Si hay un concepto ligado a la trayectoria de La Maravillosa Orquesta Del Alcohol ese es el de la carretera, el del propio camino como meta. Presente en todas sus canciones, en su sonido y en su propia filosofía, de momento su sendero les está llevando a cotas cada vez más ambiciosas. A pesar de ello, estos chicos burgaleses no cambian un ápice su actitud humilde de mantener los pies en la tierra pase lo que pase a su alrededor.

Su meteórico ascenso en el último año y medio se ha convertido en un caso digno de estudio en el panorama musical español. De tocar para una sesión de Sol Música ante una docena de personas han pasado a vender todas las entradas para un concierto en Madrid con casi tres meses de antelación y tocar fuera de nuestras fronteras bajo el ala del proyecto Rock Sin Subtítulos. Aprovechamos ese momento en el que la montaña rusa llega arriba para hablar con David Ruiz, cantante y guitarrista de la banda.

¿Os da miedo que al final la gente se quede con vuestro acrónimo de La M.O.D.A. y se acabe perdiendo vuestro nombre completo?

No, yo creo que al final el nombre no deja de ser una anécdota. Nos preocupa más que la gente escuche las canciones e intente sacarles un sentido, sea el que sea, que intente interpretarlas y lo valore como creo que hay que valorar un grupo de música, el disco, las letras, el diseño, la música, todo lo que tú has invertido ahí. Eso sí que da más miedo pero lo del nombre es una tontería. Al final nosotros estamos representados por las canciones que hacemos y no por el nombre.

¿Cómo os surgió la oportunidad de tocar en Londres, Dublín y Edimburgo? ¿Y qué os esperáis de esta mini gira por tierras anglosajonas?

Surgió porque allí hay una gente que promueve conciertos, que se llama Rock Sin Subtítulos. Están montando bastantes bandas nacionales allí en Inglaterra y en Irlanda, supongo también que animados por el hecho de que en los últimos años está habiendo mucha gente joven de aquí que se va allí. Se pusieron en contacto con nosotros, y nos pareció muy buena idea. Estamos emocionados, la verdad, con estos tres conciertos que tenemos y esperamos, además de seguir tocando por el territorio nacional, empezar a salir un poco fuera, que nos hace mucha ilusión. Estamos muy motivados.

Tampoco hay una gira europea como tal prevista, sino que vamos a ir intentando adaptarnos. Sí que es uno de los objetivos de este año que entra, el empezar a salir por Europa. No sé la aceptación que tendremos ni cuántos conciertos nos saldrán, pero yo creo que va a haber unos cuantos.

¿Tenéis cierta sensación de vértigo mientras experimentáis esta explosión que está viviendo La Maravillosa Orquesta Del Alcohol en cuanto a popularidad en el último año y medio?

Nosotros no vemos que pasen cosas extrañas, el éxito y todo eso. Al estar viviendo en Burgos, un poco alejados de las ciudades grandes de la industria como puedan ser Madrid o Barcelona… Tampoco creo que estemos viviendo un éxito masivo, como puedan tener otras bandas. Estamos tranquilos, a nuestro ritmo. Sabemos que es una carrera de larga distancia y no tenemos prisa por ser conocidos o por tener éxito. Nos emociona cuando vamos a los festivales y a las salas y viene la gente, se sabe las canciones y te van conociendo cada vez más, y sí que notamos lógicamente que cada vez hay más atención sobre nosotros, pero no sé cómo podría explicártelo… Al final el día a día es exactamente el mismo, mis amigos no me hablan de música, no me hablan de grupos, así que estamos un poco desconectados de eso. Y mola, porque creo que es la mejor manera de evitar volverte gilipollas y que te creas más de lo que eres. Nosotros es que ya te digo que todavía no ha pasado nada extraordinario como para que haya cambiado algo que nos dé vértigo. Sí que nos va pasando muy poco a poco y creo que es así como tiene que ser.

Si tu niña no sabe quienes fueron AC/DC o Django Reinhardt nunca va a querer coger una guitarra.

¿O sea que en absoluto teméis perder parte de vuestra identidad y de vuestras raíces por este aumento exponencial de vuestra fama? ¿Tenéis vuestros principios musicales tan claros que eso ni se os pasa por la cabeza?

Sí, es que no sé cómo se percibe desde fuera pero yo ya te digo que no considero que tengamos ninguna fama… Si es que a día de hoy las estrellas de rock son los futbolistas. O sea, está guay, pero intentamos quitarle hierro al asunto. Al fin y al cabo somos unos chavales que tocan música, y no queremos flipárnoslo. Lo que no podemos, y no vamos a dejar que pase, es perder nuestra identidad por nada ni por nadie, porque es lo único que tenemos.

Pocos grupos han hecho más kilómetros que vosotros recorriendo el país de punta a punta los últimos dos años. Con eso tenéis que haber tomado la temperatura a la escena musical a nivel de salas, de público, de festivales… ¿Qué nos podéis decir del nivel de lo que hay? ¿Hay muchas diferencias entre unas partes de España y otras?

entrevista-la-m-o-d-a-noviembre-2015-2Sí que notamos diferencias, yo creo que cualquiera simplemente haciendo turismo puede notarlas, pero a la vez yo creo que hay muchísimas cosas en común, e incluso te podría decir que hay más cosas en común de las que pensábamos entre el público de, yo que sé, por decirte, Ferrol y Algeciras. En el fondo la gente a la que le gusta la música en directo y las bandas es bastante parecida y tiene las mismas inquietudes. Luego sí que es cierto que todos estos años de viajes te dan para descubrir muchas cosas y ver desde dentro cómo va la industria. No creo que seamos nadie para decir qué hay que mejorar o que no, nosotros intentamos hacer las cosas bien y fijarnos en lo nuestro. Hemos estado en salas muy guapas, en sitios cojonudos, hay muy buenos técnicos de sonido y de luces repartidos por España. Lo principal es que haya público, y grupos. Mientras haya eso, todo lo demás va a seguir para adelante. ¿Qué pasa? Que todo esto se sostiene en base al público, y yo creo que sí que hay carencias en cuanto a, por ejemplo, que el público menor pueda entrar en los conciertos. Eso me parece gravísimo, o sea que un chaval no pueda ir a ver a un grupo es un putadón, y un atraso. Otro ejemplo, que los chavales desde pequeños tengan la opción de aprender música o de estar relacionados con ella desde una edad más temprana. También se echan de menos medios más especializados, por ejemplo en la radio, que pongan cosas al margen de lo habitual (en ese sentido Radio 3 me parece un oasis). Al final, si en los 40 te ponen todo el día Rihanna, pues tu niña va a querer ser Rihanna. Y si tu niña no sabe quienes fueron AC/DC o quién fue Django Reinhardt pues nunca va a querer coger una guitarra, nunca va a querer hacer unas canciones. Como cualquier tema de la sociedad, va todo muy conectado y no se puede separar. Si tuviera que decir algo que echo en falta es eso: cultura de conciertos, que la gente se lo tome en serio, que no vaya a un bolo sólo a tomarse unas cañas y a echarse una foto, sino que vaya a valorar el grupo, que vaya a ver a los teloneros, que vaya a cosas por curiosidad, que no se cierre a un solo estilo. Por suerte también hay mucha gente que funciona así y da gusto, y gracias a eso sigue habiendo grupos y pueden ir de gira.

El festival determina mucho la manera en la que se consume la música.

Macón, de Toundra, nos dijo en el Sonorama que hoy en día las fiestas y verbenas de los pueblos habían sido sustituidas por festivales, que crecen como setas por toda nuestra geografía. Vosotros que habéis estado en muchos de ellos, ¿qué opinión tenéis de esta proliferación?

Lo primero que me gustaría decir es que que proliferen los festivales o que crezca todo lo que tenga que ver con la música en directo es una buena noticia, por lo menos para mí. Con lo cual no nos podemos quejar de que haya demasiados festivales. Sí que es verdad que el festival determina mucho la manera en la que se consume la música. Me explico: es un acto social; no vas a un festival sólo por la música, de hecho para mucha gente no es lo primero. Digamos que es un pack completo: hay chavalas, hay chavales, hay playita, hay fiesta, hay DJs, hay grupos… Pero al final sí que da un poco la sensación de “¿dónde está el público el resto del año?”. Hay gente que se pregunta eso y es verdad, son miles y miles de personas que igual el resto del año no se animan tanto a acercarse a las salas. Tiene que ver con lo que te decía antes, sí que se ha creado una cultura de festivales, se ha creado un hábito de consumo, pero eso es lo que molaría que hubiese ya en general. O sea, además de un festival, que la gente fuese a salas, fuese a un pueblo de unos chavales, etcétera. Entonces es importante que entre todos cuidemos y valoremos la música porque es algo que está todo el día en nuestra vida. Desde que te levantas hasta que te acuestas estás escuchando música, sea de forma voluntaria o involuntaria. Es un motor cultural muy importante, y al final la cultura es lo que hace que una sociedad avance.

Claro que, por otro lado, quién soy yo para decirle a la gente lo que tiene que hacer con su tiempo libre y con su dinero. Es un poco una contradicción, es jodido porque tienes tu idea pero la gente tiene derecho a hacer lo que quiera. Por eso digo que si desde pequeño se da la libertad para hacer ciertas cosas, luego hay más opciones.

El éxito como tal os está llegando a raíz de vuestro segundo elepé, en el que, intencionadamente o no, parecéis haber moderado un poco vuestro sonido más punk, más ‘Dropkick Murphys’. ¿Creéis que esta puede ser la razón de ese éxito?

Yo creo que eso lo moderamos en el primero. Cuando quizá nos pudimos acercar más a sonidos más punkis o más cañeros es en los EPs en inglés. El primer disco creo que fue más blando que el segundo, más amable, con la instrumentación un poco más folk o más ‘brillante’ de sonido, y este segundo lo veo un poco más oscurillo. El segundo disco me parece un paso más en intentar alcanzar nuestra identidad, nuestro sonido. Tampoco sé cuál es el secreto del éxito o de que a la gente le guste lo que hacemos. Creo que tiene más que ver con que la gente se siente identificada con nosotros, con lo que hacemos, con que somos unos chavales como podrían ser ellos, que lo damos todo y que somos sinceros con lo que cantamos.

Este segundo largo, “La Primavera del Invierno”, ha sido en buena medida concebido en la gira del primero, y aprovechando el estado de forma en el que estabais entonces. ¿Seguís así de fuertes y pensáis seguir sacando provecho de esta inercia, o tras los conciertos que os quedan se avecina una temporada de desconexión?

No lo queremos decir, preferimos dejarlo ahí un poco en secreto, porque con Internet lo que notamos es como que se ha perdido un poco el misterio de la música. Todos los grupos ya adelantan lo que van a hacer con seis meses de antelación, sacan un avance de un avance… Porque es normal, porque los grupos tenemos que buscarnos la vida y está muy jodido, y tienes que intentar darte a conocer, pero queremos mantener el misterio.

Es importante que entre todos cuidemos y valoremos la música porque es algo que está todo el día en nuestra vida, desde que te levantas hasta que te acuestas.

En las fiestas de Astrabudúa por un problema con el sonido tuvisteis que bajar del escenario y tocar en acústico, en medio de vuestro público, como hacíais antes. ¿Echáis de menos el componente romántico de vuestra vida de músicos callejeros, como cuando hicisteis aquella gira express por Francia de la que salió el videoclip de “Nómadas”?

Ese componente callejero ha sido muy importante en los inicios del grupo, y antes de montar la banda cuando yo estaba tocando en Dublín, pero tampoco es que hayamos estado cinco años tocando en la calle. Creo que intentamos no perder ese toque, ese componente romántico como dices tú, y dentro de nuestras posibilidades hacemos acústicos siempre que podemos. Cuando pasan cosas como la de Astrabudúa nos encanta poder hacer eso y de alguna manera intentamos, espero, que ese toque no lo perdamos nunca. Lo que pasa es que la gira, y la agenda que te marca el sacar un disco, el hacer conciertos, el hacer la promoción te deja menos espacio. Por ejemplo cuando vayamos a tocar por Europa tenemos pensado liarla bastante en la calle.

Comenzasteis en inglés aunque el castellano sea lo que os esté encumbrando. ¿Os planteáis el retorno aunque sea en un futuro lejano al inglés, aunque sea de manera puntual?

Todavía en esta gira que estamos haciendo ahora, que mañana empezamos en Orense, incluimos dos o tres temas de nuestros EPs en inglés. No nos cerramos a nada, pero el idioma del grupo es el castellano, y eso sí que te puedo decir que va a seguir así. Esto no quita para que podamos o recuperar viejos temas o hacer alguna versión de algún grupo guiri en su idioma, pero en principio La M.O.D.A. no va a volver a sacar una canción en inglés.

Jack Kerouac, Miles Davis, Nick Drake… A menudo coláis en vuestras letras referencias de altos vuelos. ¿Es una manera de homenajear a algunas de vuestras influencias más fuertes, tanto musicales como literarias?

Sí, de alguna manera están ahí porque están también en nuestro día a día o están en nuestra vida y se acaban colando en las letras. Tampoco pretendemos ir de listos, porque ya ves que no son referencias muy rebuscadas y que están al alcance de todos, pero sí que nos sale así, y nos gusta cuando otros grupos lo hacen, siempre mola. Por ejemplo en la música rap, que a mí también me gusta bastante y de hecho creo que en castellano las mejores letras se hacen en el rap, o por lo menos a mí me llega más desde hace tiempo. Lo que se dice en el rap a menudo tiene más contenido que lo que decimos los grupos con guitarra y está lleno de referencias. Y que un chavalillo pueda descubrir una cosa gracias a oírla en una canción de otro es la bomba.

Hasta hace escasos meses reconocíais abiertamente que la música no os daba para vivir, y manteníais vuestros trabajos al margen de ella. ¿Ha cambiado esa situación?

No, lo que pasa es que tampoco podemos mantener muchos trabajos, porque como esto te exige tocar un montón los fines de semana no puedes ajustarte a ningún horario… Es jodido, estás ahí entre medias, pero bueno, intentamos sobrevivir como se puede. Alguno tiene un curro de media jornada, otro otra cosa y otro ha currado unos meses y luego lo ha dejado. Lo que podemos, pero no nos quejamos, hacemos lo que queremos.

Por último, hablemos de vuestro futuro. En él no se vislumbran nubes negras precisamente. ¿Qué planes tenéis a corto y medio plazo?

Ahora en otoño acabar la gira de salas, tenemos 10-15 conciertos, lo de Inglaterra, y para el año que viene la idea es seguir tocando, quizá menos conciertos, e intentar salir fuera todo lo que podamos. Tanto por Europa, que ya hay cosas cerradas, como por Latinoamérica, que están por cerrar, y este año por tanto vamos a seguir funcionando con la gira de la Primavera del Invierno.

Disco no, eso sí que te lo puedo decir. Pero vamos, es que el disco nuestro no tiene ni un año, lo sacamos en marzo, entonces queremos todavía darle un poco de tiempo. Porque a veces parece que hoy en día los discos se pasan muy rápido. La gente lo saca, lo escucha en Internet y a los tres días ha desaparecido ya, es como: “Venga, algo nuevo”. Joder, no, que un disco se tarda en hacer mucho, y hay muchas cosas que escuchar y darles vueltas como para no dejarle tiempo suficiente.