LAURA MARLING

Laura Marling es un caso significativo de artista con talento musical indiscutible, pero que a pesar de ello no acaba de dar el salto al público genérico. Desde su debut, allá por 2008 con “Alas, I Cannot Swim”, nos dejó claro que lo suyo es un folk cálido, que se nutre de una mística exterior que procesa y acaba sacando hacia afuera con sus temas. Marling labró un nombre en la escena folk desde sus prematuros inicios, también trasladó el buen rollo de su voz en el primer trabajo de Noah & The Whale  (clave del éxito de “5 Years Time”) y también nos deleitó colaborando con Mystery Jets, Johnny Flynn o Eddie Berman, entre otros.

A pesar de este conglomerado de colaboraciones y discos en solitario (cinco con “Short Movie”) Laura es una persona reservada, le gusta empaparse de la gente, de los sitos, de las energías, pero mantiene su privacidad. Esa búsqueda de su realidad interna la llevó a Los Angeles poco después de la publicación de “Once I Was An Eagle”, donde se centró en la composición de los temas de “Short Movie”, mucho más minimalistas, eléctricos y con un efectismo íntimo interesante por la ausencia de adornos innecesarios. La voz de Marling, la guitarra entre sus manos y el oyente. Austeridad efectiva. A pesar de ello, Laura Marling traslada temperamento en las letras y el folk delicado que la caracteriza. Al comparar su anterior trabajo con “Short Movie” notamos una evolución muy digna en su sonoridad pero sin traicionar su tono habitual. Es evidente que el calor californiano ha influenciado en la estructura de las canciones de “Short Movie” pero su imaginario le marca la guía del folk luminoso que tanto gusta.

[pullquote]Los temas de “Short Movie” son mucho más minimalistas, eléctricos y con un efectismo íntimo interesante por la ausencia de adornos innecesarios. La voz de Marling, la guitarra entre sus manos y el oyente. Austeridad efectiva.[/pullquote]

El disco es como un pequeño cuento formado por pequeños cuentos. Engloba una historieta con reminiscencias medievales y trovadorescas que se va desglosando poco a poco, con elegancia, sutileza y sentimiento. En este orden encontramos la primera pieza: “Warrior”, en la que Laura presenta una disyuntiva entre amor, autonomía y propiedad en clave metafórica; entre un guerrero y un caballo solitario. La canción entra con un conseguido efecto envolvente que se mantendrá a lo largo del tema, apoyando la imagen épica que describe. Pronto llegan las guitarras puntiagudas y la dulce y melódica voz de Laura. La gracia de “Warrior” es que suena como una pequeña historieta, no es una canción que vuelva atrás para repetir un estribillo idéntico tres o cuatro veces, sino que es un trocito de memoria autónoma entre los otros doce cortes. Una ‘short movie’ que acaba para dar paso a “False Hope”, el segundo adelanto del disco. La atmósfera de “Warrior” sigue presente, pero ahora la guitarra es más ávida, al igual que la voz de Laura que desata más energía y picardía. Todo ello es rematado con la percusión y las brillantes escalas de guitarra. El resultado es una pieza decidida, visceral y muy llamativa que eleva (y mucho) el listón del disco.

“False Hope” se conecta muy bien con “I Feel Your Love”, basada nuevamente en una melodía minimalista que puede transmitir la pasión y la fuerza con unos acordes bien conseguidos de guitarra. La lírica sigue con una vertiente amorosa importante, en la que Marling parece seguir expresando sus frustraciones y fluctuaciones emocionales: “You must let me go before I get old. I need to find someone who really wants to be mine…”. El desapego amoroso de alguien parece ser un tema recurrente en el disco, puesto que “Walk Alone” prosigue con el mensaje apelativo a la separación, al retiro. Esta pieza contiene una estructura más melódica, con cuerdas, y un ritmo más plácido. Un ritmo orgánico y azulado que permite conectar directamente con el corazón de la británica. De eso se trata “Short Movie”; de encapsular pequeñas estrofas de sinceridad, de desapego emocional que transmite magistralmente con cada elección instrumental.

[pullquote]Al comparar su anterior trabajo con “Short Movie” notamos una evolución muy digna en su sonoridad pero sin traicionar su tono habitual. Es evidente que el calor californiano ha influenciado en la estructura de las canciones de “Short Movie” pero su imaginario le marca la guía del folk luminoso que tanto gusta.[/pullquote]

Strange” vuelve a abrirnos a lo festivo, al folk más cálido y temperamental. Una canción cuya interpretación vocal resulta muy interesante, acompañada de un guitarreo y una percusión más tribal, el tema acaba pareciendo una inevitable fiesta campestre alrededor de una fogata, con el nervio del fuego y la picardía de Laura. Así de picante empieza el punteo de guitarra en “Don’t Let Me Bring You Down”, con cadencias más noventeras y rockeras que acompañan una lírica y una actitud interpretativa mucho más irónica y auto reivindicativa. Queda claro que Laura Marling es una artista que cuida sus líricas, habla cuando es necesario y piensa bien los mensajes que esconden sus frases para ser más potentes. Otro ejemplo es “Easy”, un corte introspectivo y nostálgico en el que se evoca la juventud, el sosiego de los tiempos pasados. La base instrumental es dulzona y muy agradable, al igual que los arreglos de voz, que resultan muy suaves y melódicos. Realmente Laura alcanza un dominio de registros dentro de su folk intimo que hacen de “Short Movie” un joya de movimientos entre pausas y ritmos variopintos y muy vivos.

Gurdjieff’s Daughter” es uno de los temas más juguetones de la placa y probablemente el más pegadizo. La re-incorporación de la percusión (necesaria en este momento del disco para no perder el enganche) se adapta a la temática y a la festividad de la canción. La positividad y luminosidad nos acercan al pop y van sumando motivos por los que considerar que “Short Movie” no es un disco para pasar a la ligera. “Divine” posee aquellos estribillos pegadizos y blandos que nos recuerdan la delicadeza de Laura, una vez más. Destreza con la guitarra, un buen diálogo con los bajos y una voz que nos acompaña de nuevo en esta pequeña historieta.

[pullquote]Es realmente agradable encontrarse con artistas que pueden abrazar su fuerza sentimental de manera tan simple, como ha logrado Marling de nuevo, hablando directamente de sus sentimientos. Desnudándose con sus instrumentos como vía de pureza y sensibilidad entre sus ideas y su música.[/pullquote]

En el tramo final del disco, Laura se abre a una faceta más poética y metafórica. “How Can I”, posee una cautivadora ascendencia instrumental en la línea de guitarras y con una sofisticada base de percusión a base de pequeños toques de bombo, platillo y madera. La letra (al igual que en “Howl”) acaba funcionando como relato personal de todo aquello vivido en relación a una dependencia emocional al momento de partir, por lo que podríamos considerar que el despojo emocional es un ‘leitmotiv’ del disco.

La canción que da nombre al disco, “Short Movie”, apunta unos toques de base parecidos a su antecesora, conectándose instrumentalmente, pero ahora la voz deriva hacia algo más melódico y en consonancia con la guitarra. Oímos unas cuerdas en la lejanía y una base que se va intensificando, justo para cuando Laura parece retarnos: “Come on! What the hell…”. La subida de tono y velocidad atrapa al oído más despistado, y revitaliza la escucha del disco, fusionando cuerdas. La persistente figura de la guitarra y el acompañamiento de la percusión (en su punto justo), acaban subiendo hasta un final épico, mágico, muy al estilo de Marling. Sin duda uno de los temas del disco. Quizá llegados a este clímax la opción más acertada hubiera sido cerrar el álbum en este punto, a pesar de ello aparece “Worship Me”, que nos devuelve a la calma y al estado lírico que tanto apreciamos de Laura. Una balada eléctrica, pausada. Es realmente una alegría encontrarse con artistas que pueden abrazar su fuerza sentimental de manera tan simple, como ha logrado Marling de nuevo, hablando directamente de sus sentimientos. Desnudándose con sus instrumentos como vía de pureza y sensibilidad entre sus ideas y su música.

Laura Marling – Short Movie

  • La maestría de Laura Marling aparece de nuevo y nos regala 13 canciones de folk puro, personal y atractivo.
  • Adentrarse en terrenos eléctricos ha sido definitivamente una muy buena elección, combinada con momentos de euforia y percusión o momentos de recogimiento y efectismo atmosférico.

  • Es muy probable que la homogeneidad instrumental resulte cansada, a pesar de la importancia de la lírica.
  • Quizás con una experimentación más arriesgada hubiera podido convencer mucho más del resultado.

PÁGINA DE ARTISTA

8.0

 

Laura Marling regresa con uno de los discos folk más destacados del 2015. Interesante propuesta eléctrica con la que su sonoridad ha evolucionado hacia un terreno minimalista y en ocasiones de calibre ambiental. “Short Movie” se alza como un recorrido introspectivo cargado de metáforas, evocando imaginario propio y original que consolida el talento de la británica, tanto lírico como musical.