CHVRCHES

Desde que lanzaron al mercado “The Bones of What You Believe” Chvrches no dejaron de obtener elogios, tanto por parte del público como de medios de todo el planeta. Son la promesa del synthpop, una jarra de agua fresca para la escena y, queda demostrado, un espectáculo visual gracias a sus videoclips tan cinematográficos. Y no sólo en su país, sino en todo el mundo, consiguieron la etiqueta de banda hype del momento tras participar en festivales de renombre como el Lollapalooza o Coachella, y ni que decir tiene su pronta aparición en la gira de Depeche Mode en diversas ciudades de Europa. ¡Ah! También participaron en la banda sonora de Los Juegos del Hambre: Sinsajo, con un tema titulado “Dead Air” que suena apoteósico. Y muy, muy guerrero.

Vuelven, y esta vez con las pilas cargadas después de dos años de silencio. Mayberry ya lo dijo en una entrevista, se tomarían su tiempo para conseguir un repertorio decente, en el que se reflexiona sobre lo bueno y lo malo, los principios y los finales“. Eso sí, sin dejar pasar la chispa de la banda: las canciones de desamor que tanto nos han motivado a bailar durante este periodo de tiempo. Además, han fichado por Universal, uno de los grandes, después de tramitar su disco debut con Virgin Records. Ya en julio de este año asomaron la pata con “Leave a Trace”, un primer single muy de la salsa de su debut, pero tendríamos que esperar hasta hoy para saber sobre su álbum de retorno.

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[pullquote]”Every Open Eye” todavía suena a “The Bones of What You Believe”, pero han explotado ese talento para traernos el lado más desgarrador y bailable del trío escocés.[/pullquote]

Y es que Every Open Eyetodavía suena a “The Bones of What You Believe” (introduzca aquí argumentos a favor justificados), pero han explotado ese talento para traernos el lado más desgarrador y bailable del trío escocés. ¿Hay un término medio entre el sobrevalorado ‘álbum de éxitos’ y el ‘álbum lineal’? Porque, esta vez, se han olvidado de introducir trallazos que sirven de relleno denso e innecesario al elepé para colocar una mezcolanza de baladas y llenapistas. Todavía sentimos esa nostalgia ochentera con la que se dieron a conocer, y la voz de Mayberry cobra diferentes enfoques y volúmenes dependiendo de la canción: a veces melancólica, a veces guerrera, a veces cabreada, incluso. Son nuevos enfrentamientos contra ‘aquel amor’ que sobrelleva con mucha más soltura que en su debut. El comienzo del trío escocés vuelve a ser con una canción explosiva, hipnótica, entre una letra cargada de autosuficiencia y valentía y la dulzura ya común en Lauren: And there’s just another no man… If you want another, say you want another. Así suena Never Ending Circles, a grito hacia la libertad exaltada que va en progresión con respecto a los acordes de la canción, muy similar al himno de su debut “The Mother We Share”.  

Y continúa mejor todavía. Leave a Tracese pone por delante en su papel de single principal y cumple con todas las expectativas. A golpe de percusión orgánica introduce un himno de liberación que nos muestra a una Lauren renovada tras sus desventuras amorosas. Y todo esto, en una sucesión de sonidos synthpop oníricos, y eso sin contar con el puente hacia la reexposición del estribillo, que hace resaltar la calidez vocal de Martin. Keep You on My Side, por otro lado, es distorsión, pero no perturba. El trío nos lleva a la pista de baile con una base rítmica vivaz y con un regusto a la europea latente, similar a la cara más conocida de Eurythmics. La sutileza y la ferocidad sonora combinan extrañamente, pero como pista dance no es menos que adictiva. Con Make Them Goldbuscan “lo mejor de sí mismos y lo convierten en oro puro“. Eludiendo el evidente doble sentido con el resultado de esta canción sonoramente compleja y portentosa, su mensaje guarda fuerzas para afrontar los peores momentos y así sobrevivir… no sé, a un lunes, en el peor de los casos.

[pullquote]Sentimos esa nostalgia ochentera con la que se dieron a conocer, y la voz de Mayberry cobra diferentes enfoques y volúmenes dependiendo de la canción: a veces melancólica, a veces guerrera, a veces cabreada, incluso.[/pullquote]

En efecto, estás escuchando a Depeche Mode. Clearest Blue” suena a oda a la banda de finales de los setenta, con ese riff sintético tan pegadizo que aparece a partir de la segunda mitad de la canción, que realza la lírica melancólica disfrazada de carnero saltarín. Uno de los topes del nuevo álbum de CHVRCHES es este tema, que demuestra de principio a fin un fuerte perfeccionnamiento en su sonido eminentemente llenapistas. Mientras, en “High Enough to Carry You“, Martin toma las riendas de esta producción eminentemente pop, donde se evoca a una Kylie Minogue del nuevo siglo con un comienzo de sintetizadores de ensueño. Con esta canción el grupo consigue ensalzar sus destrezas intercalando voz femenina y masculina una vez más, que a diferencia de su compañera es más liviana, terrenal y baladeña, esta vez haciendo frente a un dilema entre la conveniencia humana y la humildad en uno mismo. Volvemos a los ochenta de Belinda Carlisle y Cyndi Lauper con otro llenapistas electropop (cualquiera diría que es un tema remasterizado dentro de sus repertorios), titulado Empty Threat“, que apunta maneras como otro tema frenético, de beats optimistas que transforman una vez más el desamor en una razón para bailar sobre su tumba.

Mayberry aminora el ritmo para abrir su corazón ante una poderosa balada titulada Down Side of Me“. Qué decir de la chica triste vestida de carnero, salvo que ha conseguido sonar implacable, a diferencia que en “The Bones of What You Believe”, donde se mostraba rota por momentos. Dentro de lo que nos tiene acostumbrados, esta balada experimenta con otros acordes extendidos, pequeña percusión y coros que faltos de ser envolventes, acompañan a Lauren como la pequeña esperanza de todas sus penas. “Playing Dead“, junto con “Bury It“, actúan como las canciones revolucionarias, feroces y sobrepoderosas de todo el repertorio de “Every Open Eye”. Tanto la actuación vocal como la aguda destreza con los sintetizadores desgarra y ensucia la armonía del conjunto. Suenan estridentes, y Lauren se pronuncia bajo alaridos de rebeldía, sobre todo en esta segunda, en la que grita el estribillo sin pudor.

Afterglowrecita: We wait for the afterglow to cover the blind side. Un final metafórico y bastante ocurrente para este disco, donde predomina la austeridad instrumental, solo la voz de Mayberry acompañada por notas prolongadas en la lejanía. Sin duda, uno de los momentos más sentidos del trío en lo que llevan de carrera. Después de la tormenta viene la calma, y bien nos lo enseñan con esta guinda del pastel, que cierra un futuro periodo espero que tan fructífero como su primer álbum. No me arriesgaría a decir que este disco es una de las esperanzas claras del synthpop de este siglo debido a su complejidad instrumental, la añoranza hacia el ayer y la generosidad de sus integrantes al ofrecernos un conjunto para salir adelante en momentos de oscuridad y pesadumbre.

Chvrches – Every Open Eye
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  • Álbum de éxitos, pero al mismo tiempo lineal, que no pierde las formas. Es fiel a sus raíces synthpop, y las dedicatorias a bandas como Depeche Mode o el pop femenino de los 80 son de agradecer.
  • La madurez vocal de Lauren Mayberry a la hora de afrontar las baladas de desamor y cambio.
  • A diferencia de su debut, “Every Open Eye” saca la fiera que guarda dentro, y lleva a su terreno canciones con una fuerza desgarradora, como es el caso de “Playing Dead” o “Bury It”, piezas que a la par son muy complejas en su estructura.

dislike

  • CHVRCHES son como las lentejas: o las tomas o las dejas. Si les tienes alergia tras escuchar su debut, mejor que no los vuelvas a probar.
  • Puede que te dé dolor de cabeza con tanto llenapistas sobrecargado, apenas hay descanso salvo en “Afterglow”.

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CHVRCHES

8.4

Han tardado dos años en lanzar “Every Open Eye”, un segundo disco donde se muestran como unos CHVRCHES hechos de la misma materia que su debut, pero mucho más exaltados y efusivos hacia un sobrecargado synthpop que todavía llora por la década de los 80. Un digno sucesor que hace honor a la reputación que han labrado en los últimos años.