PABLO UND DESTRUKTION

Pablo Und Destruktion ha regresado en este 2015 con un nuevo álbum, “Vigorexia Emocional”, en el que vuelve a hacer gala del complejo universo filosófico y metafísico (que viene a romper con lo culturalmente establecido) que ha creado desde el corazón de Asturias. Forjado en pequeños escenarios de bares ovetenses, Pablo García (nombre que esconde bajo su potente seudónimo) rechaza la etiqueta de independiente, precisamente por el hecho de haberse convertido en una etiqueta que perdida en su propia multidimensionalidad ha acabado por carecer de significado, derivando en unas características concretas, y alejadas de lo que el término inicial buscaba definir.

Líricamente este nuevo lanzamiento, que llega un año después de “Sangrín” (2014), va un paso más allá en lo que al retrato de un mundo social y políticamente desubicado se refiere. Prácticamente la totalidad de sus canciones comprenden una crítica irónica a la par que desoladora y un tanto resignada ante la proliferación de un individualismo imperfecto, pues paradójicamente dicho individualismo no es nada sin la aprobación social de quienes rodean a uno. Caricaturiza así la sociedad de las aparentes vidas perfectas, de la imagen, del neoliberalismo y la ‘hipsteria urbana’, retratando a seres solitarios y asfixiados en ese mundo, exaltando una necesidad, o al menos una esperanza de la reconversión humana.

En cierto modo, “Vigorexia Emocional” es continuista, ya que sigue explorando una veda ya abierta en lo que a significación sociopolítica se refiere. Musicalmente es, sin embargo, diferente en algunos aspectos. A pesar de seguir desprendiendo una notable oscuridad, este nuevo lanzamiento tiene momentos más luminosos. En líneas generales es como si estuviésemos escuchando una fusión entre Nick Cave y los cantautores españoles de poblada barba y oscuras gafas de los 70.

[pullquote]Prácticamente la totalidad de sus canciones comprenden una crítica irónica a la par que desoladora y un tanto resignada ante la proliferación de un individualismo imperfecto, pues paradójicamente dicho individualismo no es nada sin la aprobación social de quienes rodean a uno.[/pullquote]

Los Días Nos Tragarán” está muy bien elegida como primer corte. Evoluciona desde un comienzo íntimo con la grave voz de Pablo y la guitarra rítmica hasta llegar a una cuidada complejidad sinfónica. La desubicación del yo en el mundo se aprecia en una letra que retrata el viaje de la persona hacia la nada, hacia un agujero por el que tarde o temprano será absorbido en lugares mencionados como “El club del precipicio”. Se llega al final a cierto clímax romántico, ya que como repite, “Los días nos tragarán a la vez”, siendo ese viaje algo compartido. El ambiente oscuro y dirigido a la muerte prosigue en “Ganas De Arder”. El tono oscuro en el que se desenvuelve la relación entre el amor y la muerte queda patente desde las primeras frases, mostrándose como dos de las acciones que combinan más claroscuros en el devenir humano. La ironía también impregna una letra que se refiere al hombre como esclavo de la sociedad: “Un señor se estaba muriendo cuando yo aparqué el coche en el puerto. Y vinieron los vecinos, y dijeron que nadie se jubila, tranquilo”. Musicalmente se empapa de guitarras folk y country de las que encontraríamos en un whisky bar o en una road movie. Es decir, no tiene nada que ver con lo que a día de hoy se ha dado por llamar country en el mainstream.

De repente amanece, y nos llenamos de luz con “A Veces La Vida Es Hermosa”. No podría empezar con una frase más sorprendente: “A veces la vida es hermosa como cuando cascas las patas de un cangrejo”. Después llegan numerosas metáforas algo confusas y extrañas con el mencionado crustáceo, quizá promulgando el que se expriman las experiencias, que se explore hasta lo que se esconde debajo de la última concha. En una canción cargada de ironía, destaca especialmente la frase “Los dos sabemos que será varón” cuando se refiere al futuro hijo, parodiando los roles tradicionales de género.

[pullquote]“Vigorexia Emocional” es continuista, ya que sigue explorando una veda ya abierta en lo que a significación sociopolítica se refiere. Musicalmente es, sin embargo, diferente. A pesar de seguir desprendiendo una notable oscuridad, tiene momentos más luminosos.[/pullquote]

En “Mis Animales” podríamos estar escuchando a Paco Ibáñez. Inmersa en un plano folk, con influencia de la tradición refranera y popular española con frases como “De tanto galopar me caí de la burra”, la letra vuelve pequeñito al ser humano en un contexto determinista, pues dice cosas como “Nadie puede parar al Sol… La nada que bajo mis costillas late…. Sólo soy carnaza”. La herencia y la influencia de Nick Cave son evidentes en el estribillo y en la evolución de la canción con un final épico a base de una amplia instrumentación, con vientos incluidos. Después de la tormenta llega la calma, y “No Sientes El Peso” comienza de forma más íntima. La distorsión del bajo hace de catarsis para musicalizar ese peso, esa losa que uno carga y a la que se refiere Pablo en la letra. Sin embargo, parece el corte con menos cocina del álbum, y quizá hace decaer un poco la épica anteriormente conseguida, pues siempre parece a punto de explotar pero nunca llega a hacerlo.

Llegamos a la que quizá sea la mejor canción de “Vigorexia Emocional”. Hay otras más épicas, con mejores letras, con mayor complejidad sonora, más íntimas, más oscuras, más poéticas… Sin embargo, la influencia clara que encontramos en “Califato” (con su percusión electrónica minimalista de los inicios de la combinación del post-punk y la electrónica que remiten al “Closer” de Joy Division) combinada con la musicalidad de las gaitas lo convierte en el tema más diferente y especial, destacando por encima del resto. El ambiente vuelve a decaer un poco en “Leona”. Pese a no ser una mala canción, su convencionalidad la hace quedar muy lejos de la pista anterior. De ella cabe destacar su letra, una de las más poéticas, y que utiliza metafóricamente el competitivo y salvaje reino de los leones para dar una visión animalizada, sucia y sangrienta de la relación entre dos personas.

[pullquote]En líneas generales es como si estuviésemos escuchando una fusión entre Nick Cave y los cantautores españoles de poblada barba y oscuras gafas de los 70.[/pullquote]

El piano toma el protagonismo a costa de la guitarra en “Bares Vacíos”, una nueva muestra de esa soledad social, ya retratada anteriormente. De nuevo, al igual que ocurría en “Los Días Nos Tragarán”, una persona puede sostener el equilibrio incierto de esa soledad. “Busero Español” es una de los mejores y más sorprendentes composiciones que se incluyen en el último trabajo de Pablo Und Destruktion. Absolutamente post-punk, su estribillo, en el que dice “Puedo sentir cómo las fronteras desaparecen; puedo sentirme unido a todos vosotros; puedo ver cómo todos vosotros desaparecéis”, es casi un grito que rompe con la linealidad de lo que retrata anteriormente. Pablo retrata de manera agónica el viaje desde Francia hasta Colonia en un autobús cargado de pasajeros silenciosos que se inspeccionan e incluso juzgan unos a otros. Después de la canción más oscura del álbum, se recupera cierta luz musical, a pesar de lo trágico de su letra, en “Dulce Amor”. En ella, Pablo se perfila como una persona que desea vivir solo, tras la ruptura amorosa con una mujer que a pesar de entregarse, sólo recibió miseria por parte de él. Deseándole lo mejor y que recuerde los buenos momentos, termina “Vigorexia Emocional”. Y esto es lo mismo que debemos hacer nosotros. Quedarnos con los buenos momentos que nos ha aportado en los últimos cuarenta minutos, y desearle lo mejor a Pablo, y que siga haciéndonos disfrutar con su música, y con canciones como las diez recogidas aquí.

https://www.youtube.com/watch?v=p6B2Zo6aYP4

Pablo Und Destruktion – Vigorexia Emocional

  • Las letras son poéticas, y directas, y a pesar de estar sujetas a una línea temática común, su variedad de términos y metáforas hace que no resulten repetitivas.
  • Tiene momentos épicos sobresalientes.
  • “Califato” y “Busero Español” son temas absolutamente rupturistas, y le aportan una identidad propia.

  • Musicalmente, está en general algo por debajo de “Sangrín”.
  • Algunos de los temas intermedios no terminan de explotar.

PÁGINA DE ARTISTA

7.4

 

Pablo Und Destruktion ha regresado con “Vigorexia Emocional”, un álbum basado en una montaña rusa de emociones que titubean entre claros y oscuros, con influencias que van desde Nick Cave hasta los cantautores españoles de finales de los 60 y principios de los 70, pasando por el minimalismo del post-punk electrónico de la última etapa de Joy Division. Con este trabajo, Pablo retrata una vez más su particular visión de una sociedad desorientada y diluida en el vacío.