THE HIGH LEARYS

Cinco litros de beat, dos sacos de rhythm and blues y media libra de garage, todo ello removido en una gran hormigonera Mod. Es la receta que de la mano de nuestros protagonistas alimentará los motores que rugirán sobre las relucientes Lambrettas de todos los amantes de los sonidos más sixties.

Los High Learys nacieron en Perth, Australia, en noviembre de 2011 cuando los primos Jamie Turner (bajista y vocalista) y Matt Williams (guitarrista) se juntaron para tocar y acogieron más tarde a Michael Nutt (teclista y coros)  y a Adrian MacMillan (batería). Con influencias como The Animals, The Rolling Stones, The Remains, The Flaming Groovies, Black Diamonds o The Easy Beats y su implacable admiración por los Beatles, esta banda ha apostado por los sonidos más sesenteros. Lo único que les importa es que el público se lo pase bien mientras ellos disfrutan reviviendo aquella escena. Todo lo demás es secundario.

En 2013 y sin ningún lanzamiento previo, estos grandes escépticos publican su largo debut, “Here Come The High Learys”, editado por el sello alemán especializado en estos sonidos, Soundflat Records, y trazado para que no pares de bailar ni un solo segundo.

[pullquote]Cinco litros de beat, dos sacos de rhythm and blues y media libra de garage, todo ello removido en una gran hormigonera Mod. Es la receta que de la mano de nuestros protagonistas alimentará los motores que rugirán sobre las relucientes Lambrettas de todos los amantes de los sonidos más sixties.[/pullquote]

 Nada más darle al play un Hammond se abre paso como un torbellino para luego encontrarse con una guitarra armada con un grasiento Fuzz, un bajo firme y una batería contundente. “Ain’t No Fire” es una descarga de energía pegadiza y electrizante. Garage y beat se entremezclan majestuosamente en este primer cartucho. “Idolise Your Woman” es un pildorazo de rhythm ‘n’ blues. Hammond y guitarra trabajan al únisono y la martilleante batería es acompañada por unas maracas. La voz de Jamie gana protagonismo en este corte bailongo y despreocupado.

Two To Match” es el tema más corto del trabajo con solamente ciento dieciséis segundos, pero menudos segundos. Un incansable riff de guitarra y unos arreglos de Hammond son dirigidos por la furia vocal de Jamie. Un track para saltar a la pista de baile y darlo todo. “You’ve Got What I Need You’ve Got What I Need” contiene de nuevo la misma esencia: fiesta, algarabía y baile. La guitarra lleva la voz cantante y un intenso solo de Hammond nos envenena. Voces aquí y allí, coros, aullidos… Todos se dejan llevar por la euforia y diversión. “Down Time” es un tema surf instrumental lleno de reverb. Una percusión grácil y henchida de platillos y un bajo andante acompañan a un tenebroso Hammond y a una guitarra audaz. Una atmósfera jugosa y completa muy bien lograda que permanecerá en nuestro cerebro incansable.

[pullquote]Con influencias como The Animals, The Rolling Stones, The Remains, Black Diamonds y su implacable admiración por los Beatles, esta banda ha apostado por los sonidos más sesenteros.[/pullquote]

Una rugiente batería, una vigorosa guitarra, unos perspicaces arreglos de Hammond y un bajo parlanchín ponene la base a “Not Me (You’ve Got It All Wrong)”. De nuevo todos entran con sus voces para hacer coros, armonías y mugidos, mientras que un solo de guitarra se encarga de poner el broche de oro. Una imparable guitarra lidera “Don’t Leave Much A Man”. Un riff que quedará enquistado en tus sesos acompaña a la poderosa melodía vocal. Un Hammond inquieto pone los arreglos necesarios a la vez que otro genial solo de guitarra terminará arroyándote mientras relinchas en la pista de baile. “Kanpai” es el otro corte instrumental, una explosión de sonido y euforia. Una base juguetona liderada por el bajo es tocada por todos lo instrumentos al unísono. Matt arranca con un solo a la guitarra, luego uno de Nutt a los teclados y por último Adrian lo da todo a la batería en lo que parece una jam improvisada.

Let You Down” es la típica estructura blues de doce compases. Una genial armónica nos sorprende y acompaña a lo largo de todo el corte. Otro tema bailable y tremendamente pegadizo con poderío vocal e instrumental que nos encamina hacia el final del trabajo. “Here Come The High Learys” se cierra con una versión del gran Ray Charles, “Sticks and Stones”. Una adaptación genialmente llevada a su terreno con un Hammond sobresaliente y una guitarra contundente y voraz que te dejará sin aliento.


The High Learys – Here Come The High Learys


  • Temas pegadizos que cumplen su función de forma sobresaliente, hacerte pasar un buen rato.
  • Han sabido medir la duración de los temas para que no se hagan monótonos en absoluto.
  • Combinan excelentemente garage y rhythm ‘n’ blues.
  • Han sabido jugar con un par de temas instrumentales muy bien traídos.

  • Aunque personalmente no echo en falta un corte lento, se puede pensar que en algunos momentos una bajada de pulsaciones sería conveniente .

PÁGINA DE ARTISTA

8.0

Este joven grupo de Perth nos devuelve a los sesenta con su garage beat y rhythm ‘n’ blues. Un debut que no te dará ni un respiro, está hecho puramente para que bailes hasta la extenuación. Temas cortos y directos pero de gran excelencia instrumental y vocal derecho a aquellos amantes de los sonidos freakbeat.