THE XX

Existen dos tipos de personas en el mundo: las que piensan que The xx es una secta suicida y los que creen que son sus mejores amigos sin apenas conocerlos una noche de verano en un club underground de Soho. Luego están los borrachos que tienen una visión ambigua del trío, los que recurren al rico gin tonic para intentar entender del tirón el significado de sus canciones o más complicado, el porqué de su manera de ver las cosas, tan oscuro y negativo. ¿Acaso esperas más viniendo de un grupo de marginados sociales desde que eran unos mocosos? Yo no lo haría.

Los protagonistas de esta agrupación son Romy, Oliver (ambos vocalistas), Baria (guitarrista) y Jamie (el ‘maquinitas’, pese a que yo lo llamaría ‘el soñador’), aunque el grupo pasará a ser un trío después de la amarga despedida de Baria después de producir y lanzar su álbum debut del que hablamos a continuación. Todo empezó en el Elliott School, un centro educativo de gran prestigio musical de donde han salido artistas de la talla de Hot Chip. El resto fue sencillo: los dos amigos de la infancia que forman un grupo serio, pero para pasarlo teta. Luego se uniría Baria Qureshi, una de sus compañeras de clase en ese instituto, seguido de la incorporación de Jamie Smith un año después. Entre los cuatro, iniciarán su catarsis musical, y además tuvieron suerte: la banda llamó la atención de Young Turks, los mismos que les ofrecieron ensayos gratis para que exprimieran todo su talento. Y gracias a ellos, en cuestión de meses ya tenían su disco debut a punto de caramelo: “xx. Eso sí, sin firmar ningún contrato hasta pasados cuatro meses de su lanzamiento. Si es que más indies y no nacen.

La historia tiene un final feliz, ya que tras su expansión y reconocimiento mundial, han puesto por las nubes su debut, alzándose con el Mercury Prize y vendiendo un millón de copias en todo el mundo. Y esta es la historia de cómo unos ‘wallflowers’ se convirtieron en la sensación de la primera década de los 2000. Y lo mejor es que todavía no ha perdido ni una pizca de interés hacia lo que vayan a producir en un futuro. Conceptualmente, “xx” te invita a que compartas tus experiencias más oscuras como semejante al grupo. Tus penas, tus retos más desafiantes y tus oportunidades en la vida que fueron consumidas por el devenir de los acontecimientos. Todo bajo el manto de las estrellas. No, no vayas a escuchar este disco a plena luz del Sol, que va a perder todo su encanto. Sólo se podrá apreciar bajo la luz de una vela, una lamparita de papel o las linternas encendidas bajo las sábanas. Y todo ello porque sus sonidos son fácilmente perturbables por la ruidosa rutina urbana. Y es que “xx” suena a dreampop, muy dado a introducir melodías minimalistas, e incluso pegadizas, a golpe de sintetizador, con un acompañamiento vocal que oscila entre la viril voz de Oliver y el carácter bisoño de Romy.

[pullquote]Conceptualmente, “xx” te invita a que compartas tus experiencias más oscuras como semejante al grupo. Tus penas, tus retos más desafiantes y tus oportunidades en la vida que fueron consumidas por el devenir de los acontecimientos.[/pullquote]

La ‘fórmula xx’ comienza con un sleeper hit, con un título que a falta de luces, bien está decir lo que en verdad es, una Intro. Sin ir más lejos, es el tema más famoso de este conjunto de canciones de cuna, y podemos decir que la más atrevida, por la combinación de guitarras alarmantes pero sin sobrepasarse al fondo de palmas y sintes que te llevan a un estado de trance absoluto. Y con ello, el dúo coral que se dispone a puntualizar todavía más el carácter soporífero del álbum. En el buen sentido de la palabra. VCR, por otro lado, es un falso amigo. En apariencia, una curiosa y alegre melodía de metalófonos, hasta que nuevamente interviene la guitarra de Baria para añadir el somnífero al vaso de agua. “I think we’re superstars, you say you think we are the best thing… But you, you just know, you just do, de esta manera corroboran que son autosuficientes.

[pullquote]”xx” suena a dreampop, muy dado a introducir melodías minimalistas, e incluso pegadizas, a golpe de sintetizador, con un acompañamiento vocal que oscila entre la viril voz de Oliver y el carácter bisoño de Romy.[/pullquote]

Y empezamos con los temas de desamor. El primero se llama Crystalised”, y habla de una relación tóxica, de lo muy cerca que puedes tener a una persona y mantenerla a tan corta distancia con tal de que las cosas no empeoren, pero empeoran. Nuevamente predominan las cuerdas, y de manera diferente a Crystalised, “Islands propone una sensual mecánica de apareamiento sentimental, en la que esa persona dejará de explorar porque ella ha sido descubierta por alguien, y no hay mejor lugar que ese para subsistir. “Where would I be… If this were to go under… That’s a risk I’d take… I’m froze by desire… As if a choice I’d make”. Tan buena tiene que ser para que Shakira sintiera interés por ella y la versionara (a su manera). Pero bueno, como simple curiosidad, al grupo le sorprendió gratamente la noticia. La técnica instrumental de la canción se repite una y otra vez, sin apenas variaciones, en las que las voces susurrantes no sobrepasan los decibelios establecidos por la Asociación de Bibliotecarios del Estado.

Segundo tema de desamor: Heart Skipped a Beat”. El arpa actúa de manera intermitente detrás del suave guitarreo y la percusión eléctrica, no ayuda por tanto a ofrecer una sensación de calidez, sino todo lo contrario. Aun así, no llegas a sentir incomodidad ante la situación contada por Oliver y Romy: un amor que perdura de manera unilateral y que debe acabar cuanto antes si no se quiere llevar a cabo un proceso de consumición emocional lento y doloroso. El caso de “Fantasy nos muestra la cara oculta de la esperanza, en este caso, la esperanza de animar esta sucesión de serenidad azul intrascendente. Desde el principio nos lo enseña con el eco cavernoso de los sintetizadores, cual canción de iglesia, sumado a la voz de Sim que progresivamente aumenta de volumen al compás de la eléctrica que interviene en el tramo final de la pista.

[pullquote]Lo extraño es que no hayamos salido por la puerta de ese mundo gris todavía, puesto que, irremediablemente, nos atrae y no nos deja ir. Nos hace sentir como una mierda, nos protege de que, al abrir esa caja de Pandora, no nos afecte de primera mano.[/pullquote]

The xx nos ofrecen palabras de desaliento, un análisis de su triste devenir, y lo comparten con el resto, ofreciendo un refugio a su público desconsolado. El mismo refugio del que habla el dúo en Shelter”. Un pequeño rincón de defectos pendientes de resolver a través del género nostalgia. Después, un atisbo de minimalismo alternativo similar a los Cure se repite una y otra vez, y que nos deja un regustillo tribal, incluso hawaiano. “Basic Space” es poesía divisible en subpiezas frágiles, cuidadas al extremo. Amor e ilusión que se romperá al pasar esos escasos tres minutos. La clave para que funcione este conjunto de desgarradora sinceridad radica en interpretar, simplemente, mirando más allá, sin poner de ejemplo con la mirada a alguien. Y así ocurre en “Infinity” y “Night Time”, todas ellas íntimas y con un final desalentador, colmadas de una elegante fusión de guitarra, sintetizadores, chasquidos, intensos redobles de platillos y batacazos a los beats que llevan el paso a un final autodestructivo. Como ocurre idénticamente en “Stars”, última pista del largo que se somete a la arisca continuidad del piano mientras nos cuenta la experiencia de la primera cita.

Lo extraño es que no hayamos salido por la puerta de ese mundo gris todavía, puesto que, irremediablemente, nos atrae y no nos deja ir. Nos hace sentir como una mierda, nos protege de que, al abrir esa caja de Pandora, no nos afecte de primera mano. Simplemente, nos deja contemplar la sucesión de problemas de la rutina, unos más o menos relevantes, dormir, y mañana será otro día.

The xx – xx

  • Logradísimo concepto de disco pop nocturno, de bajos decibelios y melodías cargadas de melancolía adolescente (solo que sin ser adolescente).
  • La química vocal de Oliver y Romy.
  • Jamie ‘el maquinitas’ y su capacidad de crear universos hermosos con la mesa de mezclas y los sintetizadores.
  • “Intro” e “Infinity”.

  • Que sea un disco solo disfrutable a altas horas de la noche. No lo vayas a escuchar de día porque pierde todo su encanto, repito.

PÁGINA DE ARTISTA

9.0

Romy, Oliver, Baria y Jamie han dado un vuelco a la música pop independiente con la concepción de “xx”, un disco debut que desprende gran sensibilidad por los poros y transmite una fórmula musical eficaz y atrayente sin quererlo llevada a cabo por el manejo lúgubre de la electrónica ambiental. Un referente para la cultura underground que a la postre se recordará con cariño por el público post-adolescente actual.