MAC DEMARCO

Algo parece cocerse constantemente en la cabeza de Vernor Winfield McBriare Smith IV (rebautizado como Macbriare Samuel Lanyon DeMarco y apodado ‘Mac’). El personaje al que conocemos como Mac DeMarco esconde una inquietud en constante agitación y para aquellos fascinados por tratar de discernir cuándo es persona y cuándo personaje, nuestro hombre produce una gran cantidad de material de revisión. Conocemos al Mac de los conciertos, al de las entrevistas, al de los videoclips o al de los dibujos en los libretos de sus CDs, pero qué difícil es no sospechar que donde Mac DeMarco realmente deja que confluyan su verdadero yo y su alter ego es entre las paredes de su estudio casero en el 6802 de Bayfield Ave en Nueva York.

En apenas un mes DeMarco ha publicado, contraviniendo cualquier norma del marketing estratégico, dos álbumes autoeditados. El primero fue “Some Other Ones” (2015) que él ha descrito como un ‘BBQ Soundtrack’, una colección de nueve canciones instrumentales entre las que se filtra la inconfundible personalidad del canadiense. Y a continuación ha llegado este “Another One” (2015) del que ya llevábamos escuchando adelantos desde mayo. Ambos álbumes son el reflejo de un periodo de creatividad muy concreto en la vida de Mac DeMarco. Se ha encerrado en su habitación a trastear con su teclado y sus pedales sobre ritmos muy sencillos y con la simple ambición de hacer unas cuantas canciones sin tener que esperar al año que viene para publicar su siguiente trabajo dentro de las coordenadas de la industria.

Mac DeMarco

[pullquote]“Another One” es el resultado de un DeMarco encerrado en su habitación trasteando con su teclado y sus pedales sobre ritmos sencillos y con la simple ambición de hacer unas cuantas canciones sin tener que esperar un año para publicar su siguiente trabajo dentro de las coordenadas de la industria.[/pullquote]

Estoy seguro de que Mac podría pasarse la vida así, recluido periódicamente en casa para componer, revolver en sus instrumentos y grabar los sonidos que van definiendo cada etapa de su vida. ¿Y no es esa la forma ideal de conocer a un artista? Por eso es de admirar el entusiasmo anti-comercial que mueve a DeMarco a elaborar un álbum deliberadamente menor pero que merece mucho la pena escuchar.

“Another One” nos lega ocho ‘Love songs’ al más puro estilo Mac DeMarco: el que conocimos en “Annie”, “Let Her Go” o “Go Easy”. Cada uno de los nuevos temas nos ofrece una nueva perspectiva de una fórmula más que conocida. A veces es un nuevo registro vocal, otras veces una línea de bajo interesante o algún experimento con el teclado, pero las variaciones sobre la fórmula original, aun siendo mínimas, son más que suficientes para engancharnos a sus nuevas melodías.

Cada uno de los temas se aproxima a una fase o experiencia distinta del amor (o el desamor), tanto lírica como musicalmente. “The Way You’d Love Her” podría corresponder a una fase temprana del enamoramiento aunque visto desde un punto de vista ligeramente pesimista. La canción contiene todos los elementos típicos de un tema de Mac y vuelve a ser una guitarra sinuosa y resbaladiza la que nos dé las principales pistas de qué nos está contando. El estribillo tiene poca fuerza, lo cual es una de las carencias más repetidas en sus canciones (incluso en las mejores).

[pullquote]Mac podría pasarse la vida así, recluido periódicamente en casa para componer, revolver en sus instrumentos y grabar los sonidos que van definiendo cada etapa de su vida. ¿Y no es esa la forma ideal de conocer a un artista?[/pullquote]

Another One”, que da título al miniálbum, entra en un ambiente algo más sombrío, como en una reminiscencia de “Chamber Of Reflection”. En esta ocasión nos habla de un momento en una cierta relación sentimental en que crece el fantasma del ‘otro’.

La inspiración quiso que tanto “Another One” como la siguiente “No Other Heart” fuesen las mejores piezas del álbum siendo ambas compuestas al teclado. En este tema se recupera cierto tono de esperanza y de anhelo en torno a un nuevo amor, pero Mac no está por la labor de darnos una visión completamente positiva de lo que es estar colado por alguien. Cualquiera que escuche los acordes iniciales de “Just To Put Me Down” reconocerá enseguida que está ante un tema de Mac DeMarco y que éste en particular va a ser divertido. La mayor peculiaridad es que no varía los acordes en toda la canción, tampoco para el estribillo y lo sustituye por ligeras variaciones sobre los acordes base, lo cual es, en el fondo, una síntesis del trabajo que hace globalmente con su sonido. Uno de los cortes que mejor combinan atmósfera y melodía es “A Heart Like Hers”. Contiene el estribillo más emotivo del álbum en el que la melodía sintetiza lo más agrio del desengaño amoroso y que nos hace comprender que uno de los talentos más inesperados de Mac DeMarco es la naturalidad con que es capaz de expresar la melancolía más adolescente y humana.

[pullquote]El final nos lleva a sospechar que quizá las canciones de amor eran sólo una coartada y el contenido tenga más que ver con la nostalgia de un lugar en el que ha sido feliz pero que algún día abandonará.[/pullquote]

El orden de los cortes no tiene ninguna función narrativa consciente pero podríamos encontrar algún significado al hecho de que el tema más nostálgico del álbum sea sucedido por “I’ve Been Waiting For Her”, que recupera un tono mucho más risueño aunque quizá aún no del todo optimista. “Without Me” es la canción menos inspirada de la colección pero al menos nos da una perspectiva del desamor más centrada en la aceptación.

El último corte, “My House By The Water”, es un outro en que oímos cómo el agua de una playa tranquila y poco frecuentada bate en la orilla, olas suaves y retraídas como caricias oceánicas y una línea de teclado vaga y difusa. El álbum cierra con un homenaje al paisaje sonoro que ha acompañado a Mac durante el último año de su vida al lado de la playa de Rockaway.

Este final nos lleva a sospechar que quizá este “Another One” sea sólo una forma de dejar constancia de las sensaciones y las vivencias que ha tenido durante el tiempo en que ha vivido en esa casa, quizá las canciones de amor eran sólo una coartada lírica y el contenido del disco tenga más que ver con la nostalgia de un lugar en el que ha sido feliz pero que algún día abandonará.

Mac DeMarco – Another One
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  • Que Mac DeMarco se saque de la manga un álbum cuando quiera y como quiera, por poco ambicioso que sea, es siempre una buena noticia.
  • Las canciones son buenas. Todas.
  • Aunque sigue dominando la guitarra con su clásico delay, vislumbramos caminos parecidos a los que tomó en “Chamber of Reflection” o “Passing Out Pieces” y que pueden marcar la senda de los próximos trabajos de Mac.

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  • Ocho temas se antojan escasos cuando uno suele satisfacerse con obras más completas y redondas.
  • No contiene ningún hit y su tono es lineal. No encontrarás un tema del travieso Mac de “Salad Days”.

PÁGINA DE ARTISTA

MAC DEMARCO

7.0

Entender las pretensiones de “Another One” es esencial si se quiere disfrutar de este álbum. Ninguna de estas canciones pasará a la historia y raro es que Mac DeMarco las incorpore al repertorio de sus conciertos, pero son pequeñas muestras de un momento musical muy personal e interesante y que satisfará a cualquier fan.