow of the Sun

  • La incorporación de un batería les permite un desarrollo de los temas (en ocasiones) más interesante que lo conseguido hasta ahora con los beats electrónicos.
  • Todos los ingredientes sónicos bien dispuestos y condimentados.
  • La posibilidad de poder perderse una vez más entre los riffs pesados, el órgano de ultratumba, los ritmos contantes y la espesa capa de humo.

  • A grandes rasgos, todo sigue igual.

PÁGINA DE ARTISTA

7.3

 

“Shadow of the Sun” es el nuevo disco de Moon Duo, tan bueno y excitante como sus dos referencias anteriores. El ahora trío sigue explotando su sonido partiendo de los referentes de siempre y haciendo que el suma-y-sigue de aciertos les conforme como una banda con vida propia y nunca más como el pasatiempo de su frontman.