No hace mucho que conocimos a Oh! Gunquit. Estos londinenses, que acaban de publicar su primer álbum de estudio “Eat Yuppies and Dance”, practican un psychobilly con retales surferos muy particular que agradó a algunos de los miembros de esta casa. No era sólo su música, sino su actitud independiente, su forma de comportarse, las figuras de ‘marginados del rock & roll’ que reivindicaban… Todo les hacía encajar a la perfección en el concepto de banda perfecta para cualquier amante del rock and roll de sabor añejo y underground.

Lógicamente la cosa no quedó ahí. Unos cuantos mensajes intercambiados con el grupo y unas buenas dotes para el piropeo han servido para traeros la que es la primera entrevista internacional de esta revista, de la que hemos podido obtener un par de primicias como la grabación de su próximo disco o la cercana presencia de la banda en nuestro territorio. Que la disfrutéis.

Lo primero, nos gustaría que nos hablarais sobre cómo os conocisteis. ¿Teníais experiencia musical en otras bandas?

Tina: Nos conocimos en el pub de nuestro barrio, The Constitution. Si por estar en una banda cuenta tocar la tuba en una banda de desfiles, estonces sí. Alex, Simon, VeeVee y Kieran han tocado en otros proyectos anteriores a Oh! Gunquit.

Simon: Conocí a Tina en una concurrida fiesta en la bodega del Constitution, en el norte de Londres. Además había visto a Alex tocar con Thee Vicats y The Baron Four y empezamos a ir al mismo bar, Weirdsville, en Kentish Town. A Kieran (saxo) y VeeVee (bajo) ya les conocía gracias a unos amigos que teníamos en común. En cuanto a mi experiencia, he tocado en algunos grupos de post-punk y cosas así.

Recuerdo la primera vez que vísité vuestro perfil de Bandcamp, el nombre de Oh! Gunquit captó inmediatamente mi atención. ¿Cómo se os ocurrió? Se trata de una referencia geográfica, ¿no?

Tina: Es un juego de palabras basado en una localización geográfica, un pueblo llamado Ogunquit, en Maine, al que solía ir cada año. Una vez mi padre intentó gastarme una broma diciéndome que el nombre del pueblo se debía a que un jefe nativo recibió de regalo una pistola por parte de un comerciante y al dispararse con ella accidentalmente gritó: “Oh! Gun! Quit!” El sitio es precioso, algo así como el San Francisco de Nueva Inglaterra.

The Sonics, The Cramps, B-52’s… Se vienen a la cabeza muchos nombres cuando escuchamos vuestras canciones, ¿quién es vuestra máxima influencia?

Simon: No podríamos nombrar ninguna banda como nuestra mayor inspiración, pero cuando estábamos empezando intentábamos hacer nuestra propia interpretación del R&B de los primeros sesenta mezclado con un surf escalofriante y manteniendo una actitud punk en todo momento. Desde los inicios de la banda creo que hemos combinado muchos estilos diferentes intentando no ser sólo un grupo garage, punk, psych, rockabilly o lo que sea… No tenemos nada en contra de las bandas que se circunscriben a un género determinado, pero no es nuestra forma de hacer las cosas, mezclamos todo lo que nos gusta y ni tenemos ni nos marcamos una ‘línea roja’ creo. Nada está descartado, kraut, música africana… Aún no hemos probado esto último pero, ¿por qué no? [Risas].

Antes me dijiste qué te había gustado la expresión ‘Making noise from the depths’ que utilicé para hablar de vuestro sonido. ¿Se ajusta bien al sonido y letras de Oh! Gunquit?

Tina: En cierto sentido sí. Por ejemplo nuestra canción “Caves” es muy tenebrosa, ¿no te parece?

Simon: Me gusta ese sonido profundo, como si nuestra música proviniese de una bodega o un sótano oscuro. Si la palabra ‘underground’ nos sitúa lejos de cualquier fenómeno musical actual, de esos artistas que ponen en todas partes, entonces estamos contentos en las profundidades.

Hoy en día la escena garage internacional está atravesando una época bastante prolífica. Hay miles de bandas sacando adelante trabajos más que decentes. Lo difícil es diferenciarse de toda esa multitud, y vosotros habéis conseguido haceros con un sonido muy personal. ¿Cómo os las habéis arreglado? ¿Es algo espontáneo o cuidadosamente estudiado?

Tina: Siempre hemos tratado de desarrollar nuestros impulsos internos. Así que probablemente sea una mezcla de ambos, algo… ¿espontáneamente estudiado? Simplemente añadimos las ideas que nos gustan y cosas que van apareciendo por el camino sin pensar demasiado en el resultado.

Simon: Tratamos de conseguir un equilibrio entre una mezcla de los estilos que nos gustan y algo de nosotros mismos, además de intentar entretenernos durante el proceso todo lo que podamos.

En cuanto a vuestro primer LP, “Eat Yuppies and Dance”, contadnos cómo es el proceso de composición. ¿Ambos lleváis la voz cantante o trabajáis en grupo con el resto de la banda?

Simon: Normalmente soy yo quien empieza con un determinado riff y puede que algún estribillo o fragmento melódico que dará pie a una nueva canción si obtengo una opinión favorable de Tina. Ahí es cuando Tina y yo empezamos a trabajar juntos para darle forma a la canción que enseñaremos al resto del grupo según vayamos rematándola para darle otra vuelta de tuerca, meter los arreglos instrumentales y ese tipo de cosas.

Tina: Este disco lo grabamos en el Gizzard Studio de Hackney en menos de tres días, de ahí esa inmediatez y esa sensación de directo que transmite. Con respecto a la composición de los temas, cualquier idea lírica o musical por parte de cualquier miembro del grupo es siempre bien recibida. Sin la ayuda de todo el equipo no podríamos mantener con vida a este pequeño monstruo.

Si la palabra ‘underground’ nos sitúa lejos de cualquier fenómeno musical actual, de esos artistas que ponen en todas partes, entonces estamos contentos en las profundidades.

No habéis tocado aún en nuestro país pero, ¿lo habéis visitado alguna vez? Si es así, decidnos qué os ha gustado y qué no. Si nunca habéis estado en España contadnos las cosas buenas y malas que habéis oído sobre el país.

Tina: Si no fuera por España… ¡no estaría aquí! Mi madre trabajaba como traductora entre España e Irlanda (de donde es) y conoció allí a mi padre. Años más tarde nací yo que he podido visitar el país unas pocas veces. Me encanta el norte, disfruté mucho de la alegría de la gente y el buen tiempo, también me gustó su historia anarquista y el patrimonio cultural. He oído que últimamente las cosas no están yendo muy bien con todas esas políticas de austeridad y reformas sanitarias. Estoy deseando viajar allí para obtener una perspectiva más fresca.

Simon: A mi padre le robaron el coche allí pero supongo que eso es algo que te puede pasar en cualquier lugar del mundo. Yo he estado en Barcelona, Valencia y algunas ciudades del sur. Me encanta su arquitectura, la comida y el vino (especialmente el Rioja)… ¡Ah! Y me encanta la idea de la siesta, eso de echar una cabezada por la tarde para aguantar en pie hasta tarde. Nos encanta que acudan españoles a un concierto porque sabéis cómo divertiros y disfrutar de la vida.

Bueno, ¿y cuál es vuestra opinión sobre nuestra escena musical? ¿Conocéis alguna banda o artista que os haya parecido interesante?

Por supuesto, nos gustan Los Chicos, Los Bengala, Las Aspiradoras y últimamente hemos estado escuchando algunas canciones de una banda de finales de los sesenta llamada Los Sirex, son muy divertidos… ¡Yo Grito!

Y por último, ¿qué esperáis del futuro?

Tina: ¡Whoah! Qué profundo. Creo que lo importante es el presente, es mejor poner tu pasión y centrarte en las cosas que haces cada día. Lo que pasará en el futuro lo tendrá que decir el futuro.

Simon: Acabamos de grabar algo de material nuevo con Jim Diamond y parece que las cosas marchan bien, por lo que esperamos estar tocando en España el próximo diciembre. ¡Hasta luego amigos!