THE BOHICAS

El Reino Unido lleva buscando desde hace tiempo una banda que quede grabada en la historia de su cultura pop para esta década. Porque si pensamos en Inglaterra y en los 60 nos salen los Beatles, si hacemos lo propio en los 70, Led Zeppelin, Pink Floyd o los Sex Pistols; saltamos a los 80 y aparece Queen y qué decir de los 90 y el auge britpop. Llega el nuevo siglo y nacen perlitas como Coldplay o Arctic Monkeys y entramos a 2010 y, un momento, ¿a quién tenemos? Pues esa es la pregunta que numerosas publicaciones clásicas del país anglosajón quieren que no siga surgiendo en el extranjero al final de la presente década. Llama la atención el esfuerzo continuo de publicaciones como la NME de sacar prácticamente cada trimestre o semestre a los ‘nuevos Blur’, los ‘nuevos Arctic Monkeys’ o a los ‘nuevos Kasabian’… En algunos momentos rechina, y más que rechinar, aburre.

Estos esfuerzos por conseguir crear una ‘banda titánica’ están resultando contraproducentes en muchos casos y parece a ojos del espectador que se ha creado una auténtica ‘moda hype’ en el país insular. Uno de los casos más recientes es el de la banda a tratar en esta crítica, The Bohicas. Un grupo formado por cuatro chicos, provenientes de Londres y con ganas de tocar rock ‘n’ roll. Un auténtico topicazo que se remata con que ya en su primer álbum dan más que hablar en los tabloides británicos que otras agrupaciones con años de recorrido. Muy atrás en el recuerdo quedan esas míticas formaciones que consiguieron su éxito en el tercer o cuarto disco con gran esfuerzo y álbumes debut muy poco conocidos.

El cuarteto de Londres empezó sus andaduras en 2013 cuando cuatro chicos de Essex, una población al este de la capital, decidieron crear el grupo. Los componentes son Dominic McGuinness, frontman y guitarra; Brendan Heaney, baterista; Ady Acolatse tocando el bajo y Dominic John con la guitarra principal y los coros. Ese mismo año consiguieron un contrato con el sello Domino Records, una famosa discográfica con la que han trabajado artistas de gran renombre como Franz Ferdinand o Arctic Monkeys. En 2014, los londinenses sacaron a la luz un doble A-side como trabajo previo a lo que luego sería su debut “The Making Of”, que saldría en agosto del año siguiente. El disco tiene la producción de un antiguo colaborador de bandas como Queens of the Stone Age o Bombay Bycicle Club como es Mark Rankin.

[pullquote]El cuarteto debe plantearse que es mejor para su desarrollo musical, ser la niña bonita de las publicaciones británicas con un sonido nada innovador ni virtuoso para el momento de hoy o experimentar e innovar.[/pullquote]

Tras esta breve introducción damos al play para escuchar este “The Making Of” y lo primero que nos encontramos es “I Do It For Your Love”, un tema con un sonido potente en el que toma una especial importancia el bajo. La voz tiene un ritmo pausado e incluso entrecortado salvo en la parte del estribillo donde se impregna de un mayor dinamismo. A continuación, la guitarra acústica de “To Die For” aparece emergiendo un sonido totalmente distinto al anterior. Con una estructura lírica más simple, en la que hay más repetición de estribillos, el track consigue volverse más dinámico que su predecesor, hecho que le valió para ser uno de los singles del larga duración. Retomamos el amplificador y las guitarras eléctricas, eso sí, sin abandonar la temática romántica, para analizar la siguiente pista, “Only You”. Encontramos un tema más que ‘romanticón’ en este tercer corte, en el que al menos podemos destacar los coros en el estribillo que nos acompañan durante casi toda la segunda mitad de la composición.

Girlfriend” es lo que encontramos en cuarto lugar, con un inicio más que prometedor y con un atronador sonido solista de guitarra que inexplicablemente no vuelve a aparecer hasta el 1:36 y sólo por unos segundos. Literalmente este instrumento se diluye en cuanto empieza a sonar la voz de McGuiness, algo que resulta un notable error y que convierte “Girlfriend” en una de las piezas de ‘relleno’. El tema que da nombre al LP es el siguiente. “The Making Of” comienza con un dueto en solitario en el que están presente la voz de McGuiness y la guitarra hasta que a partir de los treinta segundos el resto de instrumentos irrumpen. “The Making Of”, para no perder comba, sigue explorando recovecos románticos aunque, esta vez, desde un punto de vista más nostálgico. Cabe destacar el solo de guitarra presente en esta pista, de esos solos que suenan a otro tiempo pero que siempre gustan. De “Where You At” son su dinamismo y velocidad lo que más nos llama la atención, algo que lo convierte en una canción divertida y, sinceramente, la primera de las que se han escuchado hasta ahora en la que las ganas de escucharla una y otra vez afloran.

[pullquote]”The Making Of” es un álbum monótono salvo un par de excepciones. No aporta nada nuevo y parece un intento de refrito más de grupos que en su momento sí sorprendieron o sonaron realmente bien.[/pullquote]

XXX” es la séptima que suena en nuestros altavoces. Un tema no especialmente largo en el que podemos distinguir algunos sonidos un tanto psicodélicos especialmente en la guitarra de Dominic John. “XXX” es sin lugar a duda un track de transición hacia el otro punto fuerte del elepé: “Swarm”. De hecho, fueron estas dos pistas las que salieron juntas en un doble A-side de unas sesiones previas al trabajo, por lo tanto no es casual su posición. Con “Swarm” encontramos guitarras electrizantes e hipnotizantes desde el principio. Un ritmo frenético acompaña durante sus tres minutos, mientras que los dos solos instrumentales de casi 50 segundos cada uno destacan por encima de todo, ya que prácticamente hay más minutos de instrumentación que de voz, detalle que sí se agradece dada la uniformidad del disco.

Continuando con “The Making Of” aparece “Red Row”, uno de los temas más pausados que encontramos. En esta canción cabe destacar que los coros vuelven a tomar gran importancia, siendo otra de las composiciones que no llaman especialmente la atención, simplemente están ahí. No ocurre lo mismo con “Upside Down and Inside Out”, una pista con peso propio. Y tiene peso propio porque rompe con la monotonía de muchos de los temas hasta ahora escuchados y eso es de agradecer. Muestra un sonido a un rock más potente, sonando muy Black Keys en algunos tramos. Es apasionada, una brisa de aire fresco para este álbum. Por último, “Somehow You Know What I Mean”, el track más largo del trabajo debut de los Bohicas. A destacar que los últimos dos minutos son prácticamente instrumentales, en los que destaca un buen solo de guitarra, recurso que visto lo visto aquí y en “Girlfriend”, se echa más en falta.

The Bohicas – The Making Of

  • Algunas canciones tienen gancho y ritmo como para darlas más escuchas: “Upside Down and Inside Out” y “Where You At”.

  • Desgraciadamente, escuchado su debut, parecen otro producto hype de la prensa e industria musical británica. Lo mismo de siempre.
  • Álbum monótono salvo un par de excepciones. No aporta nada nuevo. Aun así, no es sólo culpa del grupo, la nueva industria musical inglesa debería replantearse un cambio de sonido.
  • El contenido lírico de la mayoría de las canciones se basa en un único asunto, el amor.

PÁGINA DE ARTISTA

5.0

Aprobado muy justo. Se les concede el derecho a la segunda oportunidad ya que en un álbum debut siempre es complicado apostar por un sonido propio con el riesgo de no recibir apoyo ni de medios ni de público. El cuarteto debe plantearse que es mejor para su desarrollo musical, ser la niña bonita de las publicaciones británicas o experimentar e innovar. Habrá que seguir muy de cerca cómo acoge el público a esta nueva banda durante sus próximas citas.