VINTAGE TROUBLE

¿Os imagináis formar un grupo en 2010 y haber teloneado a gente como Bon Jovi, Paul Stanley, The Who y AC/DC? ¿Y que vuestro manager sea Doc McGhee, el mismo que de bandas como Kiss, Mötley Crue o Bon Jovi? Pues todo eso es lo que ha conseguido Vintage Trouble en estos cinco años. Estos californianos hacen una mezcla de blues rock a la que añade tintes rhythm & blues, soul o rock & roll clásico. De entre sus influencias, ellos mismos hablan de The Rolling Stones, Ray Charles, Chuck Berry, Otis Redding e incluso The Black Keys.

La banda se gesta en Los Ángeles de manos de Ty Taylor y Nalle Colt, cantante y guitarrista, ambos amigos de la infancia. Estos invitarían después a otros dos amigos para encargarse de la sección rítmica: Rick Barrio Dill como bajista y Richard Danielson a la batería. Tras unos meses encerrados en el local componiendo temas, salieron a patearse los locales de Los Ángeles, hasta que meses después grabaron su primer álbum de estudio: “The Bomb Shelter Sessions”.

Con el disco ya en las tiendas (o en Internet, que ya sabemos cómo está la cosa), la estrategia fue bastante poco habitual, pues su manager se empeñó en triunfar primero ante el público inglés. Decisión arriesgada que salió tan bien que el propio Brian May les fichó para ser sus teloneros. Pero es que no se acaba aquí. The Who les pidieron en 2013 que abrieran sus conciertos de Norteamérica y Europa, además de hacerlo también los australianos AC/DC. No es mal currículo, ¿no?

vintage-trouble-the-bomb-shelter-sessions-2

[pullquote]El primer corte ya nos aproxima a la esencia de “The Bomb Shelter Sessions”: Riffs bonitos y brillantes, una base rítmica impoluta y una voz cálida que nos hará bailar como si estuviéramos en el Nueva Orleans de los años 20.[/pullquote]

Y no termina el asunto… En su haber tienen dos discos de estudio: “The Bomb Shelter Sessions” (2011) y “1 Hopeful Rd.” (2015). Aun así, como Jack el destripador, vayamos por partes y empecemos por el primero. Grabado por el ganador de un premio Grammy David Thoener (AC/DC) y mezclado por Rogers Masson, no está mal para un debut en estudio que da comienzo con “Blues Me Down”, una canción muy pegadiza y bailable, que logra aproximarnos perfectamente a lo que es la esencia del disco: Riffs bonitos y brillantes, una base rítmica impoluta y una voz cálida que nos hará bailar como si estuviéramos en el Nueva Orleans de los años 20. “Still And Always Will” nos baja un poco de la nube en la que estábamos bailando para coger fuerzas. Un inicio guitarrero pegadizo y tranquilo para emparejar perfectamente la rockera guitarra de Nalle Colt con la voz de Ty Taylor, quien se desenvuelve a la perfección por todo el tema. Si de algo nos damos cuenta en este corte, y es de agradecer, es de los pocos arreglos que tiene el disco, sonando muy fresco y directo en todo momento, aunque a veces se echa en falta otra guitarra o, al menos, más punteos, no tanto acorde. En cuanto al bajo, también mencionar que no se necesita prestar demasiada atención para escucharlo con cierta claridad, al contrario que sucede en otros elepés del género.

Volvemos a la carga con el blues “Nancy Lee”. En este destacamos la parte rítmica, muy jazzera y con grandes líneas de bajo y unos buenos coros, aunque quizá la guitarra peque de repetitiva en los fraseos. De Ty Taylor se podría para a hablar en cada canción, pero lo veo ‘necesario’ en “Gracefully”, un blues en medio tiempo sencillo donde llega a registros muy agudos y con un solo de guitarra que, si bien es lento, también es corto, y no necesita más para transmitir tanto. “Young Better Believe It” comienza con un tono a Angus Young bluesero y una armónica que nos transporta a los campos de algodón de Nueva Orleans con un par de acordes, complementado con unas cálidas voces muy James Brown. Como punto negativo, el solo se queda soso y tras acabar se dedica a repetir el estribillo, lo que alarga demasiado la canción.

[pullquote]Estamos ante un disco, que si bien no es nada malo, empieza muy fuerte y se acaba desinflando poco a poco mientras hace amagos de despuntar. A veces da la sensación de que el abanico tan amplio de influencias se les queda grande, no encontrando una identidad propia, a pesar de ser su álbum debut. [/pullquote]

Sin darnos cuenta nos hemos plantado en el ecuador del disco y se nos ha pasado muy rápido, así que “Not Alright By Me” tranquiliza un poco la cosa. Unos arpegios y un cantante son más que suficiente para llegarnos, especialmente entendiendo la letra. Pero es que cuando escuchamos cantar a la voz femenina que acompaña a Ty y la guitarra de Nalle llorando, llega a estremecer. No necesita más. “Nobody Told Me” nos hace recuperar el compás y nos obliga a llevar el ritmo con los pies a la vez que chascamos los dedos y cantamos su estribillo en cuanto lo aprendemos. Basta con cerrar los ojos y hacer lo escrito más atrás.

Jezzebella” es un buen tema, movido y bien interpretado, pero llega a ser demasiado repetitivo. Misma estructura todo el rato, no da un respiro a las voces y la melodía apenas varía en toda la canción. Llegados a este punto nos topamos con la última pareja de baile. “Total Strangers”, de corte muy Rolling Stone, es de las mejores y más movidas canciones del disco. No da respiro durante los tres minutos y medio de duración, haciéndonos bailar en todo momento, con una base rítmica potente, una guitarra que lleva la batuta a la perfección y una voz para la que no hace falta halago alguno. “Run Outta You” vuelve con un medio tiempo donde Ty Taylor está, para variar, espectacular. Ocho minutos de canción donde los primeros son realmente buenos y sin grandes complicaciones, pero que, como otras pistas anteriores, acaba por cansar, con un solo demasiado largo. Normalmente, cuando uno ve una canción de esta duración en este estilo se espera una gran obra, pero, en este caso, no es así.

Un disco, que si bien no es nada malo, empieza muy fuerte y se acaba desinflando poco a poco mientras hace amagos de despuntar. A veces da la sensación de que el abanico tan amplio de influencias se les queda grande, no encontrando una identidad propia, a pesar de ser su álbum debut. Puede que el triunfo tan rápido de este grupo se deba a la falta de competencia en este estilo: ¿en otra época habrían tenido la misma acogida?

Vintage Trouble – The Bomb Shelter Sessions
like

  • Rock, blues, soul, R&B, jazz… Gran variedad de estilos fundidos bajo un mismo grupo.
  • No son unos virtuosos, pero tampoco les hace falta, saben lo que hacen, y consiguen un buen sonido.

dislike

  • A veces pueden pecar de repetitivos o poco innovadores, a pesar de que refrescar su estilo sea una tarea nada sencilla.
  • Se echa en falta alguna canción acústica.

PÁGINA DE ARTISTA

VINTAGE TROUBLE

6.2

Blues rock de la vieja escuela con toques renovados ideado por un grupo joven con poco recorrido. Nada nuevo, pero posee una fórmula que siempre funciona y nunca pasa de moda si se hace bien, pero pecan de falta de variedad a pesar de añadir el sentimiento necesario para el estilo.