CRUDO PIMENTO

Murcia es muy famosa por su huerta y sus cultivos y bastante menos (inmerecidamente) por ser un semillero inagotable de buenas bandas. Entre ellas se encuentra Crudo Pimento, un eslabón perdido entre los ritmos ritmos de raíz, como el blues o el calipso, y el punk y el black metal. Sí, es posible, y además gusta.

Detrás de este grupo, como no podía ser de otra manera, hay un experimento. Se le ocurrió a Raúl Frutos, multiinstrumentista y luthier, quien, después de coquetear con diferentes bandas de rock oscuro y de fogearse también con las peñas huertanas (de ahí los extremos), se juntó con Inma Gómez, promotora de conciertos, quien no sabía nada de eso de tocar instrumentos. La idea era ver qué salía de mezclar la mente abierta de uno y la virginidad musical de la otra.

El resultado es un conglomerado realmente original que va ganando adeptos. Pura mezcla que recorre de principio a final los surcos de su segundo larga duración, titulado “Fania Helvete“. Se trata de un trabajo más duro que el anterior, más cercano al punk y al rock más potente, compuesto por 12 temas, algunos de ellos tan cortos como algo más de un minuto. Es difícil encontrar referentes y la cabeza piensa por ejemplo en Frank Zappa o Tom Waits. No obstante, Frutos ha señalado en alguna entrevista a la revista Rolling Stone que Tom Waits no suena demasiado en su casa y que, puestos a elegir, se quedan con Captain Breefhart, compañero de fatigas y luego repudiado por Zappa.

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[pullquote]”Fania Helvete” se trata de un trabajo más duro que el anterior, más cercano al punk y al rock más potente, compuesto por 12 temas, algunos de ellos tan cortos como algo más de un minuto.[/pullquote]

El disco se abre con “Cruza diablo“, un arranque de cantos étnicos que pronto quedan relegados a la espalda de una batería devastadora y un sonido eléctrico metalero. Una canción breve a la que sucede, como para dar los buenos días al disco, un canto de gallo y unos ritmos latinos que bien podría haber firmado Mano Negra. Este “Me mataron el gallo” da entrada a algunos de esos instrumentos de cuerda que fabrica Frutos, por ejemplo, a partir de latas de pimentón. Y esas cuerdas son las que, electrificadas, dan pie al tercer corte. “Enochia Dadá” mezcla un riff eléctrico a lo Red Hot Chili Peppers con una voz arenosa y oscura del más puro black metal. Todo esto no es una exageración. A continuación, “Yo vine a traer la guerra” se inicia con unas palabras a propósito del demonio y vuelve a mezclar ritmos tribales con guitarras distorsionadas. A estas alturas queda más que claro que Crudo Pimento no es una banda de letras, sino más bien instrumental, puesto que como en este corte, el resto suele construirse a partir de una frase que se repite una y otra vez.

La temática onírica y oscura, herencia del gusto de Frutos por el rock más duro, salta otra vez a escena en “Aquí, allí, gato“. Ritmos pesados, aunque en esta ocasión con fases más tranquilas de guitarras de blues y maullidos de fondo. “Algezares Graveyard” da un respiro al elepé. Un precioso blues en el que la voz transporta a los mejores cortes de Nick Cave, una voz profunda, recitada. Un corte para los que busquen melodías más fáciles de escuchar.

[pullquote]Estamos ante un disco original y un ejemplo de cómo mezclar diferentes géneros con buen gusto. Un viento fresco en la escena musical, cuyo valor crece por ser capaz de introducir instrumentos creados por el propio músico Raúl Frutos.[/pullquote]

El séptimo tema del disco se titula “Del Oso” y arranca nuevamente con una guitarra sosegada, melancólica, mientras sobre sus notas habla el experto en ciencias ocultas Jiménez del Oso sobre la existencia de ovnis. Crudo Pimento se adentran entonces en los minutos más psicodélicos del álbum. En la recta final, “Me voy con ellos” vuelve a introducir un testimonio sobre extraterrestres y retorna a un rock duro de corte sinfónico. Pero esto es Crudo Pimento y no faltan de pronto los cantos indios. El rabo del cometa” es otra vuelta a los ritmos caribeños que estaban más presentes en el anterior esfuerzo, cobrando protagonismo voces corales armadas sobre un ritmo de batucada. Tras este corte, el más corto del trabajo, “Corazón de cabra” retoma un sonido más americano, con un riff de blues, y “Ánimas de Patiño” le sigue con una armónica también de blues mezclada con un cante cercano al flamenco. Para terminar, “La radio os hará libres” sirve de canción-trance para despedir un disco, cuanto menos, único. Casi nada.

Con estas referencias no es de extrañar que a estas alturas Crudo Pimento llame la atención sobre todo en directo. Contundentes y sin caretas. Algunos entenderán estas líneas si, por ejemplo, fueron de los que alcanzaron a ver el escenario entre la congregación de fans que se amontonaron para verles durante el festival SOS 4.8 de Murcia de 2015. Vale que tocaban en casa, pero en esos momentos estaba a punto de salir a escena en el escenario grande el mismísimo Morrissey. Algo tendrán.

Crudo Pimento – Fania Helvete
like

  • Un disco original y un ejemplo de cómo mezclar diferentes géneros con buen gusto. Un viento fresco en la escena musical.
  • Su valor por introducir instrumentos creados por el propio músico Raúl Frutos
  • Es de agradecer en álbumes tan experimentales que las propuestas se formulen en canciones cortas.

 

dislike

  • La escasez de letras.

PÁGINA DE ARTISTA

CRUDO PIMENTO

7.5

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Los murcianos Crudo Pimento dan otra vuelta de tuerca con “Fania Helvete”, su segundo trabajo, en el que, con un sonido más endurecido, siguen apostando por la fusión de las músicas de raíz y el rock más oscuro en busca de la experimentación y los sonidos nuevos. Un viaje hacia lugares aún por explorar.