DEF LEPPARD

Lejos queda ese “Songs from the Sparkle Lounge” de los británicos Def Leppard. Su último y poco salvable disco. Ahora vuelven bajo un LP de título homónimo con el que parece que buscan volver a sus orígenes (reflejado incluso en la portada, que podría confundirse con un disco anterior), y del que los fans esperan un “Adrenalize” o un “Hysteria” 2. Esos sí que quedan lejos, y no parece que vayan a volver. Es más, parece todo lo contrario.

Este nuevo lanzamiento en principio iba a ser un EP de tres temas, y ha acabado siendo un LP de 14 que casi se podría haber resumido en un EP, pues no se salvan muchas canciones. Los de Sheffield traen bajo el brazo un CD de hard rock de radiofórmula, muy melódico y con muchos altibajos, que bien podría ser llamado hard pop con una fórmula pasada de moda que intenta renovarse, aunque hay canciones que no dejan mal sabor de boca, tanto por la calidad musical como la calidad de producción. Quizá fallan dos cosas: Composiciones a veces demasiado simples para una banda de este calibre y, lo de siempre, las malditas expectativas.

def-leppard-def-leppard-2

[pullquote]Los de Sheffield traen bajo el brazo un CD de hard rock de radiofórmula, muy melódico y con muchos altibajos, que bien podría ser llamado hard pop con una fórmula pasada de moda que intenta renovarse.[/pullquote]

El LP da comienzo con “Let’s Go”. Una soberbia intro con buenos riffs de guitarra que acompañan casi toda la canción la hace una de las mejores y más fáciles de digerir de todo el disco. Primer estribillo, primeros coros y ya está. “Welcome to the party, let’s go (oh, oh, oh, oh, oh). Incluso se permiten el lujo de meter un par de acordes en acústico antes del solo más que decente. Def Leppard han vuelto. Como tema para abrir este undécimo trabajo, perfecto. “Dangerous” vuelve a traer esa garra y esa fuerza de Def Leppard y el hard rock de los ochenta. Recuerda mucho a sus mejores momentos, a esos “Adrenalize” o ese “Hysteria”, tan echados de menos por los fans más acérrimos de los británicos. Muy melódico y con un Joe Elliot que se desenvuelve a la perfección cantando.

Con “Man Enough” llega la decadencia, esos altibajos y esas canciones que sobran en tantos discos (tanto de Def Leppard como de cualquier grupo). Un intento de mezclar rock con funky en el que el groove brilla por su ausencia, excepto en el bajo. Este te hará mover los pies y que las ganas de bailar aumenten, pero se pasan al escuchar a Elliot y las guitarras. No porque sean malas, sino porque no combinan tan bien como podrían. Es un buen e interesante intento pero no acaba de cuajar y hace que tan rápido quieras cambiar de corte como que te levantes a bailar, pues al final acaba cogiendo fuerza. En “We Belong” vuelve el sonido propio de las baladas de los ochenta, muy característico en Def Leppard, y que recuerda incluso a Bon Jovi. La variedad de voces le da un toque fresco que hace que, aunque no destaca, se salva.

[pullquote]”Def Leppard” es un disco que, si bien tiene una buena producción y canciones más que decentes dentro el género, pasará sin pena ni gloria entre la discografía del grupo.[/pullquote]

El bajo sigue cobrando importancia y presencia en “Invincible” incluso entradas las guitarras, muy bien definidas. Más actitud y ganas en la voz es lo que faltan en un tema más tranquilo y popero en el que el estribillo se repite demasiado, lo que también ayuda a que se te quede grabado en la mente incluso después de escuchar todo el disco. Y la montaña rusa no para. Vuelta al hard rock guitarrero con “Sea of Love”. Bonitos riffs y estrofas bien cantadas que no terminan de encajar con el estribillo (la parte más aburrida y corta todo el rollo). Aunque recupera un poco con el solo, a este le sobran efectos en la guitarra y le falta distorsión y ruido para acabar de cuadrar. Energized” es otra de esas canciones que meter en el saco de temas que sobran. Sonido electrónico de radiofórmula cantado sin ganas y que se repite hasta la saciedad. Algo más de tres minutos de los que no hay mucho más que comentar. Con “All Time High” mejora la cosa, para lo que ayuda bastante el corte anterior, todo sea dicho. No es de los mejores del disco, pero recupera el sonido a rock y a Def Leppard, especialmente con el rápido solo. Al final coge fuerza y cierto toque glam con la fórmula pregunta-respuesta de voz y guitarra. En “Battle of my Own” regresamos a los setenta con un tema semiacústico corto pero intenso. Guitarras bonitas y una potente batería in crescendo dejan un corte más que decente y original. Pero si tenemos que hablar de guitarras, una de las canciones más destacables es “Broken ‘N’ Brokenhearted”. Riffs crudos y potentes con un toque positivo y buenos arreglos. Suena muy a directo y a los mejores Leppard. Por el mismo camino sigue “Forever Young”. Muy hard rock que recuerda incluso a los suecos Backyard Babies, con un estribillo pegadizo, aunque cojea un poco al final. Estas dos últimas son de las mejores del elepé.

La parte final, por el contrario, es la más floja. “Last Dance” es otro track acústico que suena demasiado a pop de radio (aunque como esto es hard rock ochentero, diremos que a Bon Jovi, o demasiado comercial). Con “Wings of an Angel” parece que la cosa va a mejorar un poco, pero lo único que se salva son las guitarras, especialmente en el solo. Durante el resto de la canción estás esperando ese momento en el que despegue, pero cada vez que llega el estribillo te vienes abajo, muy aburrido. Para cerrar este irregular disco, la pieza escogida es “Blind Faith”. Cinco minutos y medio que no aportan nada nuevo a lo anteriormente escuchado. Todos cumplen su papel, destacando sólo las guitarras, con estrofas más que correctas que, una vez más, son empañadas por un estribillo soso. Se podría decir que es otra canción que sobra de un disco que, si bien tiene una buena producción y canciones más que decentes dentro el género, pasará sin pena ni gloria entre la discografía del grupo.

Def Leppard – Def Leppard
like

  • Logran buen sonido en la producción, muy limpio y fresco.
  • Tiene canciones muy Def Leppard, con buenos riffs que siguen recordando tiempos pasados de hard rock.

dislike

  • Sobran canciones. No porque 14 sean muchas, sino porque hay demasiada paja.
  • Poca actitud en las voces, muchas veces apagadas y sin ganas.
  • El orden de las canciones no parece estar muy cuidado, ya que encontramos demasiados altibajos.

PÁGINA DE ARTISTA

DEF LEPPARD

6.0

ES_Listen_on_Apple_Music_Badge_061115 Get_it_on_iTunes_Badge_ES_0209

Def Leppard vuelven tras siete años de ausencia con un disco, para bien o para mal, muy variado. No es de lo mejor del género, pero tampoco dejará indiferente a nadie, con canciones que gustarán a fans acérrimos y no tan acérrimos de los británicos. Hacen lo que quieren sin tapujos, y hay cabida para casi de todo: hard rock, pop, baladas y hasta toques electrónicos.