LEON BRIDGES

Cuando me presentaron a Leon Bridges como ‘el Sam Cooke del siglo XXI’ me quedé petrificado. Con las canillas temblando me senté delante del ordenador y le di al play. Mi tembleque se intensificó cuando me di cuenta de que aquella definición le venía como anillo al dedo. Y es que este joven de Texas ya ha sido merecidamente comparado con las grandes leyendas del soul con tan sólo veintiséis años.

Bridges está revitalizando aquel soul y gospel puro de los cincuenta y sesenta que hoy en día casi no se escucha ni tiene aceptación por parte del público mayoritario. Aquellos profundos sonidos derivaron en nuevos subgéneros que los reemplazaron. Poco a poco el soul cayó en el olvido y son pocos los que apuestan por este género hoy en día. Nuestro protagonista empezó escribiendo letras de canciones y más tarde aprendió los acordes básicos a la guitarra para acompañarlas. Comenzó a tocar en sesiones de micrófonos abiertos mientras lavaba platos para sobrevivir. De pronto, su soul añejo llamó la atención de algunos productores y discográficas.

El guitarrista Austin Jenkins y su compañero de banda Joshua Block han trabajado arduamente para lograr una excelente producción que emana un sonido a la vieja usanza. En diciembre de 2014, Leon firma con Columbia Records y lanza tres singles: “Coming Home”, “Lisa Sawyer” y “River”, aunque no es hasta junio de 2015 cuando su largo debut “Coming Home” ve la luz.

[pullquote]Bridges está revitalizando aquel soul y gospel puro de los cincuenta y sesenta que hoy en día casi no se escucha ni tiene aceptación por parte del público mayoritario.[/pullquote]

El primer corte, que da nombre al elepé, es una intensa balada de tempos lentos. Un bajo marcado y unos acordes de guitarra abren camino a la sugerente voz de Leon. Sonidos relajantes y envolventes, acompañados por un gran número de arreglos, conforman la esencia del tema. Si el paraíso tiene banda sonora, este “Coming Home” debería formar parte de ella. El saxo, la batería y unos tímidos acordes de guitarra ponen la base a “Better Man”. El pegadizo ritmo te obligará a chascar los dedos y a cantar de la mano de Bridges y los geniales coros que le acompañan. “What can I do? What can I do? To get back to your heart; I’d swim the Mississippi river if you would give me another start…”. “Brown Skin Girl” arranca con unos tempos lentos y provocativos. La melodía vocal es la protagonista a lo largo de todo el corte hasta los momentos finales cuando el sonido de un dulce slide se apodera de nuestros oídos.

¿Tienes ya pareja de baile? En caso negativo, apresúrate en su busca, porque los ritmos más acelerados de “Smooth Sailin’” te catapultarán a la tarima. Un tema redondo de principio a fin con esa esencia afroamericana tan especial bien marcada y difícil de describir con palabras, de esos que hay que escuchar y dejar que te empape.

[pullquote]El guitarrista Austin Jenkins y su compañero de banda Joshua Block han trabajado arduamente para lograr una excelente producción que emana un sonido a la vieja usanza y es una de las señas de identidad de este “Coming Home”.[/pullquote]

Un órgano, acompañado por una guitarra de fondo y un saxo esporádico dirigidos ambos por el bajo, ralentiza el tempo de nuevo en “Shine”. Un track que va in crescendo hasta un final gospeliano de la cabeza a los pies. “Lisa Sawyer” es un tema con marcadas cadencias jazzy y góspel. Bridges pone con su voz el broche de oro a la base vocal de los coros y a la melodía definida por el saxo. Una pieza lenta y tremendamente evocadora dedicada a sus antepasados que te da de pleno en el corazón. “Flowers” cambia de tercio y es una canción alegre y tan primaveral como el título. En ella la guitarra gana protagonismo, pero sin dejar el saxo atrás. Más coros y más góspel sobre la expresiva batería para hacer el corte más pegadizo si cabe. Nos acercamos al final con otra balada, “Pull Away”. Un piano, un órgano y un bajo marcan el paso a la melodía vocal y los coros. Un tema sencillamente mágico que te atrapará y sedará sobre el sillón.

No podía faltar una pieza más bluesy en el largo, y esa es “Twistin’ & Grooving”. Una guitarra acústica y una recatada percusión abren paso a un posterior slide, más chillón que en cualquier momento previo. Luego entra en acción el resto de la banda con un breve pero intenso solo de saxofón. En “River” Bridges pone el punto y final con una guitarra acústica, una pandereta y su atrayente voz. Los coros tampoco podían faltar en este tema triste y lento. Un final melancólico y pausado que te dejará en tu letargo personal.


Leon Bridges – Coming Home


  • Llega para defender un género no muy aclamado.
  • Bridges ha logrado desarrollar en poco tiempo un estilo muy especial y personal.
  • Sus composiciones están llenas de magia y sentimiento.

  • Echamos de menos algo más de fervor en la mayoría de composiciones.

PÁGINA DE ARTISTA

8.2

Un joven llamado Leon Bridges y su genial banda llegan decididos a revitalizar el soul y el góspel. Su voz, tremendamente envolvente, te atrapará de principio a fin. Habiendo sido ya comparado con grandes leyendas como Sam Cooke u Otis Redding nuestro amigo Bridges llega pegando muy fuerte con su profunda música de raíces.