BEACH HOUSE

Cherry es una palabra que ilumina, mientras que depression es muy intensa, con distintas connotaciones. Esas dos palabras nunca habían estado pareadas, así que es algo único. Además creo que se relaciona con el color, con la parte visual. Yo lo siento así, casi psicodélico. Es como hacer un viaje por estos colores y averiguar de qué se trata“.

Diez años han pasado desde que Alex y Victoria se conocieran por una pasión en común: la composición. Mientras tanto, un aura de cultura icónica pulula por las calles de Baltimore, sede de personajes conflictivos y transgresores como John Waters o Frank Zappa. Lo suyo es caer rendidos ante el poder de la hipnosis, la entropía constante de sonidos que no determinan una salida brusca de la zona de confort de una línea melódica atípica y underground.

Es dreampop. Ahora, lo que parte el bacalao’ es recurrir al estereotipo ‘dúo chico-chica’, formado por voces diferentes, texturas que a nuestros oídos se asemejen al tacto del terciopelo y al sabor de la miel. Todo ello, para verificar una química intimista y latente a nivel musical y, por otro lado, para alcanzar cierta notoriedad como imagen ante los medios. Desde aquí queremos mandar un saludo a Phantogram, Broods y The xx por convertir esta prueba en un hecho irrefutable. Aunque Beach House estaban antes en el panorama musical, ¿quién se habrá copiado de quién? Supongo que eso ya da igual, la cuestión es conseguir un resultado que embelese.

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[pullquote]Beach House han apostado por relajarse, disfrutar de los sonidos que evocan la tranquilidad, la belleza de un mundo que supera las barreras de la realidad. No es ni más ni menos que una antología poética, una oda a sus sentimientos más profundos y el deseo de encontrar su lugar en el mundo. [/pullquote]

Repito, ya son diez años desde su formación, y han aprovechado todo este tiempo para darnos a conocer bianualmente un trabajo que progresa cada vez más, conservando un estilo particular: recitales líricos al unísono, a favor del fondo instrumental, cuyo aliciente radica en la dulzura y etereidad de sus voces. Asimismo, nos dan a entender que componen con gusto, sin ningún tipo de pretensión, ya que en su universo alternativo no hay normas que cumplir. Sólo es cuestión de conocerse y perfeccionar sus maquetas. Depression Cherry constata sus declaraciones. Con este quinto álbum, sellado por Sub Pop, han cambiado de aires, han silenciado ese atípico sonido underground con batería incluida y, esta vez, lo que se remarca es un fondo al órgano muy soñador que nos trae Victoria de principio a fin. Notas que en extensión no se tropiezan; más bien, una sucesión técnica monótona pero agradable al oído.

Levitationcomprende esta manera mía tan extraña de musicalizar el placer. El dúo abre su apuesta con una introducción muy chill al órgano con la que fácilmente podríamos estar flotando en una nube mientras la escuchamos. Aunque más allá de ello, apenas hay variación, pues no es más que una melodía lineal y repetitiva, tanto es así como la destreza vocal de Alex y Victoria en conjunto (“You should see there’s a place I want to take you… When the train comes I will hold you… Cause you blow my mind). Esta vez son los coros y la guitarra distorsionada los que dan pie a un tema que se aleja de tanta reflexión, y ese es Sparks. Como primer single de este LP, nos da la sensación de que no habían cambiado tanto de tercio: las baterías siguen en su lugar, puede que de una manera más discreta si lo ponemos a comparar con “Bloom”, su anterior trabajo. Esta vez, las segundas voces y un regustillo de sintetizadores marcan el carácter de esta primicia.

[pullquote]Ya lo dijeron, la sobrecarga instrumental (por llamarlo de cualquier manera, puesto que su música es bastante soft) quedaría fuera de este experimento, y han acertado notablemente en la selección de música ambiental para hablar sobre ellos, sobre soledad y supervivencia emocional.[/pullquote]

Space Songnos enseña que podemos dar de lado a los problemas evocando un mundo totalmente diferente del que nos muestra la realidad, mucho más bello y reflexivo, bajo la batuta de delicados coros y una gran maquetación de sintetizadores y guitarras que marcan un riff hipnótico (“Tender is the night for a broken heart… Who will dry your eyes when it falls apart?). Uno de los momentos clave del álbum es sin duda esta canción de cinco minutos y medio con la que se nos reblandece el corazón.

Música de feria fúnebre y balanceos de arriba abajo y palomitas. Esto es a lo que me recuerda Beyond Love, una derivación de “Space Song” mucho más repentino y menos accesible. Y no sabría decir el porqué, puede que por la oscilación constante del organillo y la interpretación de la eléctrica que nos propone nuevamente un escenario intimista, pero hermético, recreando una escena de pasión post-ruptura (“The first thing that I do before I get into your house… I’m gonna tear off all the petals from the rose that’s in your mouth) al mismo tiempo que nos propone una lección de autoayuda: priorizar el amor no es la solución (“Heartbreak did this… He was made to believe that he should live without it… All I know’s what I see… No change in his vision born into dreams of a world left without it). ¿Qué nos supone, por otro lado, el comienzo de 10:37? Una melodía que no se aturulla, que sigue su ciclo como las agujas del reloj, envuelto en la delicadeza vocal de Victoria y el carácter atípico y eclesiástico de su base al órgano y la percusión, bastante fúnebre a decir verdad.

[pullquote]Con este quinto álbum Beach House han cambiado de aires, han silenciado ese atípico sonido underground con batería incluida y, esta vez, lo que se remarca es un fondo al órgano muy soñador que nos trae Victoria de principio a fin. Notas que en extensión no se tropiezan; más bien, una sucesión técnica monótona pero agradable al oído.[/pullquote]

Como en “Levitation”, la vida pasa rápidamente, sin que nos demos cuenta. Ergo, las decisiones precipitadas. PPP, siglas de la expresión retro “Piss Poor Planning”, habla sobre un compromiso del que no están seguros si saldrá adelante. La melancolía está servida en una balada lenta y sugestiva, con pequeñas reminiscencias a los Beach Boys gracias a un riff surfero que envuelve la parte final de la pista. Otro de los altos de la banda, y no sólo en el aspecto musical, ya que cuando quieren pueden ser unos verdaderos poetas (Like tracing figure eights on ice in skates oh well… And if this ice should break, it would be my mistake”).

Wildflower, por otro lado, muestra a una Victoria más orgánica, fuera de la nebulosa sintética que caracteriza el álbum de por sí. La música y ella viajan por separado para encontrar la felicidad que tanto ansía. Lo dicho, todo tiene un orden, no desentona ni se amontona, sucede con lentitud para que el oyente saboree cada nota y cada palabra de este manifiesto a la plenitud humana. La ventaja de Bluebirdreside en su fácil escucha. Se acerca al género indie con guitarras tímidas que repiten al son de la cantante (que por cierto, ¿dónde se ha metido Alex?). Nuevamente no hay filtro alguno que tape su voz, en este caso más aguda y femenina. La percusión actúa en ocasiones, como si de un pájaro se tratase. Este pájaro, símbolo de la felicidad y el optimismo que ella sigue buscando. Y ya por último, tenemos la versión 2.0 de “Levitation”, titulada Days Of Candy. Cierra el disco de la misma manera en la que se abría, con delicadeza, envuelto en una base musical que no sobrepasa decibelios, todo lo contrario. Con ese tono eclesiástico de “10:37”, ponen punto y aparte a otro proyecto que les ha supuesto un paso adelante en su carrera.

Beach House – Depression Cherry
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  • Beach House no han escrito sólo música, también poesía.
  • Este cambio de tercio ha sentado muy bien a la temática emocional de sus canciones. Las realza a otro nivel.
  • Hay que destacar la labor vocal de Alex y Victoria. A ratos parecen la misma persona, pero otras veces son dos texturas claramente diferentes.

dislike

  • Yo no usaría el término ‘peor’ para referirme a la longitud de los temas, ya que cada canción es un viaje, pero alguno de ellos dura demasiado para lo que son en realidad, una repetición constante de armonías.

PÁGINA DE ARTISTA

BEACH HOUSE

8.1

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En su quinto álbum de estudio, Beach House han apostado por relajarse, disfrutar de los sonidos que evocan la tranquilidad, la belleza de un mundo que supera las barreras de la realidad que, sin embargo, no es el suyo. No es ni más ni menos que una antología poética, una oda a sus sentimientos más profundos y el deseo de encontrar su lugar en el mundo.