PABLO UND DESTRUKTION

Pablo Und Destruktion tiene una prótesis de titanio, nueve tornillos clavados de lado a lado en su brazo que cuando cambia el tiempo le provocan serias incomodidades. Es una persona abierta y habladora, coge confianzas rápido y se enfada mucho cuando alguien falta a la verdad. Le gusta la amistad, la libertad y el buen tiempo. No le gusta la injusticia, la maldad, ni los niños malcriados. Habitualmente se dedica a desatascar pozos negros en la ‘Comarca de la Sidra’, en Asturias, pero de vez en cuando también le da a la música y al verso”.

Así se presenta en su perfil oficial de Bandcamp Pablo García Díaz, uno de los artistas más prometedores del panorama nacional. He estado a punto de utilizar el adjetivo ‘indepediente’, pero me temo que eso ofendería al autor del disco objeto de esta reseña. Si bien Pablo Und Destruktion suena underground y es más indie que todos los grupos españoles asociados a dicha palabra en el imaginario popular, no busca ser un abanderado de la música marginal. En una reciente entrevista admitía “Yo no leo Pitchfork ni me escucho sus discos, me parece un insulto a la inteligencia”. El asturiano se encuentra más cómodo cantando y tocando en los bares ovetenses, cerca de la gente, nunca mirándola por encima del hombro desde una pose cultureta.

En nuestras Cartas Futuras (III) comentábamos esa tendencia de la música popular, entiéndase el rock en el más amplio de los sentidos, que arrastra a los creadores culturales hacia las orillas tranquilas de la apatía política. Esto se intensifica en el indie, mucho más egocéntrico y con ganas de separarse del pueblo (mainstream) que jamás supo entenderlo. A eso también ha contribuido la asimilación del rock por las élites intelectuales. Digamos que, al quedar dentro de la hegemonía cultural, el rock nunca volvió a estar asociado necesariamente a la contracultura. Por ser algo más gráfico, pensad en Joe Strummer y comparadlo con Leiva, ¿queda claro?

Resulta que esa es una de las virtudes de “Sangrín”, el segundo trabajo de Pablo Und Destruktion (anteriormente tuvo sus incursiones en el punk), que presenta su forma de ver la sociedad actual. O debería decir la España actual, ya que Pablo tampoco huye del concepto de nación que entiende necesario para hacer que las cosas cambien y se acordará de Unamuno al manifestar cuánto le duele España.

[pullquote]En “Sangrín”, Pablo Und Destruktion presenta su forma de ver la sociedad actual. O debería decir la España actual, ya que Pablo tampoco huye del concepto de nación que entiende necesario para hacer que las cosas cambien y se acordará de Unamuno al manifestar cuánto le duele España.[/pullquote]

Estaba diciendo que Pablo ha lanzado este álbum sin miedo a decir ciertas cosas, aceptando los riesgos que entraña significarse demasiado. Más allá de eso, el contenido político de “Sangrín” aunque notorio no resulta cargante, de hecho no es necesario comulgar con sus ideas ni saber de qué está hablando para disfrutar plenamente del disco. Para predicar su mensaje ha recurrido al fuzz y a algún elemento lisérgico mezclado con ciertas maneras folk que hacen de “Sangrín” un gran disco de rock de autor.

El Aire Puro” arranca con una intro elegante en la que encontramos los ingredientes a los que hacía referencia en el párrafo anterior además de unos violines que le quedan como un guante al tema. El ruido de su debut sigue ahí pero de una manera más sutil, restando efectismo a su propuesta que sigue sin ser simple.

Pierde los dientes España” es el tema en el que más difícilmente pasa desapercibido el posicionamiento político de “Sangrín”. Al igual que otros cortes está lleno de grandes frases que construyen una punzante metáfora al representar a España mediante la figura de una mujer maltratada, una mujer a la que han golpeado y lo ha perdido casi todo.

España tiene los ojos
Morados y se los tapa
Con maquillaje barato
Pobrecita desgraciada

[pullquote]No es necesario comulgar con sus ideas ni saber de qué está hablando para disfrutar plenamente del disco. Para predicar su mensaje ha recurrido al fuzz y a algún elemento lisérgico mezclado con ciertas maneras folk que hacen de “Sangrín” un gran disco de rock de autor.[/pullquote]

En “Pecho para enfriar balas” descubrimos una pieza mucho más clásica que tira por los derroteros del folk ácido guiada por un espectacular muro de sonido que denota un gran trabajo en la producción del LP.

Por cada rayo que cae tiene cierto aire cinematográfico, podrías imaginar sin esfuerzo a Brad Pitt soltando esta arenga en “Fight Club”. La temática de la canción es evidente, poniendo el foco en la clase trabajadora, los mayores damnificados por tanta política de austeridad. Lírica y musicalmente sobrecogedora. “Sí, señoras y señores por cada rayo que cae ante sus ojos somos nosotros quienes sufren en su carne el paro cuando no hay empleo y no lo hay, no lo hay“. “Powder” retoma el clasicismo folk-rock y posee un carácter mucho más intimista. Los arreglos de cuerda y teclado refuerzan perfectamente la idea central del track que nació tras una visita del compositor al pueblo de sus abuelos.

Llegamos a “Limonov, desde Asturias al infierno”, single promocional de “Sangrin” que parece parodiar la nostalgia comunista tras la desaparición de la URSS acompañado siempre por un coro proletario, como no podía ser de otra forma. Otra pista brillante cuyos arreglos no nos dejan perder de vista Asturias y nos transportan no sé si a Moscú o al Berlín que vio nacer el kraut.  Tampoco puede negar los orígenes asturianos de Pablo Und Destruktion “Mamina que pena”, que no teme revisitar los orígenes de la palabra folk.

Prubitinas mis señoras
Y también probe de mí
Tengo miedo y oigo y un ruido
 Creo que saldré de aquí

El disco se hace inevitablemente corto al llegar a “Nadie quiere al Rey Pelayo”, la octava y última canción del elepé. Otro triunfo lírico en el que experimenta mezclando noise, folk y post-punk como lo haría Nick Cave.


Pablo Und Destruktion – Sangrín


  • Pablo Und Destruktion da un paso adelante a nivel estilístico. “Sangrín” representa una arriesgada y exitosa apuesta en lo musical y lo lírico.
  • Buen gusto en la producción. A pesar de todo nunca nos da la sensación de estar escuchando un LP muy sobrecargado.
  • Se hace corto.

  • Se hace corto.

PÁGINA DE ARTISTA

8.0

Con “Sangrín” Pablo Und Destruktion hace una valiente apuesta por una obra política de rock de autor que rebosa talento, inteligencia y tino musical.