KADAVAR

No es muy descabellado pensar que en la actualidad todo en la música se ha inventado ya, o más concretamente en el ámbito de la música rock y su extensa lista de géneros y subgéneros. Casi con total seguridad, se puede afirmar que las grandes obras maestras del género ya han sido creadas y los grandes genios ya han nacido y, en muchos casos, nos han abandonado. Sin embargo, es un grave error anclar la vista en el pasado y perder la fe en la capacidad de sorpresa o incluso de fascinación de las nuevas generaciones.

Esta no es una argumentación al uso, sino que precede a la presentación de Kadavar, una banda que no ha inventado nada, no ha revolucionado el mundo de la música tal y como lo conocíamos pero que, escuchados sin ningún prejuicio temporal o estilístico, son uno de los grandes motivos de fascinación para el rock del siglo XXI. La máquina del tiempo no existe, ni hay previsiones de su invención, pero afortunadamente hay grupos que con su música nos permiten viajar a épocas pasadas y Kadavar son, sin lugar a dudas, unos músicos de otra era.

Desde la primera escucha, los primeros compases y los primeros acordes, la reminiscencia a dos de los grandes grupos inspiradores del rock, como son Black Sabbath y Led Zeppelin, es directa e inevitable. Las influencias son obvias pero no deben ser en ningún momento causa de prejuicios ni deben establecer cualquier nivel de medición ajeno a su propia música. Kadavar se han ganado con creces el derecho a ser catalogados y valorados en su individualidad, dejando de lado comparación alguna porque su música, con todas sus similitudes e influencias, cuenta con un valor diferenciador único.

[pullquote]Desde la primera escucha, los primeros compases y los primeros acordes, la reminiscencia a dos de los grandes grupos inspiradores del rock, como son Black Sabbath y Led Zeppelin, es directa e inevitable.[/pullquote]

Encasillar a Kadavar en un estilo musical concreto es una tarea tan ardua como innecesaria. En su base, los alemanes beben del hard rock más primigenio al que suman la psicodelia tan característica de los originarios Black Sabbath y Led Zeppelin. Sin embargo, Kadavar están muy lejos de ser una banda primigenia y su música está en continua evolución, impregnándose de sonidos que van desde el doom metal hasta el stoner rock, que aporta el sonido más actual, fresco y renovador a la formación.

El trío alemán compuesto por Christoph Lindemann como vocalista y guitarrista principal, Philipp Lippitz en el bajo y Christoph Bartelt en la batería cuentan con un nombre que supone garantía de calidad en el panorama musical internacional. La historia de Kadavar comenzó en 2012 con el lanzamiento de su álbum de debut homónimo, cuya apertura es realizada de una manera muy acertada por All Our Thoughts”. Una pieza ideal para abrir boca debido a su estructura básica y tradicional y a su tono liviano y accesible al oído general. La profundidad en la temática y el sonido sufren un proceso gradual a lo largo del disco pero en este tema introductorio nos encontramos una canción muy rítmica, donde la batería es la protagonista desde el riff inicial. La batería guía la estrofa hacia el marcado estribillo, al que sucede un cambio de ritmo que converge en el gran valor inicial, el solo. Un deslumbrante solo final en el que guitarra y bajo se retan, se complementan y se solapan a la perfección.

[pullquote]Kadavar están muy lejos de ser una banda primigenia y su música está en continua evolución, impregnándose de sonidos que van desde el doom metal hasta el stoner rock, que aporta el sonido más actual, fresco y renovador a la formación.[/pullquote]

Una guitarra mucho más áspera abre Black Sun” en un riff introductorio de un minuto complementado por una batería que abusa de los platos a su antojo. En la estrofa, el bajo silencia a la guitarra en una estructura circular que se repite durante toda la canción, con la guitarra cerrando la estrofa y el bajo iniciándola de nuevo. El final de la tercera y definitiva estrofa da pie al solo de prácticamente dos minutos que cierra la canción con brillantez.

El ambiente del disco continúa enturbiándose con “Forgotten Past”. Una pieza eminentemente instrumental en la que la guitarra ofrece una versión más contundente y la guitarra marca una cadencia lenta y pesada. Las partes vocales contribuyen, pese a su escasez, a la creación de la atmósfera de la canción, con un Christoph Lindemann totalmente distorsionado.

En el ecuador del álbum nos recibe “Goddess Of Dawn”, el tema más breve del álbum. Desde el comienzo queda en evidencia que es una de las pistas con más fuerza ya que su riff inicial, limpio y contundente, y la batería, con especial predominio de los platillos, se muestran incesantes durante toda la canción. Sin respiro alguno se alternan estrofas y estribillo con dos piezas instrumentales de verdadero talento compuestas por dos breves pero virtuosos solos de guitarra.

[pullquote]El debut de Kadavar supone una deslumbrante e incontestable entrada al panorama musical internacional. Absorbiendo lo mejor de sus influencias, depurándolas, añadiendo si inestimable toque personal y adaptando su sonido clásico a las tendencias actuales.[/pullquote]

La tanda final del disco se inicia con la frenética Creature Of The Demon”. Tanto en el aspecto vocal como en el instrumental esta pieza está llevada a un controlado límite gracias a un atronador e incesante ritmo y a una distorsión y mezcla de sonidos. La voz de Lindemann, casi siempre en un acomodado segundo plano, se libera de cualquier atadura y la escuchamos con una fuerza inusitada, casi descontrolada, compitiendo con el poderío instrumental de su agrupación.

Purple Sage” es una mayúscula obra del debut de Kadavar. En sus ocho minutos de duración los alemanes vuelcan todo su talento para ofrecer una compleja composición que encumbra su trabajo. Su música suena aquí más perturbadora que nunca, en una atmósfera cargada de sonidos distorsionados. La despedida llega de la mano de “Living In Your Head”, un bonus que cierra el disco por todo lo alto, sin bajar ni un ápice el nivel ofrecido desde la primera canción. El tema rebaja notablemente el tono sombrío creado por las últimas canciones y vuelve a mostrar una vertiente más desenfadada y próxima al rock clásico.

El debut de Kadavar supone una deslumbrante e incontestable entrada al panorama musical internacional. Absorbiendo lo mejor de sus influencias, depurándolas, añadiendo si inestimable toque personal y adaptando su sonido clásico a las tendencias actuales. Los alemanes se convierten con creces en una referencia absoluta de un género musical con una extensa tradición y unas exigencias altísimas.

Kadavar – Kadavar

  • Consiguen una perfecta fusión entre sonidos e influencias clásicas con las tendencias musicales actuales.
  • Trabajo versátil que escapa de cualquier encasillamiento.

  • La breve duración solo deja entrever lo que confirmarían en posteriores discos.

PÁGINA DE ARTISTA

8.5

Kadavar debutan de forma impecable con una carta de presentación que recoge lo mejor de sus clásicas influencias y lo traduce en un trabajo directo y accesible para todos los públicos amantes del rock a través de un hard rock clásico con toques de psicodelia y una clara orientación al stoner rock más actual.