KADAVAR

Los debuts discográficos pueden ser una peligrosa arma de doble filo. Un estreno excelso supone una serie de expectativas y exigencias que algunas bandas no pueden sobrellevar y construyen una trayectoria lastrada por aquel magnífico debut que nunca pudieron superar. Sin embargo, hay grupos con sobrada calidad y personalidad para que este hecho no les afecte y, sin lugar a dudas, Kadavar es una de las agrupaciones más portentosas del panorama actual.

El debut homónimo de Kadavar fue un trabajo sublime, sin ningún paliativo. Un disco que lejos de suponer una presión añadida y conducir a la banda hacia el acomodamiento, significó el despegue definitivo para que los alemanes, sin complejos ni ataduras, plasmaran en su segundo álbum, “Abra Kadavar”, todo su torrente musical en su máxima expresión. Sin variar ni un ápice su esencia musical, Abra Kadavar tiene todo lo bueno que contenía el álbum de debut. Lejos de perder la capacidad o sorprender, Kadavar han sido fieles a sí mismos y han correspondido con creces a un público que quedó encandilado, atrapado con su soberbio estreno. El fichaje por el sello discográfico Nuclear Blast no es más que la guinda al perfeccionamiento de su sonido.

El segundo trabajo de Kadavar es todo lo que cabía esperar de ellos y mucho más. Cómodos, sin complejos ni presión los alemanes trazan nuevamente una obra redonda rebosante de música. El trío germano repite modélicamente los cánones establecidos en su debut. No innovan, ni lo necesitan pues su música tiene un sabor antiguo que saben respetar a la perfección. “Abra Kadavar” es una nueva travesía hacia una época dorada y como hicieron sus grandes influencias, Kadavar están convirtiendo su música en algo atemporal.

[pullquote]El segundo trabajo de Kadavar es todo lo que cabía esperar de ellos y mucho más. Cómodos, sin complejos ni presión los alemanes trazan nuevamente una obra redonda rebosante de música, repitiendo modélicamente los cánones establecidos en su debut.[/pullquote]

El disco es, desde su inicio, una prueba fehaciente del virtuosismo del trío alemán que domina con una facilidad pasmosa cualquier registro estilístico. Así, Come Back Life es una magnífica pieza de rock clásico y puro, sin alicientes ni florituras. Un tema repleto de variantes y cambios de ritmo que alternan el sonido de una guitarra muy limpia y melódica con el pesado y omnipresente bajo y el desgarrador tono vocal de Christoph Lindemann.

En Doomsday Machinese comienza a discernir el toque 100% Kadavar. Una pieza hipnótica conducida de principio a fin por un riff pesado y afilado. Pese a la sencillez de su estructura, la canción está dotada de un ritmo altísimo y adictivo. La letra nos sumerge en el universo de Kadavar con un ambiente oscuro y apocalíptico. Como si pretendieran dejarnos sin aliento a las primeras de cambio, Kadavar culminan una trepidante apertura de disco con Eye Of The Storm”. El propio título es la mejor definición ya que la canción más larga del álbum (seis minutos) es una auténtica tormenta perfecta musical. Lindemann logra algunos de los puntos álgidos vocales compitiendo e incluso sobreponiéndose a su propia guitarra y a la batería de Christoph Bartelt, que se muestra totalmente desatada e incansable. Kadavar dominan su música a la par que a su público a su antojo. En Black Snake dan una demostración de sonido añejo con una composición que destila blues distorsionado por la guitarra de Lindemann. La combinación entre el punteo de guitarra y su voz consigue un efecto sublime que dota a la canción de una personalidad y una diferenciación abismal.

[pullquote] No innovan, ni lo necesitan pues su música tiene un sabor antiguo que saben respetar a la perfección. “Abra Kadavar” es una nueva travesía hacia una época dorada y como hicieron sus grandes influencias, Kadavar están convirtiendo su música en algo atemporal.[/pullquote]

En Dust el trío alemán une sus fuerzas encajándolas a la perfección, como si de un ente común se tratara. Nuevamente nos encontramos frente a unos Kadavar desatados, cada una de las piezas de su engranaje trabaja para ofrecer una pieza rítmica que no encuentra momentos de relajación. Desde los primeros compases, la batería y el potente riff se solapan sin obviar el bajo de Simon Bouteloup que suena constante, pesado y oscuro como en pocas ocasiones. Unas de las piezas menos grandilocuentes pero más efectivas del disco la encontramos en “Fire. Sin necesidad del atronador ritmo de canciones anteriores, la batería es total dominadora marcando el nivel ascendente de la música. También encontramos una clara variante en la voz de Lindemann que nos deleita con un sonido más grave, cerrado y envolvente. Sin duda, una de las composiciones más destacadas y que diseñan la identidad de los alemanes.

Para la recta final del álbum Kadavar tienen reservada auténtica artillería pesada encarnada en dos singulares y soberbios temas hermanos, Liquid Dream y Rhythm For Endless Mind. “Abra Kadavar” está repleto de piezas redondas con múltiples influencias a los sonidos más clásicos y añejos. La guinda es una perfecta dosis de psicodelia por partida doble. En ambas composiciones nos reencontramos con los Kadavar más cómodos en la consecución de una atmósfera turbia a través del sintetizador, los teclados y la distorsión continua tanto de la guitarra como de la propia voz de Lindemann.  Abra Kadabra no es ningún truco de magia, pero musicalmente hablando la obra del trío alemán bien parece estar creada por tres magos o ilusionistas y esta pista que pone punto y final es una nueva muestra de ello. Si en cada una de las canciones de Kadavar la parte instrumental tiene una presencia más que notable, “Abra Kadabra” cierra el disco en clave totalmente instrumental. Los alemanes demuestran no tener ninguna atadura a la hora de componer y son capaces de lanzarse a la improvisación y derrochar música por los cuatro costados.

Kadavar – Abra Kadavar

  • Salto de calidad en la composición, producción y sonido.
  • No han variado ni un ápice su esencia musical.
  • Trabajo plagado de referencias y variedad estilística.

 

  • “Abra Kadavar” nos parece incluso insuficiente para discernir el verdadero potencial de Kadavar.

 


PÁGINA DE ARTISTA

8.6

 

Kadavar han sabido responder a las altísimas expectativas puestas sobre ellos. Lejos de acomodarse tras su sublime debut, los alemanes se han superado a sí mismos con un trabajo que, respetando su esencia de principio a fin, es capaz de perfeccionar los conceptos esbozados en un principio.