Siempre hacen falta bandas que eviten los lugares comunes. Bandas que abran paso, que se salgan del camino transitado y echen a andar por donde otros antes no se han atrevido. Mujeres es una de esas bandas. En su caso, siendo justos, más que inventar, importaron a España el sonido garajero que a mediados de la década pasada surgió en la costa californiana y dio lugar a una escena entera con toneladas de grandes grupos.

En nuestro país ellos han sido los Livingstone, Hillary o Amundsen del garage patrio, pero no contentos con ello, han ido puliendo y afilando su sonido al incorporar influencias del pop sesentero, atreviéndose con el castellano y ganando gracias a él una segunda oleada de reconocimiento con nuevo público que les descubre ahora. Por todo ello, aprovechamos un rato tras una de sus paradas en la gira de presentación de su último disco, “Marathon”, para charlar con Yago y Martí. El lugar elegido para ello fue El Sótano, santuario de garage y rock de más reciente inauguración en la capital.

En vuestro último trabajo habéis combinado dos estilos diferenciados como son el garage en inglés de vuestros inicios con sonidos más sesenteros en la línea de “Aquellos ojos”. ¿El futuro os pensáis decantar por una de vuestras dos caras o pretendéis seguir fusionándolas como en “Marathon”?

Yago: Yo creo que el estilo siempre ha sido muy fusionado, en realidad siempre hemos ido un poco de un lado para el otro. En los discos cabía todo; cabía música de los 50, de los 60, igual había cosas más punk… Quizás lo nuevo del disco lo veo más power pop, creo que tuvimos una época con ello y el tema del castellano. Lo metimos en el EP de “Aquellos ojos”, aunque antes también habíamos hecho alguna otra canción en castellano, pero la idea creo que es seguir un poco igual. Cada vez, a lo mejor, música más moderna, más del tiempo de ahora y menos ese rollo de garage. Pero tranquilamente, siempre ha sido natural…

Martí: Nuestra idea desde el principio es no hacer una cosa revival y a la vez no repetirnos nunca en el disco. O sea, que el disco primero suena a una cosa, el segundo suena a otra, el tercero suena a otra. Porque si no, sería muy aburrido; la idea es ir generando cosas nuevas. Como te dice Yago, las influencias son varias y siempre van a estar ahí, pero intentamos buscar, de manera consciente o inconsciente, otro camino y concentrarlo allí.

Vuestro tirón en el extranjero es importante y eso desde aquí no siempre se aprecia. ¿Dónde creéis que se os valora más, y por qué?

Yago: Yo creo que aquí se nos valora y además hemos hecho una cosa muy importante, que es que fuimos un poco discutidos al principio, por oportunistas, y hemos acabado ganándonos el respeto por la duración, pues cuesta ver bandas que duren 8 años. Durante mucho tiempo nos dijeron que estábamos parados y ahora tenemos mogollón de trabajo en Bélgica, por ejemplo. Allí siempre nos hemos llevado muchas sorpresas. EEUU sigue siendo una cuenta pendiente, hubo un momento que lo teníamos muy, muy, muy cerca… pero la verdad es que no nos podemos quejar. O sea, llevamos desde 2008, 2009 a tope y por lo general la gente siempre ha sido muy, muy agradecida.

No tenemos la misma relación con la música que teníamos en el 2008.

Hablando un poco de vuestro público internacional, ¿teméis perderlo al cantar en castellano?

Martí: Nos hemos dado cuenta bastantes veces de que las canciones en castellano cuando tocamos en Bélgica no se entienden de la misma manera, o no se disfrutan de la misma forma que se disfrutan aquí. Y no es que lo pierdas, sino que lo que haces normalmente es tirar el set por otra cosa, porque cuando lo hemos hecho y hemos cantado una canción en castellano, realmente el problema es que no se entiende. Porque quizá lo que hacemos en castellano homenajea a un sonido, a una época, un tipo de canciones, un estilo, muy de sixties ibérico, traído a nuestra manera. Entienden mucho mejor todo lo otro, porque aunque la música no tenga idioma ni lenguaje, no hay barreras, nos dimos cuenta de esto y empezamos a quitar las canciones en castellano del set, porque no funcionan. Aun así, el tipo que nos sacó en Bélgica, del “Aquellos ojos” (que es exclusivamente en castellano), pidió copias. Y no sé si se le habrán agotado o no, pero…

Yago: Cuando decimos que no se entiende no es por las letras, sino por el rollo.

Martí: El concepto. Aquí se entiende porque la gente sabe de dónde vienen, el homenaje que estamos haciendo… Pero allí no.

Y aquí en España, ¿notáis que el público en los directos recibe mejor las canciones en un idioma o en otro?

Yago: El público siempre es tan complejo… Por ejemplo, el de hoy, ya montando el material la peña estaba en primera fila muerta de ganas. Otras veces piensas: “¿qué coño estoy haciendo, a quién se le ha ocurrido montar este concierto?“. Nosotros disfrutamos muchísimo tocando, de otra manera no tocaríamos tanto como tocamos. Estamos hablando de un grupo que toca muchísimos bolos cada año y siempre lo ha hecho así. Pero depende de los conciertos realmente. Es un mundo esto: hay veces que tienes que sacarlo adelante, hay veces que lo pasas mal, hay veces que lo pasas muy bien. No hay una fórmula.

Hemos pasado de que os llamen los Black Lips españoles a unos Brincos resucitados… ¿Cómo lleváis el tema etiquetas y comparaciones?

Martí: [Risas] Bueno, nosotros nunca hemos creído en las etiquetas. Es un tema un poco complejo del que hablar. Al principio era evidente que nos tenían que poner en una bolsa determinada porque no había nadie que hiciera eso en España. Nosotros nacimos escuchando todo un séquito de grupos, no sólo los Black Lips, que estaban haciendo unas movidas en 2005-2007 en EEUU. Nosotros partimos de allí. Lo de las etiquetas es una cosa que funciona para la prensa. En España está la bolsa esta del indie en la que caben todos los grupos que más o menos se mueven en revistas, en prensa, etcétera, etcétera y una vez en esa bolsa etiquetas para diferenciarlos. A nosotros nos pusieron esa para que la gente supiese lo que éramos. Son sambenitos que de alguna manera, no conscientemente porque tampoco es algo peyorativo, tú intentas luchar contra ellos para decir: no, nosotros tenemos nuestro estilo, y bebemos de esto, sí, pero bebemos de muchas otras cosas y no somos ni los Black Lips ni los Brincos, somos los Mujeres. Esa es la idea, y a medida que hemos ido haciendo canciones, discos, y nuestra trayectoria como banda ha ido evolucionando, creo que eso se ha ido puliendo, y el estilo es más nuestro estilo.

Fotografía: David Tombilla
Vosotros en España fuisteis de los pioneros en el garage, que actualmente acapara buena parte de la atención mediática de los medios especializados. ¿A qué creéis que se debe este aumento del interés por el género en los últimos años?

[pullquote]Para los garajeros éramos un grupo indie y para los indies éramos un poco retro.[/pullquote]

Yago: Hombre es evidente que si hay un mayor número de bandas y la cosa toma un poco de entidad… En EEUU ahora tal vez está bajando un poco. Burger igual lo ha ido alargando un poco, pero hay sellos que durante una época fueron muy, muy, muy referencia. O sea, In The Red Records casi ya no lo oyes y en su momento fue un sello muy determinante. Como lo pudo ser Kozak por ejemplo. Y hay gente que va a ver cómo sobrevive, o no, pero en un momento determinado aquello fue bastante gordo. Todas las bandas empezaron a moverse para arriba, para abajo, hubo de golpe el ‘San Francisco sound’… Había incluso gente en Nueva York que encontraba otras vías, como Parquet Courts, que son de algún modo el resultado del residuo, de darle la vuelta a todo aquello. En el momento concreto fue una explosión, hubo artistas bastante gordos y gente que en realidad tenía una meta muy, muy pequeña y petó. Y era bonito porque además no era como el de los 80, sino que era un revival súper limpio, y muy abierto de miras. Con la llegada del digital, de repente toda esa gente haciendo cosas con analógico era bastante increíble. Pero la música se consume a una velocidad tan bestia que a nosotros llegados a cierto punto nos cuesta, no tenemos la misma relación con esta música que teníamos en el 2008. Tanto porque era el momento como porque entonces tenía mucho sentido. Ahora mismo a lo mejor estamos escuchando cosas que son súper distintas de aquello, entonces para crear ya estamos con otro tipo de referencias.

Martí: Yo creo que la idea es que en España vamos un poco desfasados. Nosotros lo hicimos en 2008, 2009, pero esta nueva hornada de garage ha salido hace uno o dos años. No sé si es una cuestión de retraso o qué, pero es lo que dice Yago, que ese gran boom ya no existe. Para mí el gran boom del garage fue de 2005 a 2008. Cuando empezamos nosotros, no había esta escena que hay ahora. A nosotros incluso nos costó situarnos, porque éramos un grupo indie para los garajeros, porque ellos no habían abrazado todavía todo esta nueva ola.

Yago: Y para los indies éramos un poco retro. Pero nunca tocamos en festivales de retro.

Martí: Ahora creo que está un poco más equilibrado o no sé, quizá nosotros hemos sabido encontrar nuestro sitio, consciente o inconscientemente. Pero sí que te das cuenta de que hay una hornada, que quizá llega con un cierto retraso. Es una ola que lleva resaca.

“Lose Control” y algunos otros 7” los habéis publicado editándolos bajo sello propio. ¿Tenéis pensado darle continuidad a esta iniciativa o ha sido una cosa más bien puntual?

Yago: Va a salir otro EP ahora con otra peña, y hemos acordado también poner el sello, independientemente de si financiamos o no. La verdad que lo del sello fue porque los caminos que uno toma varían mucho, con el tema de los sellos hubo un momento en el que tuvimos una serie de desencuentros, cambios de sello… De algún modo ha habido mucho tiempo en el que hemos trabajado de forma completamente autónoma nosotros, entonces creímos en un momento determinado en autoeditarnos. Independientemente de que el último álbum saliese con un sello, o de hecho con tres como fue el caso, queríamos sacar algo de forma absolutamente independiente. Creemos bastante en esto, y yo que sé, igual un día sacamos a un grupo que no somos ni nosotros. No hay tampoco un planteamiento muy concreto, pero ya te digo, hay un plan de salir un EP y aparecerá el nombre otra vez.

Martí: O sea, en el fondo es más como una parte del control de ediciones de EPs, coproducciones con otros sellos, tener el control de lo tuyo. La clave también es que el sello con el que estés te permita eso, que la gente que te saca el LP no tenga una exclusividad y que tú puedas jugar con eso y poder dedicarte a tus propias cosas aunque tengan parte de pertenencia a otra editorial.

Yago: Ten en cuenta que esto es muy pequeño, aquí no hay una infraestructura. O sea trabajamos de forma más o menos profesional con el sello y tal, pero es un grupo muy pequeño. Nosotros no nos dedicamos a esto. Y de algún modo lo haces porque crees en ello, porque sigue siendo una cosa importante para ti.

Mola que se esté recuperando el movimiento de las salas.

Aunque vuestra trayectoria no es excesivamente prolongada, sí que habéis tenido tiempo para ver si la escena musical en nuestro país va evolucionando en algún sentido.

Martí: Esta es complicada [Risas].

Yago: Buah, aquí lo que ha pasado es que lo de la crisis fue tremendísimo. Y de momento habrá que ver como todo esto se reubica, porque no creo que vaya a ser como toda esa movida previa a la crisis, con festivales, ayuntamientos, todo el tema del dinero público… Había grupos viviendo de festivales sólo, sin tocar el mundo de las salas. Y aquello murió en un momento determinado. Mola que se esté recuperando el movimiento de las salas, hubo muchos promotores que dejaron de hacer bolos, no había fijos, era muy, muy difícil tocar.

Martí: Yo creo que vivimos de 2009 a 2011 que eso funcionaba todavía, que había festivales, que los ayuntamientos todavía tenían presupuesto cultural para dar dinero a las salas y para que hubiera movidas en condiciones aceptables, y para mí la clave fue 2013, 2014 que nosotros empezamos a darnos cuenta que o poníamos de nuestra parte, es decir, que ibas a taquilla fija y te movías ahí, o nada… O sea, nosotros hasta 2013 creo, no habíamos ido nunca a Galicia, y fuimos a Galicia para ir, y volvimos sin un puto duro. Porque ir desde Barcelona a Galicia en carretera es un pastón que flipas, y en avión y todo. Y con respecto a lo que preguntas, yo creo que si las bandas han sobrevivido a ese momento y no te hablo de bandas del top, sino de bandas como nosotros que no viven de esto pero que intentan cobrar y tal, es porque la gente se ha movido, y se ha sabido reinventar de alguna manera, decir: voy a tomar las riendas de mi grupo, sabemos que las condiciones no van a tener nada que ver con hace dos años y vamos a ir a mínimos, pero vamos a ir a tocar. Y de esta manera creamos un circuito, y volveremos. Para mí, el ejemplo es Galicia, o sea, de no ir nunca e ir a perder pasta a ir ahora en un mes dos veces seguidas tocando en distintas ciudades los fines de semana y que funcione.

Se podría decir también que los que habéis sobrevivido ahora sois más fuertes…

Yago: Sí, eso seguro, pero cuando petó todo el tema de Internet, el indie de golpe explotó bastante en España. Antes todo el mundo de Subterfuge y todo esto funcionaba bastante con el tema de derechos, la gente hacía una intro para un anuncio y se forraba, Australian Blonde y esa gente. Pero de golpe con el boom de MySpace y todo esto, hubo mogollón de grupos que vivieron del directo, no de ventas sino del directo. Desde ahí, cuando entró la crisis todo esto se jodió, se fue a la mierda. A partir de ahí, habrá que ver como se cimenta la estructura. Antes había mucha especulación de festivales, con grupos muy pequeños cobrando bolos a 6000 pavos. Todo eso va a costar mucho que vuelva, y a partir de ahí es una lucha un poco bestia, esto hay que pelearlo mogollón, hay que tener una paciencia de santo y ver si sale o no.

Voy a ir acabando… La grabación de “Soft Gems” y de “Marathon” son casi antagónicas porque el primero lo grabasteis en directo y el último por cortes, con instrumentos por separado… ¿Con qué resultado final habéis quedado más satisfechos?

[pullquote]Cuando entramos por primera vez al estudio no teníamos ni puta idea de nada.[/pullquote]

Yago: Hemos aprendido mogollón en todo este tiempo. Antes lo hablábamos metidos aquí en el camerino: cuando entramos por primera vez al estudio no teníamos ni puta idea de nada. Se nos dio la oportunidad porque alguien apostó por nosotros, pero te juro que cuando entramos en el estudio era como: “¿qué guitarra quieres? ¿Qué ampli quieres?” No teníamos ni idea de lo que era hacer un disco, ni idea de las posibilidades que había, ni idea de qué sonido, fue todo a pelo. El segundo ya era un poco más intencionado, y el tercero ya era todo bajo control, a una idea fija. Yo creo que con eso ya te respondo; el segundo fue un poco el atrevimiento, el vamos a inventar, en el sentido de que nos fuimos a una casa, pasamos de alquilar un estudio, queríamos tiempo, improvisamos mogollón, y el tercero ya fue con toda la intención.

Y para terminar, ¿qué le depara el futuro a corto y medio plazo a Mujeres?

Yago: Lo que te digo, sacar un EP, seguir un poco con lo nuestro, somos gente que tenemos otros proyectos y tal pero seguir, seguir.

Martí: Sacar un disco dentro de un tiempo…

Yago: Molaría en menos tiempo que lo que hemos venido haciendo, porque siempre nos tiramos la vida para sacar un puto elepé.

Martí: Nuestro reto real, lo hemos hablado muchas veces, es llegar a los diez años, que creo que es una cifra maja para una banda que no es profesional digamos, en la que cada uno hace lo suyo y que éramos cuatro amigos que querían estar juntos y siguen juntos. El reto es este, y somos muy peleones, creo que lo demuestra el hecho de que nunca decimos que no y hemos tocado mucho por eso y porque nos gusta tocar. Y la idea es seguir tocando, y la excusa para ello es seguir haciendo canciones. La idea es lo que dice Yago, ojalá no tardemos tanto en sacar algo nuevo pero la idea es seguir.