JAMIE XX

El género underground estuvo de suerte en el 2009, cuando un grupo de música novel originario de Londres presentó al sello Young Turks un relato digno de recordar, de alto contenido melancólico y sexual. Un tratado de paz para huir del convencionalismo y la rutina de una realidad que, ya a comienzos de la crisis que ahora sobrellevamos, nos da por pensar que han sido nuestra salvación sin caer en los actuales cánones de demacre post-droga protagonizada por la sociedad ni-ni. “xx” (debut semi-homónimo de The xx) fue una revolución en dicho campo, y más allá de que su sucesor no impactara con tanta fuerza (“Coexist”), Romy y Oliver adquirieron una reconocible marca de identidad. Pero, ¿qué hay de Jamie? ¿Se le tiene en cuenta en algún momento? ¿Acaso el movimiento fan se para a pensar en que el trabajo detrás de la sala de mezclas es un acompañamiento secundario y casi insignificante?

Desde mi punto de vista, no. Por muy buena química que exista entre el dúo siempre reconocible por los medios, el distintivo de The xx es sin duda este muchacho de veintiséis años, llamado Jamie Smith. Dentro de su currículum ha formado parte en la composición de una banda sonora para un ballet de su ciudad natal, y anteriormente se encargó del rework del último álbum de Gil Scott-Heron, uno de los referentes contemporáneos del jazz-funk. Y desde luego, le hizo un favor. Temas como Far Nearer” o “I’ll Take Care of U”, más allá de protagonizar una gran ausencia en las listas de éxitos, fueron alabados por la crítica internacional, superando irremediablemente las fronteras europeas tras los éxitos moderados de sus álbumes anteriores. Parece que ha pasado un siglo desde la preparación de su debut, y por fin ha llegado. “In Colour” vuelve a ser acariciada por manos de la discográfica Young Turks y, más concretamente, por las del ecléctico Four Tet (Burial, Caribou, James Holden).

Esto es así: ya no está expuesto a crear una atmósfera intimista. Su trabajo como DJ en los diferentes festivales del mundo ha hecho que salga de esa burbuja introvertida para abrirse a la electrónica más clubber y abstracta, aún sin descartar en diferentes temas la esencia sleeper habitual con The xx. Predominan las influencias dark wave y post-dubstep, aunque en el transcurso del largo nos sorprende con vueltas de tuercas de apariencia urban bastante comercial que en absoluto empobrecen la calidad del conjunto. Ni tan siquiera reciclando texturas de su anterior álbum de mezclas merecen la distinción de ‘segunda parte bien parada’ del mismo. Son pocas las interpretaciones cantadas, pero cada una de ellas representa el éxtasis del género electropop, sobre todo con las colaboraciones de Romy, de las que hablaremos más adelante. Pero la pregunta es, ¿será “In Colour” la génesis del tercer álbum de estudio de The xx, como bien declaró en sus encontronazos con la prensa musical?

Gosh” parte como introducción al largo como si se rigiera bajo la batuta de los mismísimos Prodigy. Una base trash acompaña desde el segundo diez a un futuro énfasis de sintetizadores que marcarán un carácter solemne a la pista. Bajo la estructura del canon, se van añadiendo diferentes texturas en el transcurso de la pista, acompañadas de samples de diferentes raperos que apelan al título de la canción. Resulta confusa, pero una vez se contempla la fusión de todos los elementos en uno, resulta no menos que motivadora.

A diferencia de “Sleep Sound”, que sigue un camino totalmente diferente desde el comienzo de lo que parece la alarma de un Nokia 1100 hasta sumergirnos en una esfera sleeper sorprendente. Los coros reavivan la llama azul de un fondo repetitivo caracterizada por la cadencia sonora. Pero cuando menos te lo esperas, los segundos finales del tema nos introducen a un carácter mucho más perturbador y, en efecto, sirve como preludio al siguiente éxito del álbum, a la primera colaboración que realiza Jamie con Romy. “SeeSaw” apela a una rítmica semejante al “Fool’s Gold” de los Stone Roses, sólo que esta cambia una vez introducimos a la cantante y a una nueva interpretación de su música. Suenan sinuosamente los punteos de las eléctricas hasta que acaba confundiéndose con los sintes al mando de Smith. Lo que destaca en este corte es su cuidadísima producción, con un final elegante a ritmo de vibráfonos.

[pullquote]La cuestión a resolver es si será “In Colour” la génesis del tercer álbum de estudio de The xx, como bien declaró en sus encontronazos con la prensa musical.[/pullquote]

Obvs”, o ‘Far Nearer 2.0’, recicla la técnica de la susodicha con sonidos frescos y hawaianos, bajo la influencia de los coros una vez más. De nuevo plasma un tema instrumental que simula la estación estival y la desgana existencial. Y sucesivamente, el único interludio del álbum, titulado “Just Saying”. La que podría haber sido una intro perfecta para “Sleep Sound”, actúa independientemente, pero no como una bocanada de aire fresco. Con la colaboración de Oliver Sim he llegado a la conclusión de que echa mucho de menos a Jamie. La química vocal no es suficiente, por eso vuelve a apelar al estilo clásico de la banda underground.

Stranger In a Room” destaca por no pasar desapercibido sonando íntimo y retrospectivamente armónico. Parece mentira decir que no pegue como canción adicional a aquel “Coexist” por el que cayeron al fondo de la añoranza y se mezclaron con el azul de la tristeza. Al contrario que “Hold Tight”, una pizca de chispa necesaria para recordar que Jamie Smith ha llegado para partir la pana, y esta vez se nota la soltura a la hora de insertar capas sonoras clubber que poco a poco van en aumento hasta llegar al éxtasis, y tras ella, un apagón general.

[pullquote]Predominan influencias dark wave y post-dubstep, aunque en el transcurso del largo nos sorprende con vueltas de tuercas de apariencia urban bastante comercial que en absoluto empobrecen la calidad del conjunto.[/pullquote]

Pero las luces se vuelven a encender para dar la bienvenida una vez más a Romy. La manifestación pop por antonomasia del disco es este “Loud Places”, muy del estilo de la música sueca de Robyn junto al minimalismo típico de los británicos en conjunto. El teclado actúa de secundario mientras nos llama la atención la escena cotidiana de estar grabándola fuera del estudio, sumado a las palmas y los golpes de copas que, en cierto modo, alzan la calidad de la pista a himno. De la opinión de un experto a la de un fan hay un paso, y en el caso de “I Know There’s Gonna Be (Good Times)”, la polémica está servida en términos de honestidad. ¿Acaso Jamie se ha guardado un as bajo la manga por si cuela en las listas de éxitos? ¿Es esta la razón de existencia de “In Colour”? Por muy obvio que parezca, resulta un misterio. Discuerda completamente con el estilo inicial del DJ; puede que quisiera romper con la pretensión inicial de hacer un disco estilísticamente unitario, y desde mi punto de vista, este es el verdadero soplo de aire fresco. Musicalmente divertida, rebelde, con aires afrocaribeños y magníficamente producida, tal como “Loud Places” o “Gosh”.

The Rest is Noise” es sin duda la canción más utópica, la que evoca un mundo diferente y mejor en la primera escucha. Puede, incluso, que la más optimista (junto a “I Know There’s Gonna Be”) y ambiental. El gancho de la pista lo trae el piano, cuya influencia del dreampop de los ochenta se desprende por cada uno de sus poros. Para finalizar, y más allá de parecer una versión psicofónica y repetitiva de Cyndi Lauper, “Girl” acierta con el propósito de llevar la música a la gente, de adquirir un sonido más urbano y chic. Con ella ponemos la guinda al pastel de un debut más que notable del productor Jamie Smith. Buen mezclador, mejor persona.


Jamie xx – In Colour


  • Adquiere un estilo natural, urbano y accesible pero sin saltarse la norma de mantener el intimismo inicial de sus discos anteriores junto a The xx.
  • Exquisita exposición de estilos que no suena más alta ni más baja. El proyecto en conjunto es armonioso y para nada aburrido.
  • “I Know There’s Gonna Be (Good Times)” es un temazo, lo siento por vosotros.
  • “Loud Places” y “Gosh”, también.
  • La portada.

  • Puede que haya errado en la disposición de las canciones. Las primeras tres pistas podrían haberse distribuido mejor y no insertarlas de golpe.
  • La función de algunas canciones son confusas, como “Obs” y “Just Saying”. ¿Es esta última una pista independiente o introduce de alguna manera a “Stranger in a Room”?

PÁGINA DE ARTISTA

8.6

Jamie xx tiene las ideas claras, pero no se puede explicar una vez lo envuelve su mundo de sintetizadores y remezclas. ¿Pero acaso ese es un inconveniente? Con “In Colour” ha logrado un despliegue imaginativo ingenioso, agradable y variado. Sin ir más lejos, uno de los mejores álbumes de electrónica del 2015.