STEVEN WILSON

El rock progresivo es un género complicado, principalmente por la habitual extensión de sus canciones y por el resto de géneros que se mezclan  en él, sirviendo este como árbol y el resto como pequeñas ramificaciones que forman un conjunto a veces difícil de digerir. Entre todas estas ramificaciones podemos distinguir el rock psicodélico, el hard rock o incluso vertientes más duras como el stoner o el metal. Otra cosa que dificulta el acceso del rock progresivo suele ser que peca de grandilocuencia. Sus canciones a veces se llenan de un gran número de músicos que parecen más centrados en mostrar su virtuosismo con sus respectivos instrumentos que en crear un equilibrio sobre el que sostener su música, pudiendo saturar al oyente a causa de semejante amalgama instrumental.  A pesar de ello, hay quien se ha empeñado en convertir el rock progresivo en un género más asequible para el público, sin descuidar la música ni salirse de madre, y entre todos estos, hay una figura fundamental que destaca por encima del resto. Esta figura no es otra que la de Steven Wilson.

Conocido sobre todo por ser el líder de Porcupine Tree, uno de los grupos de rock progresivo de mayor éxito de la pasada década, Steven Wilson ha formado parte, además, de infinitud de grupos, ha realizado multitud de proyectos paralelos y ha colaborado con otros muchos grupos prominentes en el género, como Anathema o King Crimson, además de haber sido una influencia clara en otros grupos, algo muy palpable en los últimos discos de Opeth.

Por si no fuera suficiente, Steven lanzó en 2008 su primer disco en solitario, titulado “Insurgentes”, y tras la aparente separación de Porcupine Tree, ha sido en su carrera en solitario en lo que más se ha centrado, habiendo lanzado en 2011 un disco doble titulado “Grace For Drowning”, en 2013 un muy aclamado “The Raven That Refused To Sing And Other Stories”, y el que nos ocupa en esta ocasión, “Hand. Cannot. Erase.“.

“Hand. Cannot. Erase.”:  Un reflejo de la crueldad del siglo XXI

[pullquote]”Hand. Cannot. Erase.” está basado en un hecho real relacionado con una mujer llamada Joyce Carol Vincent, quien murió sola en su piso en 2003 y no fue encontrada hasta pasados tres años.[/pullquote]

Con cada disco, la accesibilidad a la música que Steven propone se ha incrementado, alcanzando un equilibrio definitivo en este “Hand. Cannot. Erase.”, en el que cuenta como novedad la inclusión de voces femeninas y el uso de la electrónica (muy comedida), además de una mayor creación de ambientes y un aire cercano al pop que en sus anteriores discos era prácticamente imposible detectar.

Pero no es esto todo lo que nos ofrece, y es que, “Hand. Cannot. Erase.” está basado en un hecho real relacionado con una mujer llamada Joyce Carol Vincent, quien murió sola en su piso en 2003 y no fue encontrada hasta pasados tres años, cuando el casero decidió investigar debido a todas las deudas de la muchacha, encontrando varias bolsas con regalos de navidad, la televisión todavía encendida y el cadáver en descomposición tirado en el sofá, impidiendo determinar con certeza la causa de su fallecimiento, que fue evaluado como muerte natural.

La última etapa de la vida de Joyce fue tan trágica como su final. Víctima de la violencia doméstica y del temor al rechazo por su condición de víctima, decidió cortar de raíz todas sus relaciones y huir, refugiarse de todo aquello que la agobiaba y le impedía llevar una vida normal. Por increíble que parezca, cabe mencionar que antes de dar este paso tan crucial, Joyce no era una persona solitaria ni mucho menos, tenía un buen trabajo, tenía familia y tenía amigos. Sin embargo, nadie la ayudó, ni nadie notó su ausencia hasta tres años después de morir en su propia soledad.

De esto es de lo que nos habla Steven Wilson en este trabajo. Inspirándose en la figura de Joyce (insisto en que tan sólo sirve como referente, en ningún momento se hace mención sobre ella), Steven construye lo que él mismo ha definido como un ‘disco en femenino’ en el que se habla del ser olvidado y que nadie te eche en falta, de la frialdad de la sociedad actual, especialmente de las grandes ciudades y del aislamiento que supone la era de Internet y las redes sociales. Pero no es un disco centrado simplemente en contar una historia como tal, sino en reflejar los sentimientos que estos eventos provocan mediante la música.

Así, el disco arranca con una instrumental a base de piano y un sintetizador llamada “First Regret“, tema breve que nos introduce directamente en “3 Years Older“, primer peso pesado del disco, en el que ya se deja entrever ese sabor más pop, contando aún con las influencias jazzísticas tan comunes de sus anteriores trabajos, introduciéndonos en la historia, en el que Steven habla en voz de una mujer que decide aislarse tal y como lo hizo Joyce, describiendo sus pensamientos y emociones, afirmando que las conoce mejor de lo que cree:

You think of love as just a memory
A fog that smothers you, it’s hard to breathe
But when you’re on your own that’s when you’re free
You’re three years older
And you’ll always be now

La letra se sucede entre distintas secciones instrumentales que enriquecen la canción, explotando en una parte final rebosante de energía en la que la música habla por sí sola.

[pullquote]Con cada disco la accesibilidad a la música que Steven propone se ha incrementado, alcanzando un equilibrio definitivo en este “Hand. Cannot. Erase.”, en el que cuenta como novedad la inclusión de voces femeninas y el uso de la electrónica (muy comedida), además de una mayor creación de ambientes y un aire cercano al pop.[/pullquote]

Steven vuelve a dirigirse a la mujer sobre la que habla en “Hand Cannot Erase“, el tema más clásico y pop del disco, en el que describe lo que parece ser una relación amorosa con esta chica, afirmando que aunque se aleje de él, que mientras el amor esté ahí, podrán seguir adelante. Es un tema que brilla pero que no deja de poseer cierta melancolía y que anticipa en cierto modo la decadencia que propondrá el disco sucesivamente debido al abandono y a la soledad.

Una voz femenina interpretada por la actriz británica Katherine Jenkins toma el protagonismo en “Perfect Life“, recitando un monólogo desde el punto de vista de la antigua mejor amiga de la protagonista de esta historia, en el que cuenta cómo pasaron de ser inseparables a ser incapaz de recordar su rostro, a la vez que se crea una atmósfera desgarradora que rompe con Steven cantando “We’ve got… We’ve got the perfect life“.

[pullquote]A pesar de un título críptico, la sensibilidad y las emociones mostradas son transparentes y están cuidadas con mucho mimo, constituyendo uno de los mayores triunfos en toda la carrera del artista.[/pullquote]

Las voces de Steven y de Ninet Tayeb (cantante israelí cuya aportación es impecable e imprescindible) vuelven a entrecruzarse en “Routine“, pieza que como su título indica, describe la necesidad de la rutina para mantenerse ocupado y despejado, lejos de todo pensamiento que pueda llevar a una depresión irreparable. Es un tema muy variado en el que se propone una ruptura final hacia un punto de no retorno que comienza su desarrollo en “Home Invasion“, uno de los momentos más violentos del largo, sirviendo como tónica para el resto de la historia. Steven cuenta aquí cómo la protagonista acaba aislada completamente encerrándose en casa y erradicando todo contacto con el exterior, refugiándose en Internet, realizando además una dura crítica hacia este medio:

Download sex and download God
Download the funds to meet the cost
Download a dream home and wife
Download the ocean and the sky

Regret #9” es un tema instrumental que enlaza directamente con el anterior, en el que un solo de guitarra toma el protagonismo durante toda la canción, evocando la rabia y la ira que producen el hecho de tener que aislarse por no encontrar apoyo entre los que te rodean.

Transience“, una de las canciones más cortas que bien podría servir como single, nos transporta directamente a la infancia con la inclusión de varias voces de niños en su inicio y unos coros muy destacables más adelante, proporcionando un toque evocador, además de contar con un arpegio de guitarra y un sintetizador que inevitablemente recuerdan a Pink Floyd. La niñez sirve aquí como recuerdo de la inocencia, la falta de experiencia y la libertad de preocupaciones, temas de los que se habla en una parte mucho más esperanzadora que en realidad dice que aunque durante la niñez no hay grandes preocupaciones, la vida no ha hecho más que comenzar y los problemas de verdad llegan en la edad adulta:

Before they fell away, it seemed to matter all the same
But it was only the start, it’s only the start

Tras la nostalgia por la infancia, “Ancestral” compone un corte tan espiritual como su título deja percibir. Los aires a Pink Floyd vuelven a ser claros, aunque aquí contamos con una flauta que dota de un mayor misticismo al tema. Esta vez Steven hace hincapié en la ciudad, invitando a la protagonista a volver a formar parte de una multitud que ya no la quiere ni la escucha pero que en el fondo le es imposible ignorar:

When the world doesn’t want you
It will never tell you why
You can shut the door but you can’t ignore
The crawl of your decline

El tema se alarga mediante solos de guitarra cargados de rabia, las voces femeninas vuelven a hacer acto de presencia, y los arpegios le dan un toque de suspense que se lleva al límite con la inclusión de violines, rompiendo en una amalgama instrumental que se intercala con partes mucho menos recargadas, componiendo uno de los momentos álgidos del disco en el que suspense, miedo, rabia, soledad y la inevitabilidad de la muerte se dan la mano y se reflejan instrumentalmente.

La calma tras la tormenta llega con “Happy Returns“, una canción acústica que nos devuelve al piano y al sintetizador con los que arrancaba el disco, proponiendo un retorno al estado de felicidad inicial que no es sino un desenlace de todo lo anterior:

Hey brother, I feel I’m living in parentheses
And I’ve got trouble with the bills
Do the kids remember me?
Well I got gifts for them
And for you more sorrow
But I’m feeling kind of drowsy now
So I’ll finish this tomorrow

[pullquote]”Hand. Cannot. Erase.” no es un disco centrado simplemente en contar una historia como tal, sino en reflejar los sentimientos que estos eventos provocan mediante la música.[/pullquote]

La protagonista, que en realidad no ha mantenido ningún diálogo en todo el disco (el propio Steven aclaró en una entrevista que la protagonista mantiene una especie de monólogo interior, o que incluso puede formar parte de un diario o un blog, habiendo creado él mismo una página oficial con multitud de entradas, acompañadas de fotos, como si estuvieran escritas por ella, proporcionando un mayor realismo el mito y llevándolo un paso más allá), se dirige a su hermano mientras cuenta que va a volver a caer, esta vez completamente sola, que toda su vida está llena de problemas pero que está demasiado cansada como para solucionarlos ahora, dejándonos la incógnita de si rehace su vida o finalmente se deja morir, aunque los coros angelicales con los que cierra “Ascendant Here On…“, junto al propio título de la canción, sugieren más bien esto último.

“Hand. Cannot. Erase.” supone un punto y aparte en la carrera de Steven Wilson. Todas las influencias y retazos de sus trabajos anteriores más próximas al rock progresivo confluyen aquí con melodías pop y ambientes más evocadores y simplistas encontrando un equilibrio perfecto gracias a un eje central sobre el que gira toda la composición, que no es sino el concepto del propio disco, convirtiéndolo en su trabajo más accesible hasta la fecha. A pesar de tener un título bastante críptico, la sensibilidad y las emociones mostradas son totalmente transparentes y están cuidadas con mucho mimo, constituyendo uno de los mayores triunfos en toda la carrera del artista.

Steven Wilson – Hand. Cannot. Erase.

  • Lo bien construido e hilado que está el disco, tanto musicalmente como por las letras.
  • La carga instrumental no es una muestra de virtuosismo aquí, sino un reflejo de las emociones que se intentan transmitir.
  • La inclusión de las voces femeninas.
  • La elegancia y la sensibilidad con las que Steven Wilson trata una tema tan comprometido.

  • Que no te guste esta cara más accesible de Steven.
  • A pesar de todo, sigue siendo un disco difícil de digerir por el género al que pertenece.
  • Que tu referente como disco conceptual sea “Drones”.

PÁGINA DE ARTISTA

9.0

Steven Wilson ha ido filtrando poco a poco sus raíces progresivas más puras, ensalzándolas con influencias que abarcan desde el jazz hasta el pop y la electrónica en esta ocasión, ofreciendo en “Hand. Cannot. Erase.” un disco más accesible en el que cuenta la historia de una mujer que fue encontrada muerta en su apartamento tres años después de fallecer.