POND

Está naciendo un movimiento musical interesante, gestándose lejos de sus principales influencias. Gente que apenas estamos empezando a conocer y que mientras más encontramos, más queremos seguir buscando. Un sonido que localmente es estándar, pero en latitudes más occidentales parece innovador. Estamos hablando del floreciente rock psicodélico aussie (australiano). Esta gigantesca isla desértica es cuna de un talento que va llegando a nuestros oídos en poca cantidad, pero que pide ser detallada.

[pullquote]Pond es una banda australiana difícil de encasillar, pueden interpretar desde baladas glam hasta invitarnos a viajar con su rock espacial. Varios de estos trayectos cosmológicos están presentes hasta en el nombre de su último disco “Man It Feels Like Space Again”.[/pullquote]

El mascarón de proa de este género es Tame Impala, como muchos podrán pensar. El ascenso de la banda de Kevin Parker le ha dado impulso a muchas otras agrupaciones colindantes a lanzarse al vacío y darle alas a un género expedito y multiforme. Desde sus juveniles comienzos hasta las primeras giras fuera de Oceanía, Tame Impala tuvieron a un enano a cargo que responde al nombre de Nicholas Allbrook. Allbrook era miembro fundador y hasta hoy líder de Pond, agrupación que podríamos considerarla como prima de la agrupación de Parker. Pond es una banda australiana difícil de encasillar, pueden interpretar desde baladas glam hasta invitarnos a viajar con su rock espacial. Varios de estos trayectos cosmológicos están presentes hasta en el nombre de su último disco: “Man It Feels Like Space Again”. Una dosis de guitarras distorsionadas, sintetizadores y locuras al micrófono con eco concatenan la obra cumbre del conjunto en cuanto a psicodelia. Pone a volar nuestra cabeza hacia un mundo desconocido. 3, 2, 1… ¡Despegue!

[pullquote]Pond han sido capaces de encontrar, una vez más, versatilidad dentro de sus recursos y lograr un material notable para su cada vez mayor número de fans.[/pullquote]

La primera estación de este viaje es aún dentro de la atmósfera del disco anterior. “Waiting Around for Grace” parece una pieza varada de “Hobo Rocket”, con un riff divertido y la estela heavy característica de tiempos pasados. Las propuestas meramente propias son “Elvis’ Flaming Star” y “Zond”, con poderosos teclados que cambian el tono varias notas y líneas de guitarra de otro mundo, mientras que sus letras tienen fragmentos difíciles de identificar y son de carácter surrealista. También hay una mirada casi palpable hacia los ochenta, sobre todo en “Elvis’ Flaming Star. Es música para agitar cabeza de principio a fin.

Una seña que identifica al grupo es su balada de rigor cada grabación. En este caso llega “Holding Out For You, que muestra la mencionada faceta glam y tierna que pueden tener. La distorsión de cuerdas se vuelve más pesada dada la exigencia del cambio, siendo cantada en coro por varios miembros. Su último minuto parece directamente el fondo de una exhibición de fuegos de artificio, sino, haz la prueba y verás.

[pullquote]Habiendo pasado la etapa de “Hobo Rocket” de mayor energía, “Man It Feels Like Space Again” es un perfil más sofisticado e íntegro de Pond, logrando adaptar el estilo espacial conforme a su identidad.[/pullquote]

Heroic Shart es cuando nuestro periplo galáctico se detiene en un planeta tenebroso y te puedes imaginar una ciénaga oscura, en la que el uso de pedales y ecos nos hacen alucinar, transformándose en la parte más tumultuosa de nuestro viaje. Pero todo se aclara cuando nos topamos con “Sitting Up on Our Crane”, con la cual debemos pensar en un grupo de amigos con unas cervezas de más gritando en un pub. Es un himno al escapismo aislacionista. El repentino teclado antes del coro explota y te hace sentir la nostalgia del intérprete, quien hace un juego de palabras alusivo a las drogas en la estrofa “It always feels the same when we’re up high“. Es aquí cuando Allbrook unta el tarro del rock salvaje del disco anterior en la esencia space. El resultado es “Outside Is the Right Side”, el éxtasis del disco. Un “wah-wah exquisito acompaña en su totalidad la canción junto a las pausas en el momento justo y cambios de melodías de toque magistral. Una delicia.  

Otra típica costumbre es dejar una versión menos eléctrica y suave. “Medicine Hat” es una suerte de tributo a Dylan. El solo que cierra retoma la ignición al espacio para llevarnos hasta un agujero negro. Con ocho minutos de “Man It Feels Like Space Again” culmina nuestro viaje, un lanzamiento hacia el más allá en el que la locura se apodera del quinteto australiano. Disonante e irregular, la nave en la que vamos queda absorbida por un derroche de psicodelia en su máxima expresión.

Pond – Man It Feels Like Space Again

  • Estos chicos han sido capaces de encontrar, una vez más, versatilidad dentro de sus recursos y lograr un material que su creciente masa de seguidores quiera escuchar.
  • El espacial experimento pasa la prueba y se convierte en uno de los álbumes psicodélicos mejor calificados del año.

  • Problema recurrente: forzar el final de casi todas sus composiciones a una repetición de elementos difícil de soportar.
  • Ciertas lagunas dentro de sus letras, que le dan un carácter misterioso pero nos dejan fríos si nos preguntan sobre el significado real de las canciones.

PÁGINA DE ARTISTA

7.9

Habiendo pasado la etapa de “Hobo Rocket” de mayor energía, “Man It Feels Like Space Again” es un perfil más sofisticado e íntegro de Pond, logrando adaptar el estilo espacial conforme a su identidad. En el contexto australiano, hay pocas bandas del reciente movimiento con un acervo musical tan amplio.