THE STRYPES

En el mundillo de la música y especialmente entre la prensa musical existen ciertos retos y ‘exámenes de acceso’ a la hora de evaluar un disco que si se medita en frío, la conclusión probablemente sea que le hacen un flaco favor a muchos de los grupos que intentan salir a flote con su trabajo. Uno de los mayores mitos es el reto del segundo disco, ese en el que una banda que sacó un primer trabajo discreto o correcto tiene la oportunidad de dar un golpe sobre la mesa y convertirse en un grupo de renombre, o si ya sacó un primer disco muy notable puede confirmar que lo suyo no fue un pura suerte, o por el contrario, darse un batacazo y dejarnos con la sensación de que en realidad sí fue así.

No deja de ser curioso esta especie de prueba que realiza la prensa para grupos que acaban de empezar y que posiblemente aún estén en proceso de maduración y puedan ofrecer mucho más en un futuro. ¿Quién iba a pensar que los Beatles acabarían entregando una obra como “Abbey Road” cuando tenían solo un par de discos? ¿Acaso los discos mejor valorados de Pink Floyd son los primeros de su carrera? La enorme cantidad de grupos existentes a día de hoy y especialmente la gran accesibilidad que se tiene a ellos hace que se les exija mucho más, que entreguen algo por lo que realmente merezca la pena prestarles atención y dedicarles tiempo. A esto se le suma ese empeño general en que un grupo innove, en que no suene a lo mismo de siempre, en que nos ofrezcan algo trascendental. Pero a veces no recordamos que hay grupos que no quieren sonar trascendentales, y se nos olvida que al final lo más importante de la música es que nos divierta.

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[pullquote]“Little Victories” es un disco en el que The Strypes se recrean de manera muy cómoda e intentan ir un paso mas allá explorando su sonido y dejándose influenciar en mayor medida por el indie-rock actual.[/pullquote]

Entre esos grupos tenemos a The Strypes, de los que ya reseñamos su primer disco, y vuelven dos años después con un nuevo trabajo bajo el brazo titulado “Little Victories”. Ya comentamos que estos chicos irlandeses sonaban a grupo de rock clásico de los 60 y es ahora cuando toca ver si han querido quedarse donde estaban o explorar su sonido más allá de los riffs contundentes y los temas rápidos y directos para no darte un respiro.

Y sí, lejos de alejarse de su sonido o de experimentar, sí que han decidido pararse un poco a pensar, explorar un poco más a partir de sus raíces, mimar más la producción y sobre todo, tomar como referencia esta vez a grupos de las dos últimas décadas en vez de viajar 50 años atrás.

Metiéndonos ya de lleno en el contenido del disco, compuesto por 12 canciones, nos encontramos con “Get Into It”, tema en el que el bajo protagoniza el riff mientras la batería machaca el ritmo hasta entrar en un estribillo muy simple (tan solo un “aah, get into it” que se repite) pero que funciona a la perfección, acompañándose de un solo de armónica y un final rompedor. A esta le sigue “I Need To Be Your Only”, algo más rápida, en la que bajo y batería vuelven a tomar el control mientras la guitarra adereza la melodía y la intensifica cuando se precisa. A mitad de tema se añaden guitarras acústicas y la voz se reverbera, dándole un toque distinto a su habitual estilo.

[pullquote]The Strypes han decidido pararse a pensar, explorar un poco más a partir de sus raíces, mimar más la producción y, sobre todo, tomar como referencia esta vez a grupos de las dos últimas décadas en vez de viajar 50 años atrás.[/pullquote]

Sorprenden con “A Good Night’s Sleep And A Cab Fare Home”, una canción bastante diferente a lo mostrado hasta ahora, muy pop, en la que la voz toma todo el protagonismo, la velocidad se reduce y los solos se pierden, entregándonos un tema minimalista pero muy cuidado y sobre todo muy pegadizo.

En “Eighty-Four” vuelven los riffs agresivos y el sonido más clásico, a medio camino entre Miles Kane y Arctic Monkeys, al igual que en “Queen Of The Crown”, que cuenta con uno de los mejores riffs del disco, siendo un tema del que es difícil despegarse. Con “(I Wanna Be Your) Everyday” el grupo se atreve por primera vez con las baladas, ofreciéndonos un corte al que añaden teclados y que suena mucho a las baladas de rock de los 80. “Best Man” nos devuelve a los Strypes más cañeros con un riff potentísimo que casi recuerda a los Pearl Jam de los últimos discos (incluso el título recuerda a su “Better Man”), solo que con su toque clásico. “Three Streets And A Village Green” y “Now She’s Gone” siguen la misma línea, con la guitarra robando gran parte del protagonismo y un Ross cantando de manera muy agresiva.

[pullquote]Aunque se les puede achacar falta de innovación y no encontrar todavía un estilo completamente personal, da miedo y emociona pensar a donde pueden llegar sabiendo que apenas rozan la veintena.[/pullquote]

Cruel Brunette” nos trae un tema que suena al indie-rock más moderno, trayéndonos a The Libertines a la cabeza al escucharlo, con grandes cambios de ritmo haciéndolo muy variado. En “Status Update” volvemos al estilo retro recordando a sus satánicas majestades gracias a un bajo y una armónica que convierten el corte en diversión pura. Como guinda del pastel y para ponerle fin al disco, nos dejan con “Scumbag City”, una pieza que abre con una melodía muy pop con cierto aire a Jake Bugg para romper repentinamente con uno de los riffs más inspirados de su carrera creando uno de sus temas más destacables hasta la fecha.

“Little Victories” es un disco en el que The Strypes se recrean de manera muy cómoda e intentan ir un paso mas allá explorando su sonido y dejándose influenciar en mayor medida por el indie-rock actual. Las canciones están más meditadas pero siguen siendo igual de demoledoras,  las melodías y los arreglos están más cuidados y el bajo cobra un protagonismo mucho mayor. Destaca también la mejora de Ross con su voz, que suena más agresiva y con más gancho, además de la guitarra de Josh, con unos solos más refinados. Aunque aun se les puede achacar una falta de innovación y el no encontrar todavía un estilo completamente personal, da miedo y a la vez es emocionante pensar a donde pueden llegar en un futuro estos chicos sabiendo que apenas rozan la veintena. Porque de carisma, clase y saber hacer, por el momento van sobrados.

The Strypes – Little Victories
like

  • Las canciones son tan pegadizas que cuando te das cuenta estás tarareando hasta las guitarras.
  • Es un disco más cuidado, con un mayor equilibrio entre los componentes y un estilo más pulido.
  • El carisma que desprenden, sobre todo la personalidad de la voz de Ross y los irresistibles riffs de Josh.

dislike

  • A pesar de tomar distintas referencias y mejorar la producción, la estructura de las canciones sigue siendo la misma en la mayoría de cortes.
  • Quizás aun no hayan terminado de encontrar su sitio, el toque que les haga únicos.
  • La incertidumbre de no saber cuánto les durará la máquina de hacer hits.

PÁGINA DE ARTISTA

THE STRYPES

8.5

The Strypes nos dejan un segundo disco titulado “Little Victories” en el que confirman que tienen mucho más que ofrecer de lo que parecía en su debut. A su rock sesentero le añaden toques del rock más moderno, haciendo un disco con mejores melodías, mejores arreglos y en general, mejores canciones.