DEAD GHOSTS

Menudo día de mierda. Se te ha hecho tarde y vas a llegar a casa a las mil. Te siguen molestando las rodillas aunque han pasado ya cuatro días desde la pachanguita con los del instituto y eso te hace pensar que no estás tan en forma como crees. Pierdes el bus para variar, llueve, se te ha jodido el paraguas y la chica que te gusta no te pone los ojos que le pone al payaso ese de su curro que tiene un Audi.

Te pones los cascos y por un casual decides probar el grupo ese que te recomendó un colega tuyo. ‘Death ghost’ o algo así: no tienes demasiada fe. Pero empieza a sonar “Love and Death and All the Rest”, y parece que alguien le acaba de enchufar el Technicolor a la vida. De repente, todas tus penas se relativizan. Hay discos con poderes sobrenaturales, y el de éste no es ni más ni menos que el de cambiar la escala de grises por una paleta cromática que ni la de todos los filtros de Instagram juntos.

No es lo más justo decir que Dead Ghosts han regresado, pues para aquellos que les descubrieron con cualquiera de sus anteriores discos resulta impensable pensar en que esta banda pueda abandonarte en algún momento. Sus trabajos llegan, te enganchan como buena droga sin cortar, y se quedan en tu colección de música para el resto de tus días. Y el día de mañana se los pondrás a tus hijos y con suerte se convertirán en parte del legado familiar.

Fotografía: Neelam Khan Vela

[pullquote]Para este “Love and Death and All the Rest”, Dead Ghosts no han variado un ápice sus principios musicales. Todo lo que ya nos habían mostrado, su garage surfero y pseudo-psicodélico con letras turbias, sublimado y llevado a cotas más altas en esta ocasión.[/pullquote]

Para este tercer LP, titulado “Love and Death and All the Rest”, no han variado un ápice sus principios musicales. Todo lo que ya nos habían mostrado, su garage surfero y pseudo-psicodélico con letras turbias, sublimado y llevado a cotas más altas en esta ocasión. A otros quizás les acusaríamos de inmovilistas, pero a Dead Ghosts cuesta mucho hacerlo. Es injusto, pero es lo que hay. Claro que, si cada grupo hiciera en su estilo canciones tan deliciosas como las de los canadienses, no nos quejaríamos tanto de bandas que se estanquen en un sonido.

Another Lovesupone el cartucho de salida de “Love and Death and All the Rest”, siendo también, sin llegar a cuatro minutos, su track más largo. Esta fugacidad de las canciones, tan característica del garage, aumenta la sensación de Carpe Diem que flota en el ambiente del disco, impregnándolo de un sentido de urgencia e instantaneidad que se ha vuelto una de las principales señas de identidad del grupo. No resulta sencillo analizar una a una las pistas de los Dead Ghosts, pues todas parten de las mismas bases y siguen las mismas pautas, y sin embargo, en ningún momento aburren o se hacen repetitivas. Por el contrario, su parecido hace que todas sus melodías resulten familiares, lo que sumerge a uno en un continuo estado de Déjà vu que aumenta su disfrute. Así, van desfilando por ejemploRat Raceo unaUpside Downque firmarían los Beach Boys si Brian Wilson hubiera escrito letras que hablaran de algo más que surf y chicas. Y si la cadencia y el sonido exótico de la magnífica Drink It Dry recuerda a unos Allah-Las algo pasados de revoluciones, It’s Up To Youes una de las perlas más brillantes y mejor pulidas del collar que nos regalan los canadienses.

[pullquote]Es cierto que los Dead Ghosts no tienen la mala leche de otros grupos de su generación. Lo suyo es echar el rato con los colegas, la alegría y la tristeza, las melodías pegajosas y los estribillos hechos para vocear sin contemplaciones. Y en eso, como prueba “Love and Death and All The Rest”, son los reyes.[/pullquote]

A pesar de ser un disco que irradia luminosidad por los cuatro costados, también tiene momentos en los que bucea en tinieblas. Living In My Mindes probablemente el mejor ejemplo, con una distorsión pasada de rosca que invoca un sótano oscuro como aquel en el que nace música de los Dead Ghosts. Pero la oscuridad no dura mucho, como los estribillos de Good Love (Is Not Free)yWaste My Timenos recuerdan. Los tintes psicodélicos de este último lo convierten en uno de los mejores temas del disco, con la letra yendo de la mano con los acordes desafinados de las guitarras. Pero de tener que quedarnos con una sola de las canciones del “Love and Death and All the Rest”, la candidata con más papeletas sería Anything For You, y el culpable de ello es su estribillo con más poder de adicción que muchas drogas de diseño. Impresiona de nuevo la capacidad de transmitir buenas vibraciones partiendo de una sensación de melancolía con un extraño poder hechizante.

All In A Rownos recuerda aquellos dejes country presentes a lo largo de toda su discografía, mientras que Around And Through sirve tan bien como cualquier otra canción para demostrar por qué debería aparecer una foto de los Dead Ghosts al lado de la entrada de Burger Records en la enciclopedia como ejemplo. Y es que pocas bandas sintetizan tan bien como ellos tanto el espíritu como el sonido del imprescindible sello californiano. Da igual si es la primera o la vigésimoquinta vez que se escucha este disco. En todas y cada una de ellas el final llega demasiado pronto y te pilla con la guardia baja. I Will Be Gone se perfila como la elección perfecta, y obvia, para cerrar el disco, tanto por su letra como por su largo decrescendo final.

Los Dead Ghosts no tienen la mala leche de otros grupos de su generación, como puedan ser los Black Lips o FIDLAR, o el histrionismo de los Growlers. Lo suyo es echar el rato con los colegas, la alegría y la tristeza, las melodías pegajosas y los estribillos hechos para vocear sin contemplaciones. Y en eso, como prueba “Love and Death and All the Rest”, son los reyes.

Dead Ghosts – Love And Death And All The Rest

  • Disco que mejora automáticamente cualquier situación en la que se pinche, pero personalmente me quedo con él como levantador de ánimo instantáneo para los momentos grises.
  • Con cada escucha que reciben los Dead Ghosts, su encanto aumenta. Y lo mismo pasa con cada trabajo que sacan.
  • No sobra ni una canción, ni medio minuto de ninguna.

  • Sus canciones son intercambiables como piezas de Lego con respecto a las de sus otros discos. Esto hace que cada uno de sus álbumes no tenga una personalidad diferenciada de los otros.
  • Lo estridente de la voz de Bryan Nicol. Pero eso también es puro garage.

PÁGINA DE ARTISTA

8.0

 

Dead Ghosts nos demuestran una vez más que el garage surfero también puede rozar la excelencia incluso viniendo desde la fría Canadá. Tercer disco al altísimo nivel de los anteriores que convencerá a garajeros y no garajeros.