Slow Gum” suena a recuerdo. Un recuerdo a caballo entre la acústica de Bob Dylan y la reminiscencia vocal del mismísimo Lou Reed. ¿Coincidencia? No lo creo. Entre otras muchas cosas, Fraser A. Gorman ha sido sincero y, sin tapujos, se ha dispuesto a confesar como un bellaco que nada es lo que parece. ¿Harto del pronto estereotipo encasquetado por la mismísima prensa musical? ‘¡Pues vas a pagar con estas! ¡Yo quiero ser compositor!’. Y es que más allá de los entrañables recuerdos de dúos tan eficaces como son los que forma con su director de videoclips, Sunny Leunig, así como con la revelación actual Courtney Barrett, pasando por los caminos más angostos de su vida y su visión hacia el futuro del country, él simplemente quiere vivir componiendo. Siendo libre, por aquí y por allá, sin ningún tipo de complejo predispuesto. En El Quinto Beatle os mostramos más allá de este pequeña introducción, los retales de un joven prometedor  halagüeño y simpáticamente embaucador.

Eres joven y has aportado de manera tradicional y folclórica el concepto ‘Country is the New Rock & Roll’. ¿Crees que el público sabrá apreciarlo?

La frase “Country music sounds to me like Rock ‘n’ Roll“ la escribí en “Broken Hands” cuando tenía 19 o 20 años como comentario al hecho de que todos mis amigos empezaran a escuchar música punk/garage americana de grupos emergentes como Thee Oh Sees, Jay Reatard, Black Lips, Ty Segall, etcétera. Aunque en el fondo pensara que esa música molaba, en verdad me sentía un paria por preferir a artistas country ‘menos guays’ como Townes Van Zandt, Hank Williams, Ryan Adams, Justin Townes Earle y muchos más del estilo. Aunque es genial ver cómo los jóvenes sienten inquietud por conocer compositores country; de hecho tengo compañeros que aprecian esta corriente, incluso chavales más jóvenes que yo ya están metidos en el ajo. El ambiente es realmente bueno.

¿Piensas que en un futuro próximo el género country/americana se convertirá en una moda tan viral como el indie rock o la influencia pop de los 80? ¡Para entonces esperamos que tú seas uno de los impulsores!

No creo que vaya a ser un género viral; igualmente no estoy seguro. Los 80 mueren y se entierran una vez termina su época dorada (es decir, en 1990). Nunca estuve muy puesto en las tendencias… Si de verdad ocurre que el country adquiere mayor relevancia, genial, y si no, pues también [Risas]. De hecho hay un montón de grupos y cantantes que están incorporando las raíces del género al contexto musical actual como Wilco, My Morning Jacket, Gillian Welch, Ryan Adams y Justin Townes Earle. Pienso que como estilo musical siempre va a tener una buena acogida en la música moderna y es una respetada y fantástica manera de componer canciones.

Puede que pase todo lo contrario… Muchos grupos nos acostumbran a escuchar fluctuaciones en su estilo musical. ¿Te ves experimentando con nuevos géneros y sonidos dentro de diez años?

Por supuesto que sí. Durante este tiempo me han encasillado como un artista de música Americana pero no es así. Me considero un compositor. Es cierto que en mi repertorio tengo canciones eminentemente country, pero también cultivo nuevos campos con sonidos familiares a la psicodelia y al rock and roll. Pienso que el mundo es tan ridículamente grande que uno no puede restringirse a componer sobre un solo estilo de música. Muchos de mis compositores favoritos, incluyendo a figuras del country alternativo como Ryan Adams o Wilco, nunca simplificaron su música a una cosa en particular, incluso considero que personas como Dylan, Lou Reed, Neil Young, Bill Callahan o Bonnie ‘Prince’ Billy como compositores que han experimentado durante toda su vida diferentes géneros, de acá para allá. Resulta casi imposible encasillarlos en un estilo, y ese es el camino que quiero seguir en un futuro.

En lo referente a influencias, ¿qué grupos o artistas han llamado a tu puerta para quedarse en tu tocadiscos?

Gran pregunta. Me es casi imposible nombrar a todos, pero a  los que he escuchado recientemente y me han marcado musicalmente son, entre muchos otros, Bob Dylan (en realidad nunca dejo de escucharlo), J.J Cale, Unknown Mortal Orchestra, Wilco, Tweedy (de hecho, su álbum “Sukierae” me encanta, es el que probablemente me ha impresionado más en los últimos dos años), The Velvet Underground, Silver Jews, Neil Young, Kevin Morby, Nick Cave, Dirty Three, Paul Westerberg, Bill Callahan, Big Star o Alex Chilton en solitario. Igualmente vuelvo a decir que me es difícil nombrarlos a todos ya que escucho mucha música a diario, pero estos son los que me han inspirado a crear más canciones.

¿Te gustaría formar parte del cartel de algún macrofestival en esta época del año?

Claro que sí. Tengo 24 años así que el hecho de formar parte de un festival es una de las cosas que más aprecio hacer. Es mucho más divertido tocar en ellos en comparación con un concierto convencional. Espero volver a formar parte de alguno dentro de unos años.

“Slow Gum” sugiere mucha madurez por tu parte, tanto como artista como persona pero, ¿crees que podrás seguir adelante con ello o te ves retrocediendo en discos posteriores para plasmar en tu música cuestiones sobre tu juventud?

Bonito comentario, por cierto. Siempre que me acuerdo de autores como  Jeff Tweedy, Bob Dylan o David Berman y escucho su música pienso: “Joder, quiero escribir canciones así, son tan profundas e interesantes…”. Si echamos cuenta de otros artistas cuyo concepto musical se encuentra más ‘diluido’, el resultado final será mucho peor del esperado. Tampoco creo que tenga un ángulo fijo sobre mi manera de componer, sigo mi propio camino en este aspecto, como cualquier otra persona haría en mi lugar, golpeando algunos obstáculos sobre la marcha pero aprovechando la oportunidad de correr libremente. Puede que haga inventario de mis recuerdos sobre mi juventud, pero mi intención no es revivirlos. Lo mejor es quedarse en el momento que estás viviendo, disfrutando del presente.

Tampoco creo que tenga un ángulo fijo sobre mi manera de componer, sigo mi propio camino en este aspecto, como cualquier otra persona haría en mi lugar.

Courtney Barnett ha protagonizado grandes momentos de este 2015, entre ellos el lanzamiento de un debut impresionante. Tú que trabajas y eres relativamente cercano a ella, ¿te ha supuesto un beneficio formar parte de su cuadrilla a la hora de producir y lanzar al mercado “Slow Gum”?

Courtney, tanto personal como musicalmente, ha ejercido una gran influencia en mí de muy diferentes maneras. Trabajar con ella dentro del sello Milk! Records e ir de gira con ella ha sido muy inspirador. He enfocado sus consejos en mis propias canciones que han sido no menos que increíbles, útiles y dignos de reflexionar, y es sobre lo que le estaré agradecido siempre. Pero sobre todo, Courtney y yo somos compañeros de Melbourne que hemos crecido (en el sentido adulto de la palabra) escribiendo canciones sobre nosotros mismos. Nos tenemos respeto mutuo desde que nos conocimos hasta ahora, cuando nos pateábamos Melbourne tocando en garitos y saliendo de fiesta justo después. Courtney ha crecido de manera brutal desde que la consideraron una artista potencial, pero sigue siendo la misma de antes independientemente de lo que haya ocurrido. Debido a esto mi debut ha llegado a difundirse alrededor del mundo, y me siento genial por ello. Soy un puto tío con suerte.

Dentro del disco, ¿a qué canción le tienes más aprecio?

Probablemente diría “Never Gonna Hold You (Like I Do)”, ya que fue muy divertido grabarla. Me encanta la paz que transmite y el gran solo de guitarra que se curra mi colega Stu de King Gizzard & The Lizard Wizard. Habré escuchado el disco unas cuantas veces al completo, pero cuando lo hago me transmite una sensación genial, me siento afortunado por el hecho de haber colaborado con unos músicos con tanto talento.

En varios cortes de “Slow Gum” mencionas simbólicamente a tu padre, como ocurre en la maravillosa “Blossom & Snow”. ¿Qué recuerdos tienes de él? ¿Te sirvió de soporte para dedicarte a lo que ansiabas ya de joven?

Escribí “Blossom & Snow” sobre la muerte de mi padre, cuando tenía 11 años. Su ausencia causó un gran impacto en mí y todavía lo noto. Me tomé mucho tiempo para escribir una canción sobre mi padre porque sentía inseguridad en la manera de expresar lo que sentía desde aquel momento. “Blossom & Snow” fue la canción con la que salí de esa duda y con la que poder cicatrizar mis heridas. Todo cuanto recuerdo de él tendrá un impacto seguro dentro de mi música en un futuro, eso seguro. La vida es así.

Más allá de las similitudes que compartes con Lou Reed y Bob Dylan, y por muy evidente que sea la pregunta una vez escuchado tu debut, ¿qué te han aportado estas dos figuras legendarias?

Encuentro gran inspiración en Bob Dylan y Lou Reed por igual, ya que son mis dos compositores favoritos. “Transformer” es, desde mi punto de vista, uno de los mejores discos de todos los tiempos. La ejecución de las letras de Reed en ese álbum son sencillamente sublimes, nadie podría ser quien es actualmente sin este disco en sus manos, de verdad, es increíble. Además, la voz femenina de fondo en “Walking on the Wild Side” me resulta muy estimulante cada vez que la escucho. El impacto que ha provocado Bob Dylan en mi música nunca tendrá fin. Recuerdo cuando estaba en casa de mi madre babeando con el directo en el Royal Albert Hall de 1965 y con el documental de Penny Baker, “Don’t Look Back” cuando tenía doce o trece años aproximadamente. Aluciné con ellos: las canciones, las imágenes, la banda en sí, todo era perfecto. Era lo más rocanrolero que había visto nunca. Me encantaba el sonido que le sacaba a su banda a mediados de los sesenta, cuando Mike Bloomfield hacía gemir a su guitarra. Aquel sonido tan deslumbrante y chillón de las strats y las telecasters combinaban de miedo con los bajos armónicos y los teclados.

“Blossom & Snow” fue la canción con la que salí de esa duda y con la que pude cicatrizar mis heridas.

¿Cómo ves el panorama musical en Australia? La industria ha importado a grandes artistas como Tame Impala, Twerps, The High Learys o Courtney, mismamente.

Creo que Australia, como país, ha sido el lugar de origen de muchas de las mejores producciones musicales de los últimos 20 años. Ee artistas que ya son un clásico como Go Betweens, The Triffids, Nick Cave & The Bad Seeds y You Am I, hasta llegar a bandas más contemporáneas aparte de las que has nombrado, como King Gizzard & The Lizard Wizard, Dick Diver, C.W Stoneking Harmony, The Drones y The Murlocs. Es genial obtener mayor atención fuera de tu país de origen a menudo, o así lo considero, aunque supongo que eso es algo bueno. Australia es un sitio increíble para hacer música (sobre todo en Melbourne), pero es muy pequeño. Y a no ser que toques la basura genérica de ahora, nunca conseguirás atraer a una gran audiencia si no te abres al extranjero.

¿Te lo has pasado tan bien rodando tus videoclips como nosotros viéndolos?

¡Sí! La verdad es que nos lo hemos pasado muy bien grabándolos, son muy divertidos. Sunny Leunig (director de varios de mis vídeos como “Book Of Love”, “Broken Hands” y “Shiny Gun”) y yo lo partimos con nuevos conceptos e ideas para futuros proyectos. Es un buen amigo, por lo que de vez en cuando quedamos para tomar una birra y pensar nuevas ideas, es increíble.

Varios medios digitales en España ya te hemos echado el ojo, creemos que eres una propuesta fresca y retrospectiva al ayer y nos gusta mucho tu estilo. ¿Visitarás pronto nuestras tierras a ofrecernos un directo?

Me encantaría visitar España y tocar allí unas cuantas veces, la verdad es que parece un sitio precioso. Puede que a finales de año vaya, una vez que lo tengamos seguro vosotros seréis los primeros en saberlo.