THE MACCABEES

Es curioso, a pesar de su talento The Maccabees parecen ser una de esas formaciones relegadas al ‘montón’ perpetuo. Y no solamente en nuestro país. Sus inicios no estuvieron marcados por el éxito inmediato al que estamos acostumbrados actualmente y más tratándose de una banda británica que surgió en pleno apogeo del indie rock de mediados de los 2000. Quizá quedaron eclipsados por formaciones más efervescentes como los Arctic Monkeys, Franz Ferdinand o incluso Bloc Party. El caso es que The Maccabees se han ido gestando lentamente, y su progresión ha proporcionado álbumes de calidad paulatina, sobre todo a partir de su tercer trabajo.

Marks to Prove It”, su cuarto paso por el estudio, ha seguido con el estatus quo  de la banda, y es que su publicación se hizo de rogar. Mucho. Tal y como declaraba el guitarrista Felix White, el álbum se empezó a idear en 2013 y cuando llegó la ‘deadline’ sólo tenían un par de temas acabados. El tiempo, todo sea dicho, no es algo que les importara mucho a los londinenses, quienes contaron con espacio para preparar su proyecto y acomodarlo a los matices más adecuados. ¿El resultado? Un largo de once canciones notables aptas para el disfrute de los seguidores ocasionales de la banda y más que suficientes para enganchar a nuevos oídos. Un largo que analizamos a continuación.

[pullquote]Con su cuarto álbum, The Maccabees han sabido congeniar las influencias y la identidad notablemente para crear un gran trabajo tanto para seguidores como para enganchar a nuevos oídos.[/pullquote]

Marks To Prove It”, la fiereza tocaya con la que se inicia el álbum, garantiza la rotundidad del disco, sus toques de guitarra y sus contrastes rítmicos con grandes influencias del legado musical británico es sin duda un inicio estratosférico. Utilizado como single previo a su publicación “Marks To Prove It” pone el caramelo en la boca y aumenta las ganas de dejarse seducir por la pieza. A pesar de ello cabe advertir que este es el momento más agitado del conjunto. Le sigue “Kamakura”, que traslada el disco a unas cadencias más suaves, iniciando un recorrido hacia la calma que se convertirá en la tónica del disco. El segundo tema sigue la línea del indie rock actual a nivel formal y acaba con un corte de base singular que se hace notorio debido al lento inicio que presenta “Ribbon Road”. Este corte cristaliza la apuesta por el contraste y el tejido de piezas que a priori poca conjunción tienen entre ellas.

Spit It Out” es sin duda alguna uno de los temas más singulares del disco. Con un inicio atmosférico similar al de “Ribbon Road”, el piano despunta melancólicamente. La voz de Orlando Weeks se une armoniosamente y poco a poco se desarrolla el auge instrumental que incorpora un buen lucimiento de guitarras y baterías. Un crescendo pausado pero muy acertado, vibrante y envolvente.

[pullquote]“Marks To Prove It” podría ser fácilmente considerado el trabajo más elaborado y coherente de The Maccabees. Está repleto de matices y momentos positivamente agridulces esperando a ser descubiertos. Realmente parece que el quinteto se ha encontrado a sí mismo.[/pullquote]

El disco sigue su cauce a través de canciones más lentas y con un espíritu más urbano de lo que nos tenían acostumbrados el quinteto de Londres. Se canoniza el plácido latido de la formación en “Silence”, un corto profundo e íntimo ubicado en las entrañas del disco que nos guía lentamente hacia “River Song”, en la que el tempo se pronuncia y abre la puerta a la instrumentación de viento provocando una armonización cercana a lo épico.

Del saxo de “River Song” pasamos a la trompeta de “Slow Sun”, inyectando un toque soul que encaja con el teclado y el riff de guitarra. La belleza se apodera de este track en cada “Real love acompañado por un acertado coro femenino. Something Like Happiness” pega un subidón tan contrastado que desconcierta a pesar de no ser nada repudiable, ya que hace el largo más interesante; si por un lado teníamos la introspección a la que nos han sometido hasta el momento, ahora tenemos la composición tipo de banda de grandes estadios. Estribillo con retorno y fácil de cantar, momento de pausa y vuelta al estribillo con una instrumentación subida y acorde al tono festivo.

[pullquote]Este disco es la prueba del talento y experiencia acumulados de The Maccabees. Un notable experimento de Dr. Frankenstein en el que se funden lo épico y la melancólico sin chirriar.[/pullquote]

The Maccabees no se quedaron ahí, intentaron mezclar estos dos polos del disco en el siguiente tema “WW1 Portraits”, con una elaborada base instrumental a la que terminan añadiendo las guitarras más subidas, percusión efectiva y una voz fuerte pero siempre con moderación. 

Pioneering Systems” recupera el espíritu de “Slow Sun” y funciona como la estela del apogeo final del disco. Pausada y cálida, nos deja con un muy buen sabor de boca gracias al estallido final, que parece perfecto como banda sonora de alguna historia con final feliz. El cierre titulado “Dawn Chorus” es una pieza deliciosa que, por momentos, se aleja bastante del concepto clásico de ‘british band’. La hipnótica trompeta regresa, así como los coros femeninos. “Dawn Chorus” deja con cierto regusto de urbe noctámbula. La instrumentación parece ilustrar la vuelta a casa tras una noche londinense, con los destellos del alba en el horizonte. En resumen, un cierre magistral que no puede entenderse sin la progresión que tiene el disco.

“Marks To Prove It” podría ser fácilmente considerado el trabajo más elaborado y coherente de The Maccabees. Está repleto de matices y momentos positivamente agridulces esperando a ser descubiertos. Realmente parece que el quinteto se ha encontrado a sí mismo, y así lo refleja la buena acogida entre el público y la crítica (han logrado escalar a lo más alto de las listas por primera vez).

Quizá hasta ahora, Weeks y los suyos han intentado hacer algo parecido a lo que se exportaba de Gran Bretaña, pero con su cuarto disco han sabido congeniar las influencias y la identidad notablemente. Es posible que a pesar de ello, The Maccabees permanezcan en la sombra, relegados a la atención únicamente por sus novedades discográficas. Pero, para quien quiera investigar, aquí hay un material digno de ser descubierto y elogiado.

The Maccabees – Marks To Prove It

  • Tanto luces como sombras son interpretadas acuradamente gracias a la precisión instrumental en cada tema.
  • Asombra la delicadeza con la que se desenvuelve el disco: de un torbellino al reflejo de la calma pasando por canciones altamente introspectivas.

  • El contraste entre piezas hace que algunos temas brillen demasiado por encima de los demás.

PÁGINA DE ARTISTA

7.4

“Marks To Prove It” es la prueba del talento y experiencia acumulados de The Maccabees. Un notable experimento de Dr. Frankenstein en el que se funden lo épico y la melancólico sin chirriar. Un disco íntegro y completo que recomendamos escuchar en su totalidad.