BON JOVI

Tras varios años en el dique seco tras la salida al mercado de “What About Now” (2013), el presente y el futuro más inmediato de Bon Jovi se presentaba muy incierto. El affair Richie Sambora-Jon Bon Jovi nunca se terminó de aclarar de forma oficial pero en la conciencia de todos los fans se gestó la idea de que la banda iniciaba una nueva etapa y el guitarrista no formaba parte de ella.

La primera parada en la nueva etapa de Bon Jovi se llama “Burning Bridges” que, pese a ser catalogado como un nuevo álbum de estudio al estar conformado por canciones inéditas para el público, muy poco tiene de nuevo. El disco está compuesto por una serie de descartes, demos y temas inacabados de la última década que el grupo ha recopilado, casi a regañadientes, para el lanzamiento de “Burning Bridges”. Para darle un empujón comercial la habitual e inseparable dupla de producción formada por John Shanks y Jon Bon Jovi han acompañado el recopilatorio con la publicación de tres nuevas canciones. Sin embargo, la banda ha expresado por activa y por pasiva que todas sus expectativas están puestas en el futuro disco verdaderamente inédito que publicarán en 2016.

“Burning Bridges” se encuentra lastrado en todo momento por el carácter de recopilatorio. El álbum adolece de la frescura que se puede atribuir a cada nuevo trabajo de una banda que, pese a sus considerables virajes estilísticos, nunca ha dejado de adaptarse y explorar nuevos sonidos. Pese a tratarse de un trabajo breve (40 minutos), “Burning Bridges” es incapaz de atrapar y el bajo tono, que oscila continuamente entre la balada y el medio tiempo (con honrosas excepciones), juega una mala pasada a la agrupación.

[pullquote]“Burning Bridges” se encuentra lastrado en todo momento por el carácter de recopilatorio. El álbum adolece de la frescura que se puede atribuir a cada nuevo trabajo de una banda que, pese a sus considerables virajes estilísticos, nunca ha dejado de adaptarse y explorar nuevos sonidos.[/pullquote]

El disco se inicia con “A Teardrop To The Sea”, que constituye el primer y gran error. Este medio tiempo sin ninguna fuerza, energía ni atractivo no podría ser peor elección para la apertura ya que resulta todo lo opuesto a una canción para atrapar al público e introducirle de lleno en la dinámica del disco. Un tema plano que nunca despega, ni en un estribillo casi inexistente ni en un solo de guitarra totalmente prescindible.

Tras un irreconocible y desacertado comienzo, Bon Jovi nos golpea con “We Don’t Run, una de las nuevas composiciones para la causa y el gran acierto del disco. Una composición que estilísticamente podría enmarcarse en cualquiera de los discos de la agrupación en el nuevo siglo y sería destacado en cualquiera de ellos. El contraste con “A Teardrop To The Sea” es inminente y es que la canción arranca en un ritmo muy alto, con unos coros 100% Bon Jovi y no reduce el ritmo en ningún momento. Un tema enérgico en el que Jon Bon Jovi se emplea al máximo con un nivel vocal inesperadamente alto. Lírica y musicalmente es una pieza directa, con una composición estrofa-estribillo muy básica pero efectiva.

En un tono similar a “We Don’t Run”, pero muy lejos de su nivel, continúa Saturday Night Gave Me Sunday Morning. Un intento de himno acaba resultando una pieza edulcorada hasta el extremo, en un nuevo ejemplo de la peor versión del pop rock de Bon Jovi. Pese a que Richie Sambora aparece acreditado en la composición de esta antigua canción, su presencia resulta meramente testimonial. La guitarra sólo se advierte en un solo breve que no aporta nada nuevo y únicamente continúa el sonido de la estrofa. Una pieza rítmica pero intrascendente que desde el título alude a épocas pasadas pero que no termina de resultar efectiva ni impactante en el recuerdo. El regreso al medio tiempo se produce con We All Fall Down”. Una pieza acústica que acusa de una considerable monotonía. El ritmo cansino marcado por la batería acompaña a una guitarra acústica que se mantiene totalmente inalterable hasta el tramo final de la canción. Una estrofa elevada por Jon desemboca en un gran solo melódico que se impone bien entre la linealidad del tema.

[pullquote]En “Burning Bridges” no descubrimos nada nuevo ni Bon Jovi aportan nada nuevo a su dilatada discografía. Jon Bon Jovi es más líder que nunca y musicalmente su figura es totalmente hegemónica y omnipresente en cada aspecto de cada canción.[/pullquote]

Una de las grandes pruebas del fracaso que supone “Burning Bridges” está en que ni las baladas más puras funcionan como de costumbre. Blind Love está muy lejos de las fantásticas baladas lentas compuestas por la banda en sus últimos trabajos (“You Want To Make A Memory” o “Amen”). Un tema lento, muy calmado, en el que Jon está magnífico cantando, casi susurrando en una suavidad continua. La extraordinaria Lorenza Ponce aporta con su violín el mayor argumento de validez, apoyando al lineal piano y a Jon en todo momento y elevando la canción hacia sus momentos más destacables. Uno de los temas que rompe la monotonía del disco con mayor claridad es Who Would You Die For. Una pieza difícil de clasificar y catalogar, adornada por numerosos efectos de sonido y sumida en una extraña atmósfera. Jon se muestra en un gran estado de forma nuevamente, alcanzando unos tonos desgarradores. Compositivamente, está lejos de la linealidad de canciones anteriores gracias a abruptos cambios de ritmo, una batería muy contundente y una guitarra bien empleada.

No deja de ser admirable y merecedor de reconocimiento que en un disco de descartes y de un nivel global bajo se puedan rescatar canciones del valor de Fingerprints. Un tema basado en una guitarra acústica melancólica que da forma a un híbrido entre balada y medio tiempo country que podemos asociar a la etapa “Lost Highway”, pero que se encuentra lejos de la atmósfera que transmitía dicho trabajo. Pese a ser la canción más larga del disco (seis minutos) consigue evitar la monotonía gracias a los cambio de ritmo provocados por los sucesivos estribillos que consiguen elevar notablemente el ritmo y el tono respecto a las estrofas. Como colofón final nos deleitan con un excelso solo de guitarra de más de un minuto de duración que bien podría haber firmado el mismísimo Richie Sambora.

[pullquote] “Burning Bridges” es incapaz de atrapar y el bajo tono, que oscila continuamente entre la balada y el medio tiempo (con honrosas excepciones), juega una mala pasada a Bon Jovi.[/pullquote]

Sin embargo, “Fingerprints” no es más que un espejismo y el disco regresa a un nivel convencional con Life Is Beautiful”. Una canción absolutamente liviana que ofrece la versión más alegre, festiva y positiva de Bon Jovi. Repiten uno de sus instrumentos manidos hasta la saciedad, los coros, que en esta ocasión se autoplagian respecto a temas anteriores del mismo álbum. Compositivamente, ningún aporte a unos coros, un estribillo rítmico pero algo débil y un solo plano que sigue la melodía de  la estrofa. En el tono de “Life is Beautiful”, pero mucho más rockera y contundente aparece I’m Your Man. Tras el verdadero tema rockero del álbum que es “We Don’t Run”, podríamos situar esta pieza enérgica y rítmica con buenas transiciones pero nuevamente carente de un estribillo o un solo de guitarra que la convierta en algo digno de recordar. Pese a ser una de las nuevas composiciones, suena a descarte de la banda de los últimos diez años.

Bon Jovi no ha tenido ningún reparo en demostrar su admiración y su continuo acercamiento a los sonidos country en los últimos años y la materialización de esto se encuentra en el cierre del disco con la homónima Burning Bridges”. Una canción que despide el disco y pone punto y final a una etapa de Bon Jovi. Bajo un ritmo alegre y festivo, Jon entona un irónico, ácido y contundente mensaje de despedida.

En “Burning Bridges” no descubrimos nada nuevo ni Bon Jovi aportan nada nuevo a su dilatada discografía. Jon Bon Jovi es más líder que nunca y musicalmente su figura es totalmente hegemónica y omnipresente en cada aspecto de cada canción. Pese a que es sencillo encontrar similitudes entre “Burning Bridges” y varios de los últimos discos de la agrupación, es más sencillo imaginar el álbum como un trabajo en solitario del vocalista.

Bon Jovi – Burning Bridges

  • El verdadero nuevo disco de Bon Jovi llega en 2016.
  • Obras valiosas entre los descartes: “Fingerprints”.

  • La fórmula de Bon Jovi suena más desgastada que nunca.
  • La monotonía y el abuso del medio tiempo.
  • Descarte colectivo.

PÁGINA DE ARTISTA

4.0

“Burning Bridges” es un recopilatorio de descartes y canciones inacabadas de Bon Jovi que suena precisamente a eso. Un álbum plano, desgastado y carente del atractivo necesario para ser el verdadero ‘regalo para los fans’ que proclamaban los de New Jersey.