FERRAN PALAU

Muy a menudo se dice que el catalán puede resultar demasiado arcaico para ser musical, que hablado correctamente con tanto monosílabo y pronombre débil es difícil encontrarle el gancho sin que quede raro. Estas afirmaciones, a pesar de tener parte de verdad (véase en el doblaje de algunas películas), no concuerdan siempre con la realidad y, si no, escuchen la suavidad de Ferran Palau al pronunciar todas y cada una de las letras de una palabra.

Palau, conocido por su grupo de folk indie Anímic, presentó a principios de 2015 su segundo largo titulado “Santa Ferida”, digna evolución de “L’aigua del Rierol”. En este nuevo álbum, el compositor de Collbató ha encontrado una sonoridad más desnuda, pura y delicada en comparación al primer LP. En “Santa Ferida” la palabra es la protagonista: las imágenes que crean las sencillas pero elaboradas líricas de Palau, acompañadas con una fiel instrumentación, nos transportan a un universo más etéreo, íntimo y místico. Se dice que “Santa Ferida” tiene una magia tan lograda porque se regrabó tres veces, con calma y meditación. El resultado, no obstante, parece un recorrido directo y espontáneo por las emociones universales, puras y primarias, del ser humano: vida, amor y muerte.

“Santa Ferida” son 9 temas elaborados en los que el autor nos deleita con su voz y su imaginario, acompañado de los instrumentos justos y precisos para transmitir esas sensaciones tan verdaderas a los que incluye un efecto reverb dando más pureza al todo. Ferran nos invita a un viaje de luz y oscuridad a partes iguales, divagando en temas y conceptos, más allá de contar historias simplemente, evoca imágenes de un profundo valor poético y estético. Según Palau sus letras surgen al unir frases inconexas, quizá será eso lo que hace que la lírica resulte tan atractiva, por el hecho del conectar y contrastar ideas muy visuales. Hay que admitir que “Santa Ferida” requiere cierta profundidad, una escucha demasiado superficial acaba tachando las canciones de monótonas. En cambio, si uno se deja llevar lentamente por la consonancia de Ferran Palau, verá los matices, las variaciones, los cambios de energía que fluyen por el disco.

[pullquote]En “Santa Ferida” la palabra es la protagonista: las imágenes que crean las sencillas pero elaboradas líricas de Palau, acompañadas con una fiel instrumentación, nos transportan a un universo más etéreo, íntimo y místico.[/pullquote]

“Santa Ferida” se abre con las lentas cadencias de “El Meu Lament”, sin duda uno de los temas más destacados del disco. La delicadeza emocional aparece desde los inicios realzada con unos breves pero elegantes acordes de guitarra, una línea de bajo que solidifica y unas intervenciones del teclado que acaban de apoyar la efectividad sensitiva de la pieza. De este recogimiento emocional pasamos a “La Daga”, una canción más urbana y variable. Los instrumentos despuntan un ritmo atrevido y juguetón mientras que la voz nos habla de la rendición a un potente embrujo místico. La fusión de ambos elementos denotan el sucumbir y cierta picardía punzante. Clavell” es otra pieza clave en esta composición. Cadencias lentas que proyectan una atmósfera melancólica a base de guitarreos americanos que se van respondiendo progresivamente. En el momento del estribillo la guitarra se agudiza creando una aura mística y poética acompañando a la elaborada lírica que combina estampas de velatorio con el cambio de las estaciones. “Bèsties”, por su lado, suena a interior, al toquecito folk de “L’aigua del Rierol”. La apertura con un pequeño desgarre de cuerda transmite la vista de atardecer a través de las ventanas, dando paso al relato del otro lado. El cambio de tempo a la mitad del disco con las proféticas campanas realzan lo espiritual del tema, aquello sagrado que Ferran Palau nos quiere evocar.

[pullquote]Hay que admitir que “Santa Ferida” requiere cierta profundidad, una escucha demasiado superficial acaba tachando las canciones de monótonas. En cambio, si uno se deja llevar lentamente por la consonancia de Ferran Palau, verá los matices, las variaciones y los cambios de energía que fluyen por el disco.[/pullquote]

En en la letra de “Aurora” cuando Ferran habla de otro tema universal: el paso del tiempo. Tanto letra y instrumentación se unen para consagrar ese sentimiento. Nuevamente el autor nos transporta a un terreno de calidez emocional tratando un tema que a priori podría sonar melancólico. La gracia de Ferran Palau es que con temas como “Aurora” consigue transmitir un brillo y una luminosidad que apagan las connotaciones negativas de los nombres de las canciones o sus temáticas. En su imaginario la muerte no es oscura, es algo luminoso, algo pausado y sereno. Este efecto se puede contemplar en “Redempció”, un tema profundamente místico y boreal. Recordando a una versión más austera de Woodkid, “Redempció” és un crescendo hacia lo épico, hacia la liberación del dolor en cada campanada final. La sonoridad conecta de maravilla con “Mal Auguri”, otro tema con una circunstancialidad religiosa en el cual regresamos a la fragilidad de las heridas. En esta mitad del disco las canciones cuentan con más efectos de producción, lo que dota de cierto poder al mensaje. La placidez de la voz, con los incesantes toques de platillo y la brillante línea de guitarra, nos adentran cada vez más en la fantasía de Palau.

Horitzó” es otra pieza notable porque nos adentra a los matices de “Santa Ferida”, como si anunciara la llegada de una tormenta en el Far West. Usa a su favor momentos de silencio, toques reverberados de maderas y una guitarra en constante blues acaban conformando una fábula de la lejanía. Por su parte, “Tort” remata con un toque otoñal más popero y ágil. Como un bálsamo anímico, la canción acaba siendo un collage medio psicodélico con el que Ferran Palau pone el punto y final a un disco curativo que roza la perfección a nivel de belleza emocional.

Ferran Palau – Santa Ferida

  • La delicadeza con la que Palau canta y pronuncia cada palabra que remata con la pureza de las letras.
  • La lentitud constante de percusión es exactamente la que requieren este tipo de composiciones.
  • El bienestar que proporciona el disco, escucha tras escucha.

  • Si no se conecta con el espíritu del disco puede acabar resultando monótono y aburrido.

PÁGINA DE ARTISTA

8.3

 

“Santa Ferida” es un recorrido atemporal de 9 canciones que van directas al alma. La tierna voz de Ferran junto con la instrumentación precisa realzan el intimísimo y conmueven. El disco construye un imaginario a partir del cual cada uno puede crearse su universo anímico y personal, guiado por unas letras profundas y muy poéticas.