KING GIZZARD & THE LIZARD WIZARD

El 2014 no fue un año especialmente relevante para el garage rock ni para el rock psicodélico. Así como en 2013 hubo una cantidad industrial de trabajos que abordaban estos dos géneros y muchos de ellos de notable calidad, 2014 se vio afectado por una pequeña sequía y un descenso en la producción. Sin embargo, hubo algunos trabajos que consiguieron brillar con luz propia y mantener el género a salvo, lejos de hacernos creer que estaba cayendo en el olvido.

[pullquote]“I’m In Your Mind Fuzz” parece el típico disco que podrías encontrar en el fondo de una colección totalmente lleno de polvo y pensar que tiene más años de los que has vivido, equivocándote completamente. Su sonido parece no conocer límites y sus canciones imperfectas son tan divertidas que cuesta resistirse a ellas.[/pullquote]

Y es que no contentos con entregarnos una perla como “Float Along – Fill Your Lungs”, los australianos King Gizzard And The Lizard Wizard volvieron a la carga con “I’m In Your Mind Fuzz”, otro disco lleno de guitarras distorsionadas y riffs atronadores con los que volvernos locos y terminar de enganchar a cualquier bala perdida que pudiera haberse quedado fuera de su fiel séquito con su anterior trabajo.

Una de las mayores virtudes de los grupos de rock garajero es su capacidad para explorar diferentes vertientes y dotar de matices muy diversos a su música sin salirse de su estilo y sin perder su sonido. Siendo un género aparentemente limitado, saben sacarle mucho jugo y exprimirlo al máximo, y eso es algo que los King Gizzard han hecho desde que empezaron. Por eso este “I’m In Your Mind Fuzz” propone un acercamiento distinto a su música respecto a sus anteriores trabajos.

[pullquote]“I’m In Your Mind Fuzz” es otro disco lleno de guitarras distorsionadas y riffs atronadores con los que volvernos locos y terminar de enganchar a cualquier bala perdida que pudiera haberse quedado fuera de su fiel séquito con su anterior trabajo.[/pullquote]

Parece que esta vez no tenemos una locura como aquella “Head On/ Pill”, pero no es así. En realidad las primeras cuatro canciones, “I’m In Your Mind”, “I’m Not In Your Mind”, “Cellophane” y “I’m In Your Mind Fuzz” conforman una sola composición de larga duración en la que batería y bajo mantienen un ritmo hipnótico mientras la voz se intercala con solos de guitarra, riffs muy distorsionados y solos de armónica. King Gizzard tocan como si estuvieran controlados y no pudieran parar, justo el tema que alberga el disco, el control mental.

Tras esa apertura las revoluciones se bajan en “Empty” y “Hot Water”, dos cortes que mantienen el sonido añejo y la atmósfera más oscura del disco, pero sin perder el toque divertido y desenfadado, manteniendo también la sensación de tocar hipnotizados, casi por inercia, como si de máquinas se tratase.

Es con “Am I In Heaven” cuando deciden retomar el vuelo, con una pieza que arranca entre guitarras y viento con un toque muy folk para pasar rápidamente a una locura de psicodelia de sonido sucio y velocidad endiablada que se alarga hasta los siete minutos.

[pullquote]Una de las mayores virtudes de los grupos de rock garajero es su capacidad para explorar diferentes vertientes y dotar de matices muy diversos a su música sin salirse de su estilo y sin perder su sonido. Los King Gizzard lo han hecho de forma excelente desde que empezaron.[/pullquote]

Slow Jam I” se desarrolla de manera más clásica entre acordes y pequeños detalles que se dejan ver poco a poco en un tema que como su título indica, vuelve a reducir la velocidad, destacando la voz por fin y reduciendo la distorsión. Es este el sonido que explorarán más tarde en “Quarters!”, su siguiente disco.

Satan Speeds Up” mantiene la línea del tema anterior experimentando con mas pedales y efectos de guitarra sin destacar especialmente. Por último tenemos otra pieza bastante extensa titulada “Her & I (Slow Jam II)”, con cierto toque pop y aderezada con riffs más cercanos al rock, yéndose pronto por sus habituales solos de psicodelia que parecen no concluir nunca, aunque siempre saben el momento exacto de colgar los instrumentos y darse un descanso.

“I’m In Your Mind Fuzz” parece el típico disco que podrías encontrar en el fondo de una colección totalmente lleno de polvo y pensar que tiene más años de los que has vivido, equivocándote completamente. Su concepto de control mental se cumple desde una portada que da bastante mal rollo y unas canciones con ritmos robotizados que casi hacen parecerlo un disco embrujado, con una atmosfera más tenebrosa a veces a la par que desenfadada, como de banda sonora de peli de terror de dibujos animados con ciertos toques de Black Sabbath. Su sonido parece no conocer límites y sus canciones imperfectas son tan divertidas que cuesta resistirse a ellas.


King Gizzard & The Lizard Wizard – I’m In Your Mind Fuzz


  • Saber darle una perspectiva distinta a un sonido que ya ha sido muy explotado.
  • Las cuatro primeras canciones se mueven muy bien en temas de larga duración.

  • Una vez más, no supone una innovación en ningún sentido.
  • Es más irregular que su anterior trabajo y en general no alcanza las cotas de brillantez de este.

PÁGINA DE ARTISTA

 

7.7

Tras haber entregado uno de los mayores pepinazos de 2013, King Gizzard & The Lizard Wizard decidieron volver a dar guerra un año después con “I’m In Your Mind Fuzz”, un disco que sigue la estela de sus anteriores trabajos, esta vez desde un punto de vista algo más oscuro, pero manteniendo la energía y la diversión de siempre.