OPATOV

Con dieciséis años, cuatro chavales de Cerdanyola del Vallés (Barcelona) se juntaron para formar un grupo. Tras un buen comienzo, pero no plenamente satisfactorio, en 2010 deciden hacer de ello algo más serio. Desde entonces y para esta segunda etapa son Opatov, nombre de un barrio y un hotel de Praga en el que la banda pasó sus vacaciones de fin de curso en Bachillerato. Carlos (guitarra y teclados), Dani (guitarra), Peris (bajo y trompeta) y Juan (batería) son los responsables de este proyecto.

Tras varios bolos en su garito favorito de Cerdanyola, les llaman desde el Festival Hoteler para formar parte del cartel de 2013. Esto supuso un punto de inflexión para la banda, llegando a al público que de verdad querían llegar. Y lo que es más importante, Famèlic se fijaron en ellos y editaron su primer EP, “Cuático”, en casete. Poco a poco se fueron consolidando no sólo en la escena barcelonesa, sino en la nacional. Muchos bolos y ensayos derivaron en eventos más grandes, como el Primavera Sound o la primera posición en el concurso Bala Perduda. Pero la cosa no queda ahí, ya que Opatov ganaron el concurso de Proyecto Demo (Radio 3) y por consiguiente tocan en el FIB.

En abril de 2015, la banda saca por fin su primer largo. Grabado y mezclado por Marco Morgione en los estudios Micromaltese y editado por Famèlic Records, llega “Bacán”. Bacán y Cuático son palabras chilenas, que significan algo así como ‘raro’ y ‘todo va bien’, representando el momento en el que la banda se encontraba. En este largo podemos encontrar atmósferas placenteras, psicodelia y algo de experimentación. Es un trabajo muy cercano a sus directos, en los que la improvisación toma una papel muy importante. Opatov son una banda difícil de etiquetar, y es que nos encontramos algunos temas muy ricos en sonidos, incluyendo pop, rock, garage y hasta punk, aderezados en ocasiones por la trompeta de Peris. En cualquier caso, los sonidos psicodélicos son factor común de principio a fin.

[pullquote]Opatov son una banda difícil de etiquetar, y es que nos encontramos algunos temas muy ricos en sonidos, incluyendo pop, rock, garage y hasta punk, aderezados en ocasiones por la trompeta de Peris.[/pullquote]

Una ágil percusión con un bombo penetrante, un bajo pesado y las dos reverberadas guitarras crean la primera atmósfera instrumental del trabajo en “I, Ignorant”. El sintetizador y la letra cantada a dos distorsionadas y diluidas voces se unen a la melodía. Nos topamos entonces con esa dulce y delicada trompeta, que pone el broche final. Seguimos con otra atmósfera psicodélica con “Cuático”, sacado de su primer EP. La esencia permanece intacta, los Opatov que se presentaron en aquellas canciones no han cambiado nada. Ni falta que hace. Melodías lisérgicas a base de percusiones, bajos y reverb te transportarán en un viaje sosegado y placentero. Más sugerentes percusiones y guitarras pasadas por un filtro psicodélico conforman “Bottle Glass”. Un corte que coge fuerza y acelera los tempos para derivar en una caótica oleada de sonido y experimentación en la que harás amago de saltar a la pista de baile.

Delay y distorsión abren “Look Like A Fool”, rescatada también de su primera referencia. A una base sencilla se van añadiendo y solapando sonidos y texturas para crear otra atmósfera hipnótica y seductora. Saturadas guitarras y rabiosos sintetizadores se despliegan en un frenético remolino de viscosas resonancias. Someone Unknown”, también regrabada de su primer EP, recuerda desde el primer momento a “Tighten Up”, de los Black Keys. Aquella misma despreocupada melodía vocal se me aparece en los instrumentos de este cartucho a base de pacíficos guitarrazos. Luego, estos se convertirán en coléricas notas.

[pullquote]”Bacán” es un perfecto equilibrio entre una dulce psicodelia y enérgico rock garajero, combinando sonidos y texturas para traernos atmósferas en las que viajarás a otra dimensión y temas en los que saltarás a la pista de baile.[/pullquote]

Un delirante bajo y una frenética batería toman la iniciativa en “No Lo Ves”, el único tema en castellano del trabajo. Sugerentes riffs y arreglos dotan a este track de complejidad compositiva. Agitadas melodías que juegan con numerosas texturas moverán tu esqueleto. Un tema espacial que es sin duda uno de los fuertes del elepé. A continuación, poderosos guitarrazos nos invaden en “Spider”. Un ambiente más rockero garagero toma forma y es ahora cuando definitivamente decides invadir la pista de baile. Un imponente bajo escolta a unas guitarras que se desmelenan y resuenan decididas. Mientras, Couch On A Field” continúa con esta nueva tendencia de guitarras garageras. El final del disco llega y hay que dejar hasta el último aliento. Energía y diversión confluyen en coros y arreglos guitarreros a la vez que un provocador riff de guitarra te secuestrará y no te dejará escapar.

Con el último corte, “Mad Bunch”, regresamos a esas guitarras llenas de delay pero sin meternos de lleno en el ámbito psicodélico. En el término medio está la virtud, dicen, y en este tema está el equilibrio, fusionándose a la perfección rock y psicodelia. La trompeta regresa después de su letargo para poner ese toque místico, solapándose para crear una atmósfera armoniosa y estridente a la vez. Minutos finales en los que reina la experimentación y la psicodelia más cruda. La canción se cierra con guitarras rockeras y alaridos playeros. “Mad Bunch” es un tema con mucha fuerza y que hace una síntesis perfecta de la esencia y sonidos de la banda catalana. Todas las texturas y sonidos que los caracterizan perfectamente encajados en ocho minutos.

Opatov – Bacán

  • Sonidos con mucha personalidad.
  • Placenteros sonidos ambientales.
  • Pequeñas dosis de energía y diversión para los más cañeros.
  • Perfecta cohesión de los temas.

  • No hay ningún corte sobresaliente que sobresalga sobre el resto, haciendo de punta de lanza del conjunto.
  • Se puede hacer algo pesado para el público general.

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7.0

 

La escena psicodélica sigue creciendo en nuestro país. Los jóvenes Opatov combinan sonidos y texturas para traernos atmósferas en las que viajarás a otra dimensión y temas en los que saltarás a la pista de baile. Un perfecto equilibrio entre dulce psicodelia y enérgico garage rock en nueve temas fruto de mucha improvisación.