Odio tener que recurrir a determinados tópicos de la prensa musical, pero no se me ocurría mejor forma de empezar este artículo que con la fórmula del ‘lo han vuelto a hacer’. Así es, Titus Andronicus lo han vuelto a hacer, y de qué manera. La banda de New Jersey que desde su debut en 2008 venía aportando al panorama musical indie/punk/alternativo algunos de los mejores trabajos de la década ha vuelto a dejarnos con la boca abierta, a darnos una patada en el culo y un vuelco al corazón con su punk visceral-pero-intelectual, directo-pero-ambicioso. Ya veremos la importancia de los extremos complementarios en este álbum.

Para los seguidores de la banda, que somos más numerosos de lo que parece, “The Most Lamentable Tragedy” se había convertido en uno de los grandes hypes del 2015. Y no era para menos, el anuncio de un triple álbum por parte de los norteamericanos que además sería una ópera rock inspirada en álbumes tan importantes como “Zen Arcade” de Husker Dü o “Berlin” de Lou Reed nos había puesto los dientes largos a la mayoría. Pero uno tiende a ser realista, la sombra de “The Monitor” era demasiado alargada y otro disco conceptual que además se estiraba hasta los 93 minutos parecía a todas luces un proyecto demasiado ambicioso. Sólo el tiempo podrá concedernos la perspectiva necesaria para comparar estos dos álbumes, pero lo cierto es que “The Most Lamentable Tragedy” está repleto de estupendas composiciones y sigue un hilo narrativo mucho más nítido que su esfuerzo de 2010.

Titus Andronicus, ¿quiénes sois?, ¿quién os envía?

En una reciente conversación de barra de bar entre amigos, tras una retahíla de exaltadas alabanzas hacia el último disco de Titus Andronicus, me vi ‘obligado’ a responder a la típica pregunta “Pero, ¿quiénes son esos?, ¿qué tocan?”. La respuesta estaba preparada, en realidad había forzado yo mismo la pregunta: “Imagina a Joe Strummer tocando con The Pogues versiones del Bruce Springsteen más borracho y perdedor”.

La banda de New Jersey ha vuelto a dejarnos con la boca abierta y a darnos un vuelco al corazón con su punk visceral-pero-intelectual, directo-pero-ambicioso, en el que los extremos complementarios se vuelven fundamentales.

No obstante, mi respuesta se quedó corta. Titus Andronicus son mucho más que eso, no sólo tienen un estilo propio que se mueve entre el pub, el indie, el punk y el heartland rock. En sus composiciones encontrarás esquizofrenia punkarra, coros taberneros y agonía existencial, así como abundantes referencias literarias y filosóficas. Todo ello desde el particular punto de vista de Patrick Stickles, que ha utilizado su banda como herramienta para dar rienda suelta a su creatividad y plasmar en las letras de sus canciones todas sus inquietudes existenciales. Esto no otorga para nada un carácter intimista e introspectivo a la banda, más bien al contrario. Titus Andronicus no están tan cerca del teen angst, sino que pasan por la auto-aceptación y la invitación a ingresar en su club de perdedores. No se trata tanto de una agonía interna como de abrazar al amigo que tienes al lado, pedir otra pinta y cantarle ebrios a vuestra miseria.

Es hora ya de centrarnos en su último trabajo. Estructurado como una ópera de cinco actos, “The Most Lamentable Tragedy” trata principalmente de la psicosis maníaco-depresiva de Stickles que con esta obra pretende explicar su comportamiento a quienes le rodean. Para ello desarrollará una historia que tiene como protagonistas a un hombre cualquiera, ‘Our Hero’, y su ‘Lookalike’, una especie de álter ego. Ambos emprenderán un viaje conjunto a través de la oscuridad que funciona como metáfora de los altibajos emocionales de la depresión. Stickles se dio cuenta de que vivía una especie de doble vida debido a su enfermedad. En ocasiones estaba lleno de energía, era alguien vivaz y entusiasta; esos momentos solía pasarlos en el escenario, hablando con periodistas y fans con elocuencia o componiendo canciones. El resto del tiempo se sentía muerto por dentro, carente de vida, deprimido y podía pasar días enteros sin hacer nada.

ACT 1

Se nos presenta a Our Hero en un paisaje desolador. “The Angry Hour” trata de reflejar ese sentimiento depresivo situando a nuestro protagonista encerrado en su apartamento, intentado transmitir cierta sensación de claustrofobia.

Todo el primer acto gira en torno a este sentimiento de debilidad. Our Hero se encuentra falto de energía, le es imposible ver la luz y ha perdido toda esperanza. Esto está claramente representado en las canciones del acto primero que no cuentan con arreglos brillantes, ni violines o estribillos pegadizos. La ansiedad es demasiado para el protagonista que se ve arrastrado hacia una espiral de autodestrucción y violencia, la misma con la que Stickles recorre las líneas de “No Future Part IV: No Future Triumphant”.

Some days start with an earthquake
The bed shakes until it breaks
And I hate to be awake
Most days start with a dull ache
Enough weight to crush my face
And I hate to be awake”

Our Hero se está volviendo loco, añora su cordura que siente va desapareciendo junto con el control de sus propias emociones. “Stranded (On My Own)” hace especial hincapié en este punto narrando los pensamientos del héroe que siente como sus músculos se atrofian lentamente y su cuerpo empieza a estar tan débil como su mente.

No hace falta entender el contexto para disfrutar del disco en su totalidad ya que la mayoría de sus piezas no sólo ofrecen una notable calidad lírica sino excelsos momentos de rock ‘n’ roll. Un buen ejemplo de lo que digo es “Lonely Boy“, que rápidamente nos trae a la mente a los New York Dolls.

Imaginad a Joe Strummer tocando con The Pogues versiones del Bruce Springsteen más borracho y perdedor. Tenemos ante nosotros a Titus Andronicus.

I Lost My Mind” insiste en esa locura que la letra sitúa en 1989 cuando Patrick Stickles tenía 4 años y que podemos relacionar con los versos de “Still Life With Hot Deuce on Silver Platter”: “Tonight I’m crying for a baby… Who’s never going to be born… My authentic self was aborted… At the age of four”.

Aquí Stickles utiliza a Our Hero para llorar por su niñez durante la que empezaron a suministrarle toda clase de fármacos para tratar su trastorno de la personalidad. Cuando dice que ‘fue abortado’ se refiere a la artificialidad de esas emociones que sólo podía gestionar con la ayuda de numerosas pastillas. De alguna manera sentía que no era él mismo, ya que los medicamentos cambiaban su comportamiento, le convertían en otra persona. Musicalmente podemos encontrar cierto regusto popero en el tema y sólo la desgarradora voz del vocalista nos recordará que estamos ante un grupo punk.

Para cerrar el primer acto el grupo recurre a “Look Alive”, apenas medio minuto del punk más agresivo que les hemos escuchado hasta el momento.

ACT 2

Durante el segundo acto tendrá lugar una especie de transformación. El protagonista conocerá a Lookalike que explicará su forma de afrontar la vida y por qué Our Hero debería imitarle en “Lookalike”, otra urgente composición de menos de un minuto de duración.

Veremos como la agresividad irá dejando espacio para arreglos luminosos y estrofas que no tienen miedo de sumergirse en el pop como “Mr. E Mann”, que relata el encuentro entre ambos personajes desde el punto de vista de Our Hero, un tema que bien podría haber sido un hit en épocas en las que el mainstream no le tuviera tanto miedo a las guitarras.

I was crying as I tried to get high… I’ve been dying all the time to get by… And along came a guy who said ‘Looking on the bright side’s alright… It’s alright… It’s alright’”.

Titus Andronicus no están tan cerca del teen angst, sino que pasan por la auto-aceptación y la invitación a ingresar en su club de perdedores. No se trata tanto de una agonía interna como de abrazar al amigo que tienes al lado, pedir otra pinta y cantarle ebrios a vuestra miseria.

Nuestro protagonista se dejará convencer en “Fired Up” y entrará en una especie de sueño/alucinación en el que adoptará el rol de uno de sus antepasados que emigró desde Irlanda hasta EEUU. “More Perfect Union” va a acometer la tarea de recrear este sueño. Estamos ante otra joya que nos dejan por el camino Patrick y compañía, en la que aprovechan para colar algunos elementos de folklore irlandés y referencias a su literatura.

La sustitución del viejo continente por el nuevo mundo constituye una metáfora de cómo Our Hero cambia su monótona y depresiva vida por la filosofía de vida de Lookalike, libre de cualquier tipo de atadura moral, que le invita disfrutar de todo lo que el mundo le ofrece. El sinsentido inherente de la vida en un universo absurdo dará a Our Hero el poder de crear sus propios valores y su propia moralidad. En una reciente entrevista, la banda ha explicado que Lookalike no es una persona en sí misma. Representa una especie de espíritu, algo que se aproxima más al superhombre de Nietzsche.

Our Hero se siente ahora lleno de energía, un hombre nuevo. Esto puede apreciarse en el apartado musical; hasta la feroz “Dimed Out”, en la que Lookalike y Our Hero alcanzan su mayor punto de empatía, cuenta con una sección de cuerda que Titus Andronicus usa para teñir de optimismo y vitalidad los tracks de este segundo acto.

Para dejarlo todo más claro tenéis aquí una pequeña performance que el grupo ha sacado a la luz en la que se reproduce esta reunión entre Our Hero y Lookalike.

ACT 3

Volvemos a la vida real tras ese estado de ensueño. La producción dejará de ser tan deslumbrante como en el segundo acto pero las canciones tendrán la misma energía debido a lo reforzado que ha salido Our Hero de la visita de Lookalike. Nuestro protagonista se encuentra más vivo y lleno de energía que nunca, nota que puede controlar ese ‘algo’ que tiene dentro de él como sugiere “Funny Feeling”. Cada vez parece más claro que el encuentro entre Our Hero y Lookalike no es sino una metáfora del consumo de drogas que hacen que nuestro protagonista y el propio Stickles sean capaces de encauzar su vida y controlar esos episodios depresivos situándole en un estado de euforia.

Estructurado como una ópera de cinco actos, “The Most Lamentable Tragedy” trata principalmente de la psicosis maníaco-depresiva de Stickles que con esta obra pretende explicar su comportamiento a quienes le rodean.

Our Hero conocerá a una chica de la que se enamorará. En dicho estado eufórico conseguirá conquistarla pese a tener miedo a mostrarse como realmente es: errático, depresivo e introvertido. Será “(S)HE SAID / (S)HE SAID” la que relate el enamoramiento entre la pareja. No deja de resultar curioso que para ello Titus Andronicus recurran a uno de los riffs más pesados y Sabbathianos de su carrera.

Finalmente, el protagonista decide abrirse y expresar como es contándole a su amada acerca de ese trastorno de la personalidad que sufre y que puede hacerle perder el control. Recordemos que en todo este tercer acto Our Hero se está comportando como Lookalike, lo que puede interpretarse como una interacción social bajo los efectos de las drogas que le permiten ser desinhibido y emocionalmente estable. “Fatal Flaw” corresponde a este episodio en el que nuestro protagonista se sincera con su pareja. Se trata, sin duda, de una de los mejores temas de 2015 que contiene uno de los estribillos más pegadizos de Titus Andronicus.

She’s looking after me
She doesn’t know the kind of things I could do if I lose control
I’m letting out the beast
He’s free, unleashed
Will she freak when she sees my capabilities?”

ACT 4

El cuarto acto vuelve a desarrollarse en un sueño, nótese cómo los violines vuelven a aparecer. Nuevamente va a hacer acto de presencia el personaje del antepasado irlandés de nuestro protagonista, de manera que lo que le ocurra a él en el sueño será un reflejo de lo que le ocurre a nuestro protagonista en la realidad. Podríamos situar la historia en Nueva York en una fiesta irlandesa de año nuevo de principios del siglo XX.

Please” sirve para introducirnos en esa ensoñación. El protagonista ya ha adoptado el rol de su ancestro y está cantándole a su amor (Siobhan). En “Come On, Siobhan”, la primera canción puramente romántica del grupo, el ancestro (y por lo tanto nuestro protagonista en la vida real) trata de retener a su amada a su lado. La voz de Stickles se parecerá a la de alguien desesperado por no perder a quien quiere.

But come on, come on, Siobhán
Want you to love me
Come on, come on, Siobhán
To really trust me”

Titus Andronicus no sólo han engendrado un clásico instantáneo, lo mejor es que lo han hecho a base de enormes canciones.

Por supuesto, no podía faltar el toque irlandés que ha estado presente desde el comienzo de la cuarta parte. Con “A Pair of Brown Eyes” Titus Andronicus versionan a sus idolatrados The Pogues, pero el homenaje no es puro capricho. Y es que, como siempre, los detalles están cuidados al milímetro por lo que lirica y musicalmente el tema encaja a la perfección en este momento de “The Most Lamentable Tragedy”. A partir de aquí llega el punto trágico, suena “Auld Lang Syne” (una típica pieza escoesa tradicionalmente tocada a fin de año que seguro reconoceréis) y tras las campanadas finales (atentos al paso de tonalidad mayor a menor) entrará en escena Our Hero, la faceta maniática y depresiva del protagonista, su verdadera naturaleza que creía haber vencido en el segundo acto.

En mi opinión esto puede interpretarse como una vuelta a la realidad del protagonista, los efectos de la droga han desaparecido y vuelve a enfrentarse a su auténtico yo, ese que quiere esconder y que esta vez va a hacerle perder a su amor. “I’m Going Insane” cierra el penúltimo acto y plasma este sentimiento a través de la versión más hardcoreta de Titus Andronicus, todo un guiño a Husker Dü.

ACT 5

El quinto acto es el más ambiguo a nivel argumental. Lo que está claro es que todo se ha ido a la mierda y Our Hero vuelve a estar sobrio, como en el primer acto.

Se abre con “The Fall”, una pieza instrumental que toma como referencia la obra de Albert Camus. Se mirarán en The Replacements al tocar “Into the Void (Filler)”, que recreará una especie de batalla interna entre Our Hero y ese ‘algo’ interno que le hace sufrir y que resulta ser Lookalike.

A partir aquí se esfumará todo rastro de violencia y podemos despedirnos de las guitarras y la percusión. “No Future Part V: In Endless Dreaming” se trata de una suave balada a piano que nos muestra a un Lookalike derrotado.

Yes it was me that was beneath the sheet
That made your every dream a screaming scene
Now that which you can see
You best believe
And say conclusively
Yeah, the beast was me”

La ópera se cierra con “A Moral”, una especie de coda de treinta segundos, aunque antes hemos escuchado “Stable Boy” grabada por el mismo Stickles con la única ayuda de un casette y un acordeón. Musicalmente no es ninguna maravilla, tampoco lo pretende, su intención es mostrarnos nuevamente a Our Hero, con todas sus taras, pero aceptándose a sí mismo por primera vez. Y ese es el principal argumento de “The Most Lamentable Tragedy”, uno debe aceptarse a sí mismo tal y como es, no le queda otra. Por el camino nos ha sugerido que ni siquiera las drogas le han ayudado a combatir sus episodios de inestabilidad emocional. No podemos afirmar que tengamos entre las manos una obra autobiográfica, pero está claro que Stickles no ha dejado de brindarnos algunos de sus más sinceros pensamientos y experiencias personales.

Now I know why I was born to die
I’ve been informed of forever
Now I know why I was born to die
I’ve been informed of forever”

Pero insisto, todo esto no es sino la guinda del pastel. Titus Andronicus no sólo han parido un clásico instantáneo, lo mejor es que lo han hecho a base de enormes canciones. Es verdad que “The Most Lamentable Tragedy” no es un disco para disfrutar mientras cenas con unos amigos o recoges la casa. En efecto, este álbum no encaja dentro de la lógica del mercado, no es un producto para ser consumido y olvidarte de él, es toda una obra de arte y probablemente de lo mejor que ha hecho Titus Andronicus, lo cual no es decir poco.

Titus Andronicus – The Most Lamentable Tragedy

9.4 HOT RECORD

En “The Most Lamentable Tragedy” Titus Andronicus se atreven con una ópera rock, sin duda el trabajo más ambicioso de su carrera que les lleva recorrer toda una montaña rusa de energía y desenfreno con tintes dramáticos guiados por versos igual de personales que antaño pero menos irónicos e irreverentes que nunca.

  • Las canciones: “Lonely Boy”, “Dimed Out” “More Perfection Union” “Fatal Flaw” “No Future Part IV”…
  • Gran esfuerzo en el apartado lírico. Las letras como siempre están llenas de referencias y honestidad personal, de tal forma que consiguen ensamblar un argumento coherente.
  • El ruido y caos que no lo son tanto. Todo está cuidado en este trabajo, la producción ha procurado ser acorde a lo que cada acto quería transmitir.

  • Que no tengas 93 minutos para poder escucharlo.