BELAKO

Hay proyectos musicales noveles que, una vez dado el salto, no paran. Ya sea por un cálido recibimiento por parte de la crítica, una buena acogida del público tras su escucha, o una mezcla equilibrada entre ambas. En este caso hablaremos de la oportunidad que ha tenido (y sigue teniendo) España como país de proyección de música independiente a nivel internacional con bandas como Mourn o Belako, una formación de cinco amigos cuyo sonido remonta al noise rock y el post-punk más desgastado de finales de los setenta.

Y es que lo suyo tiene mucho mérito. Uno de los grupos revelación nacionales, un álbum debut low cost que sorprende a los expertos y un legado de fans festivaleros. Si no, que alguien nos explique cómo en cuestión de un año han llegado a pisar los escenarios del del SOS 4.8, Primavera Sound, BBK Live, Low Festival, Sonorama o DCODE. Su carácter juvenil, la garra de una generación de post-adolescentes que se postran diferentes y retraídos a los convencionalismos del siglo XXI. El cuarteto está formado por Josu (guitarra, teclados, bajo y voz), Lore (bajo, teclados y voz), Lander (Bateria y voces) y Cris (Voz y teclas), y empezaron tocando música de manera amistosa en diferentes bares de su ciudad natal, Mungia. Tras ganar un concurso y ser finalistas en Radio 3, tuvieron oportunidad de participar en los primeros conglomerados musicales como el Festival de Jazz de San Sebastián.

[pullquote]Plasman inteligentemente sus influencias post-punk y noise, y sus críticas hacia la sociedad actual y el consumo no hacen sino realzar la calidad de sus letras.[/pullquote]

Bajo el umbral del hogar graban el que será su disco debut, titulado “Eurie”, que en vasco significa ‘lluvia’. Producido por Aitor Abio, y publicado en 2013, consta de diez canciones donde muestran su fiereza vocal y el desgañite de guitarras, tanto es así que tratan de evitar cualquier posibilidad de toparnos con una pausa musical, una fase más liviana que introduzca una supuesta segunda parte más intimista y soft. Pero no, en ningún momento quieren dejar pasar esta oportunidad de pasarlo bomba. Típicamente post-punk, imitan acordes y secuencias sonoras de grupos como Sonic Youth o Joy Division entre otros, aunque a grandes rasgos siguen una línea acústica muy parecida al new wave de la década de los ochenta. Repito, son jóvenes, tienen ganas de dar guerra y ellos nos ofrecerán este espectáculo hecatómbico sin pensarlo dos veces.

En una entrevista que les hicimos a principios de año admitieron que no tienen miedo a ser eclécticos, a sonar de una manera extravagante dentro de su terreno. Y es que desde la primera canción de su álbum, Sea of Confusion, experimentan con coros gritados y guitarras sobreestridentes, obteniendo de esta manera un estribillo punteado y pegadizo. A continuación, muy en la estela del misticismo eléctrico, presentan Haunted Housecomo otra historia de confusión y rabia acumulada. Sólo que en este segundo tema, Cris se desmelena todavía más, vociferando como una descosida mientras una melodía llena de cadencias al estilo new wave se repite una y otra vez. La fusión del sonido de órgano con el resto de la instrumentación le da ese toque extra de terror que tanto llama la atención en la primera escucha.

[pullquote]Belako forman parte de la sociedad enfurecida contra los convencionalismos del nuevo siglo, y muestran su furia con fundamento, musicalizando el terror en algunas pistas de “Eurie”.[/pullquote]

False Stepactúa como una digna dedicatoria al “Love Will Tear Us Apart” de Joy Division que tan pocas personas han llegado a mostrar estima. Los acordes al teclado y el ritmo apresurado de la batería proporcionan esa fidelidad al tema de Ian Curtis y los suyos, mientras que los punteos de guitarra evocan a unos Ramones muy rebeldes, tanto como el mensaje de liberación que transmiten las chicas (“False step, blind girl, no, you don’t seem to listen; I’m taking your boy with any conditions”). En el caso de Southern Sea (Beautiful World), se acercan a la influencia pop noventera, todavía conservando los esquemas instrumentales del post-punk. En ella hablan del uso desmesurado de la economía y las nuevas tecnologías, de las nuevas generaciones que dependen de ellas; recuerdan que son integrantes de una masa enfurecida que va creciendo poco a poco, sólo que esta vez rezuman tranquilidad, quieren que se les entienda (“Our beautiful world will stay at the corner, we will live in a lapse of time).

Una pista que dentro del álbum desentona con el salvajismo post-punk al que nos van acostumbrando es la titulada Molly and Pete”, una aparente balada al piano que evoca las raíces de Yann Tiersen a la hora de componer tan laboriosa banda sonora como es la de la película Amélie. O eso me recuerda personalmente. Más tarde se suman las guitarras y la batería en este afrancesado leitmotiv en el que la voz de Cris transmite serenidad e inocencia.

[pullquote]Es un disco compacto, lleno de momentos cumbre y éxtasis de guitarras y voces guturales, aunque queda claro que “Eurie” no es un material apto para todo tipo de público.[/pullquote]

Vandalismrecicla la base electrónica de un “Enola Gay” sobreexplotado a mediados de los ochenta en relación con los rugidos y guturales de Cris y Lore. ¿Que asustan? Lo sabemos, pero si me permitís la expresión, lo petan en apenas tres minutos. Por otro lado, Stop Contradictionssuena mucho más accesible para un público genérico, con tintes de nostalgia noise-rock y un bajo que marca las pautas de un himno psicópata estructurado realmente inteligentemente. Belako no sólo componen en inglés. De hecho, en su debut han querido rendir un homenaje a su idioma natal, el euskera, en dos de sus canciones: la primera de ellas es Zaldi Baltza, un tema con regustillo garage interpretado por Josu mientras este ofrece unos riffs de guitarra que se pierden bajo el eco de la cabina de grabación. Qué decir, salvo que a pesar del desconocimiento de este idioma, nos parece pegadizo, rompedor e igual de salvaje que otras piezas cantadas por Cris y Lore. La segunda, tras un Mondaymuy similar al rock de los Cranberries (“Scream to the death and show no fear, for we’re here, there’s no escape, dance, dance!”), llega Eurie, la última canción del disco y la que pone título al primer LP de Belako. Con cierto homenaje al metal industrial de Marilyn Manson, todo comienza como una canción de nana, cuyo desarrollo se convierte en una auténtica historia de terror. Y yo pienso, vaya manera de finalizar un disco.

Belako – Eurie

  • Los miembros de Belako forman parte de la sociedad enfurecida contra los convencionalismos del nuevo siglo, y muestran su furia con fundamento, musicalizando el terror en pistas como “Eurie” o “Haunted House”.
  • “Eurie” es un disco compacto, lleno de momentos cumbre y éxtasis de guitarras y voces guturales.
  • Los pequeños guiños hacia bandas como Joy Division y canciones como “Enola Gay” proponen una visión musical muy inteligente.

  • No es un disco para todo tipo de público generalista.
  • Canciones como “Haunted House”, por muy originales que sean, se extienden innecesariamente.

PÁGINA DE ARTISTA

7.1

 

La banda revelación Belako publican en 2013 su álbum debut: “Eurie”. Compuesto por diez temas, en él plasman de forma inteligente sus influencias post-punk y noise, además de que sus críticas hacia la sociedad actual y el consumo realzan la calidad de sus letras. Sin duda, uno de los grupos jóvenes más originales y genuinos del panorama nacional.