FLIPPING COLORS

En este país tenemos la costumbre desde años decimonónicos de mirar básicamente a la capital para todo. ¿Por qué? ¡Vete tú a saber! Ya tuvimos una época en la que parecía que tenías que formar tu grupo en Madrid si querías tener éxito. Y la verdad, como humilde ‘provinciano’ no os podéis imaginar lo que alegra ver bandas con fuerza surgiendo de distintas partes de la geografía española. Pero bueno, dejando de lado el discurso regionalista y hablando de música y dándonos una vuelta por el Levante, nos encontramos con una banda que llama especialmente la atención.

La primera vez que escuché hablar de los Flipping Colors irremediablemente pensé que serían la típica banda australiana o californiana, pero nada más lejos de la realidad, estos chicos son valencianos. Pero son valencianos porque lo dice su ficha. Es la banda española, que hasta ahora haya escuchado, que más dominan el inglés en sus letras. Es impresionante lo eléctricas que son sus canciones. Su sonido, de rasgos punk, no es pesado y fuerte; el punk de estos chicos se podría catalogar más de segunda oleada, con un sonido más alegre y vivaz. Quizá rozando el power pop.

Flipping Colors es un proyecto más para la mayoría de sus integrantes. Un proyecto hecho entre amigos que no impide hacer otros ‘pinitos’ en otras partes. De hecho, sus cuatro integrantes han pasado o siguen estando en un sinfín de formaciones valencianas y alicantinas. Los miembros de este categórico proyecto son Nick Trampolino Perry, conocido por pasar por bandas como Zener, Ape, Perry & Bonnette, Jackson Milicia o la famosísima banda underground valenciana Cuello y Pablo Ortuño, también con experiencia en Jackson Milicia. La otra mitad de la banda está compuesta por miembros de Sangre de Mono, en este caso Popo López y Miguel Scarabaggio. Ante esto, podemos observar que Flipping Colors no son la típica banda de chavalines sin experiencia que quieren empezar por algún lado. Es un proyecto al que se le puede considerar como una especie de super-grupo. Los cuatro miembros tienen una trayectoria más que contrastada en el underground levantino y esto es algo muy a tener en cuenta.

La trayectoria discográfica de los valencianos comienza apenas hace un año, con la salida de su primer EP titulado “Dead”, un trabajo sencillo producido por Boston Pizza Records. Un año más tarde, los Flipping Colors se embarcaron en la grabación de su primer elepé: “Selfish Shellfish Selfie”. Este proyecto se concibió en Sountess y Milenia, con Pablo Peiró en la mesa de mandos y fue editado y publicado gracias a Mascarpone Records. Esta discográfica, dirigida por José Guerrero, es la más fuerte de la escena musical alternativa valenciana y es la responsable de la producción de álbumes de bandas como Betunizer, Cuello o Júpiter Lion.

[pullquote]Una de las apuestas nacionales más eléctricas para disfrutar este 2015. Su sonido, de rasgos punk, no es pesado y fuerte; el punk de estos chicos se podría catalogar más de segunda oleada, con un sonido más alegre y vivaz. Quizá rozando el power pop.[/pullquote]

A lo largo de “Selfish Shellfish Selfie” encontraremos temas más directos, otros más melódicos, pero todos ellos cargados de una energía realmente palpable. Es un LP que durante sus primeras nueve canciones nos hace creer que estamos ante el típico larga duración de muchas pistas de breve duración pero, de la nada, se sacan un último tema que dura once minutazos, ni más ni menos. Un contraste bastante sorprendente. Pero dejando de lado estas curiosidades y datos y dando al play lo primero que se ve es “Katana”, una manera muy apropiada de arrancar, a través de una canción muy rítmica, con un sonido veraniego y un tono de voz que a veces nos recuerda a Joey Ramone. Es una buena muestra de new wave basada en una constante sección rítmica y una fuerte línea de bajo, que combina de maravilla con afilados punteos, seña de identidad de la banda.

El siguiente tema en surgir es  “Queen”, en el que se puede notar cierta reminiscencia a The Byrds, además de un aire surfero que envuelve la canción y nos retrotrae a la California de los años 60. Como ya dijimos anteriormente, estos chicos suenan muy californianos. “Yourself“, tercer tema, arranca envolviéndonos en su psicodelia sonora y aunque esta pista es algo más oscura que las dos anteriores, no deja de lado los acordes rápidos de guitarra que le dan ese dinamismo endémico de los Flipping Colors. A continuación, nuestros oídos siguen flotando hacia “Pink and Gay”, un tema muy ‘happy flower’ sesentero en un principio que a partir del primer minuto cambia de dirección hacia una magnífica parte instrumental que acompaña casi hasta el final. Whore” eleva la faceta más punk-rock de la banda y, probablemente, es la canción más rockera escuchada hasta ahora en “Selfish Shellfish Selfie”. Sin tiempo para descansar y casi sin saber si se ha acabado la anterior pista, los levantinos nos introducen “Highdrive“, el tema más breve y dinámico de este trabajo. Pura adrenalina que no baja el ritmo en, ni siquiera, un solo segundo de su casi un minuto de duración. Se la podría considerar un apéndice vibrante de “Whore”.

[pullquote]”Selfish Shellfish Selfie” es un álbum dinámico, entretenido y más que disfrutable.[/pullquote]

Ya en la segunda mitad del LP, el neoyorquino punk de Johnny Thunders & The Heartbreakers deja su huella en “A Great Job”, una de las perlas del álbum en la que, pasados los dos minutos tras un comienzo más pausado que su track predecesor, un sonido de batería in crescendo comienza a llenar nuestros oídos hasta hacernos creer que va a estallar de un momento a otro. De forma inesperada, ese sonido acompañado de fondo por la guitarra solista se va apagando hasta desaparecer. ¿Ha terminado la canción? ¡No! Paciencia. Los acordes de guitarra vuelven a resurgir de manera tenue para apagarse de forma definitiva pocos segundos después. En “Sunny Sun” encontramos un estribillo coreado tal como haríamos en un auténtico pub inglés y en el cual se puede apreciar cierta esencia de los londinenses The Clash. Ritmo frenético e ideal para iniciar pogos en sus directos. Un temazo.

La escena musical valenciana tiene sus lazos, igual que sucede en otras muchas ciudades, y Flipping Colors estrecharon los suyos con Obleans hasta el punto de tomarles prestada la canción “Wheelchair”, en la que se combinan aceleradas estrofas con una melodía muy surf-rock que preside los estribillos. En el ocaso de este gran trabajo encontramos la anteriormente citada “We Fall Down”, el tema más diferenciado y rompedor del conjunto. Once minutos para romper todos los esquemas de lo que podríamos haber esperado para cerrar “Selfish Shellfish Selfie”. Un track que aun así no pierde los valores y premisas básicas de Flipping Colors: dinamismo y ritmo.

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Flipping Colors – Selfish Shellfish Selfie

  • “Selfish Shellfish Selfie” es un trabajo que aporta frescura a un panorama musical nacional dominado por la vacua etiqueta ‘indie’.
  • Álbum dinámico, entretenido y más que disfrutable.
  • Una autentica muestra de la escena underground valenciana, cada vez más fuerte y con un grueso de bandas más sólido.

  • Poco que decir. Su sonido rompedor es muy atractivo en la escena musical española. Veremos si son capaces de convencer en su siguiente y siempre complicado segundo elepé.

PÁGINA DE ARTISTA

7.5

Flipping Colors logran un gran elepé debut caracterizado por un sonido diferente a lo que abunda en lo que llevamos de década. La banda valenciana han dejado de lado el recurrente indie-pop e indie-rock para adentrarse en un sonido más power y dinámico. Son una agrupación que puede dar mucho de sí en cualquier festival veraniego y con una gran proyección.