Hace poco os traíamos la reseña del segundo trabajo de Heather Woods Broderick. Un disco cuyas canciones planean (y nunca mejor dicho) entre la tristeza, la soledad y la esperanza con las que la cantautora pretende mostrar ciertos episodios de su vida en retrospectiva. Ya advertíamos en la crítica que “Glider” no era una colección de singles para el verano; aunque publicado en el mes de Julio, sus melodías se prestaban a una escucha en momentos más fríos o al menos más íntimos, alejados del alboroto estival.

Por supuesto, nadie debe acudir a “Glider” buscando un trabajo alegre y vivaz, pero eso no implica que sea depresivo. Una escucha atenta basta para comprobar que las intenciones de Broderick no pasan por sumergirse en el cortavenismo, es cierto que se perciben un fuerte sentimiento melancólico, pero el mensaje final no deja de ser positivo y optimista. “Glider” es el disco de alguien que ha perdido, alguien nostálgico, pero no de alguien triste.

Hemos tenido la oportunidad y el privilegio de formularle una serie de preguntas sobre su pasado como parte de la banda de Sharon Van Etten o la larga espera a la que nos ha sometido para poder escucharla de nuevo en solitario.

En primer lugar, ¿qué tal sienta trabajar en un proyecto en solitario tras tantos años al lado de artistas tan diferentes? ¿Se canta con mayor facilidad lo que uno mismo ha creado?

Disfruto trabajando en mi propia música, pero también me encanta la colaboración con otros artistas. Son cosas totalmente diferentes pero ambas son gratificantes y suponen siempre un desafío.

Han pasado seis años desde tu último trabajo como solista. ¿Por qué tanto tiempo? Quiero decir, ¿este regreso ha sido algo premeditado?

Tras el lanzamiento de “From The Ground” me trasladé a Europa y comencé a girar con algunas bandas, Efterklang al principio y desde hace unos cuantos años con Sharon Van Etten. Con tantos cambios y viajes alrededor del mundo era difícil sacar tiempo para mis propias composiciones. En 2011 me mudé a Nueva York con la intención de escribir un nuevo álbum. Al final escribí estas canciones entre tour y tour, y un par de años más tarde ya tenía el material listo para grabar “Glider”.

Hemos advertido una evidente mejora en tu capacidad compositiva tanto en lo musical como en lo lírico. Háblanos del proceso compositivo.

Normalmente empiezo una nueva canción a través de la escritura de una partitura para piano o guitarra, tras tocar la melodía una y otra vez suelen aparecer las letras. Otras veces tengo una idea previa y sé acerca de qué quiero escribir, pero la mayoría de las veces las canciones evolucionan por sí solas. “From The Ground” supuso mi primer intento en esto de componer canciones. Había muchas cosas que quería cambiar esta vez, empleé mucho más tiempo en las letras y todos los detalles y arreglos presentes en “Glider”.

La inspiración suele venir a través de lo que leo. Muchas veces encuentro un pasaje que me conmueve, hace volar mi imaginación o me ayuda a dar vida a un recuerdo o experiencia pasada.

¿Crees que trabajar con Sharon te ha cambiado de alguna manera como artista?

Sharon y yo hemos pasado mucho tiempo girando alrededor del mundo. Creo que pasar ese tiempo la una al lado de la otra, madurar juntas, la experiencia de cantar en directo con ella los últimos años ha fortalecido y desarrollado mi voz. Por supuesto todas las experiencias vividas en el camino pasan a formar parte de lo que eres.

Hablemos de tus influencias músicales, ¿qué inspira a Heather Woods Broderick?

Cuando era niña mis padres escuchaban un montón de grandes compositores como Kate Wolf, Joni Mitchell, Neil Young, Bruce Springsteen, Bonnie Raitt, entre otros. A partir de mi octavo cumpleaños comencé a acudir a clases de piano y estudié piano hasta después de graduarme en la universidad. Hoy en día escucho un poco de todo, supongo que eso me ayuda a canalizar mi creatividad.

Centrándonos en el apartado lírico, ¿podrías mencionar alguna referencia que pueda haber influido en las piezas que presentas en “Glider”?

Claro, la inspiración suele venir a través de lo que leo. Muchas veces encuentro un pasaje que me conmueve, hace volar mi imaginación o me ayuda a dar vida a un recuerdo o experiencia pasada. Algunos de los escritores que he estado leyendo durante el tiempo en que Glider se gestaba han sido Annie Dillard, William Faulkner, Dennis Johnson, Milan Kundera, C.S. Lewis, Rainer Marie Rilke o Rebecca Solnit.

Tal y como comentabas, has estado viviendo en lugares muy diferentes durante los últimos años. ¿Cómo se refleja eso en tu último álbum?

La mayoría de las canciones de “Glider” narran experiencias propias o vividas por familiares y amigos cercanos.  Así que supongo que hay elementos de todos los lugares en los que he vivido y de la gente que ha entrado en mi vida a través de los años. También siento que hay cierta sensación de fugacidad en “Glider”, quería reflejar ese movimiento constante en el que he vivido durante los últimos siete años.

Normalmente me siento atraída por progresiones de acordes menores, así que entiendo que mis canciones puedan trasmitir melancolía, pero también creo que “Glider” tiene un punto de optimismo y esperanza.

Precisamente eso quería comentarte… Esa sutil conceptualidad del disco que hace que algunos hayan visto en “Glider” un trabajo melancólico y triste. Yo no estaría del todo de acuerdo, no puedo evitar advertir cierto optimismo esperanzador que suele aparecer en la mayoría de las canciones.

Generalmente me siento atraída por las progresiones de acordes menores, así que entiendo que mis canciones puedan trasmitir esa melancolía que dices. Pero también creo que el disco tiene un punto de optimismo y esperanza notable.

Hemos disfrutado especialmente con canciones como “Wyoming” o “All For A Love”… ¿Con qué tema te sientes más satisfecha?

Todas las canciones son especiales, pero por diferentes motivos “Wyoming” y “All For A Love” resultaron reamente divertidas de grabar en el estudio, ya que recogimos el sonido de los instrumentos en directo. Estoy impaciente por presentar ambas en vivo con una banda detrás. También me encanta “A Call For Distance”.

¿Y cuál es el próximo paso? Quizá una gira europea con parada en España podría ser una buena idea…

¡Sí, eso espero! El tour europeo comenzará tras el otoño y, por supuesto, haré algunas paradas en España. Espero poder ir ampliando las fechas de la gira tanto en Europa como en Estados Unidos.