FOXYGEN

Tengo que admitirlo, no esperaba gran cosa de Foxygen cuando me acerqué a su primer disco. Apenas había leído un par de comentarios y breves reseñas que les etiquetaban de pop, más concretamente de pop sesentero. ¿Qué podía esperar de un grupo así en pleno siglo XXI? Predije una escucha tranquila y apacible de un grupo encasillado en un género del que ya no esperaba ninguna sorpresa. Pero resultó que Foxygen no sólo sonaban bien e imitaban a sus (mis) ídolos a la perfección, además aportaban un toque personal en sus composiciones, su sonido sucio, ese alboroto y la aparente ausencia de estructuras, el pop que juega a ser punk… Todo ello supuso un valor añadido con el que no contaba cuando decidí darle una escucha.

Cierto es que “Take the Kids Off Broadway” no les proporcionó un éxito comercial inmediato, pero les abrió las puertas de determinados sectores independientes. Las buenas críticas de ciertos medios unidas a algún que otro adelanto de corte más comercial hizo que “We Are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic se convirtiera en el primer hype del 2013, también para mí que me moría por conocer el siguiente paso de Foxygen.

Somos Foxygen y queremos ser tus amigos

¿Y qué pasó con este disco? Que Foxygen dejaron de ser Foxygen. Allí sigue su homenaje a los grandes, el toque psicodélico e incluso la alegría de quien es consciente de su propia juventud e inocencia. Pero por el camino hemos perdido la espontaneidad y desenfreno que marcaron la diferencia en su debut. En esta ocasión Foxygen son otra banda revival más, siguen sonando estupendamente pero escuchando las nueve pistas de “We Are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic” resulta fácil adivinar su intención de levantar el pie del acelerador, de querer ser más comedidos y acercarse a un público más amplio. El cambio es tan radical que parece que estemos escuchando a otra banda, una inferior a Foxygen, menos segura de sí misma que prefiere no arriesgar demasiado.

[pullquote]En esta ocasión Foxygen son otra banda revival más, siguen sonando estupendamente pero escuchando las nueve pistas de este disco resulta fácil adivinar su intención de levantar el pie del acelerador, de querer ser más comedidos y acercarse a un público más amplio.[/pullquote]

Pero más allá de estas consideraciones iniciales no es necesario llegar a rasgarse las vestiduras, lo mejor es darle una oportunidad a “We Are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic” porque es capaz de amenizarnos una tarde de verano o un viaje en carretera.

De hecho, estos Foxygen más accesibles pueden ser el anzuelo perfecto para presentar a la banda en sociedad y un recurso idóneo para cuando tus padres te suelten el típico “Grábame un disco de los Foxygen esos”. Al fin y al cabo un sonido más conservador no equivale a uno necesariamente peor, las buenas canciones siguen estando ahí.

Suena “In the Darkness” y parece que alguien ha puesto a los Beatles. La voz, esta vez delicada, de Sam France y la cuidada instrumentación del primer corte del álbum dejan constancia de la transformación de Foxygen. La influecia sesentera es innegable, destacando el aire psicodélico y alegre en una canción de título tan triste.

No Destruction”, otro homenaje a los sesenta, sigue en esa línea suave. Foxygen han decidido no perder la compostura y salir de su garaje para grabar en un estudio profesional y eso se nota. Sí, nos hemos olvidado del pop sucio pero el buen gusto de los californianos hace que casi no lo echemos de menos todavía. Atención a ese camaleónico Sam France que se pone el traje de Bob Dylan para ejecutar un tema clásico a más no poder que nos advierte de otra de las virtudes de este grupo: ser capaces de sorprender sin inventar nada en absoluto. Foxygen quieren jugar a ser estrellas de rock y ganarse el reconocimiento de la mayoría, dejémosles disfrutar.

On Blue Mountain” recupera la estructura mutante de las canciones de su debut, en ella encontramos góspel, psicodelia y glam. Un tema bastante agridulce, mi preferido de todo el largo, que podríamos considerar de transición entre su primer y segundo trabajo. Los falsetes, el órgano, los gritos desgarradores, la línea de bajo y su oscuro final convierten al tercer track de “We Are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic” en toda una montaña rusa.

Seguramente ya conocías “San Francisco”, uno de los primeros singles promocionales de este segundo esfuerzo de Foxygen. El título le queda que ni pintado a este track que nos transporta a la ciudad californiana que vio nacer la psicodelia. El dúo, más inocente que en ningún otro tema de su carrera, nos regala una pieza que los mismos Love estarían orgullosos de firmar.

A continuación llega “Bowling Trophies” para romper con tanta ternura y suavidad. Se trata de un interludio completamente instrumental en el que Foxygen se meten en los farragosos terrenos del blues psicodélico.

Pero la suciedad es momentánea, volverán a ponerse elegantes en “Shuggie” para rendir de nuevo un homenaje a los grandes (ahora le toca a Bowie) y cantarle al amor. Quizá pequen de empalagosos en esta ocasión, pero ya habrá tiempo de volver a disfrutar de los lunáticos de “Take the Kids Off Broadway” en “We Are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic”, la penúltima pieza del homónimo elepé que tampoco tiene desperdicio. Cuatro minutos y medio en los que los angelinos vuelven a dar rienda suelta a sus locuras. El resultado es una enajenada pieza psicodélica que os servirá de respuesta si alguna vez os habéis preguntado como sonaría Mick Jagger si quisiera imitar a Jim Morrison.

Antes nos encontraremos con “Oh Yeah”, bastante más moderno que lo ofrecido hasta el momento y que puede recordar a Black Keys, uno de los episodios más rockeros del segundo trabajo de Foxygen. La colección de temas llega a su fin con la psicodélica “Oh No 2”, menos resultona que otros experimentos previos.

Al César lo que es del César, Foxygen tienen talento y son capaces de componer grandes temas, este álbum los tiene, eso nadie lo discute. El problema es que de Foxygen cabe esperar algo más, tienen capacidad de sobra para no convertirse en un cliché y vivir impulsados por la nostalgia que producen en el oyente las influencias del rock clásico. No se puede caer bien a todo el mundo, el dúo debería aprender esto y recuperar su autenticidad si no quieren acabar convertidos en una banda revival de esas que ocupan un segundo escalón en el panorama musical. Foxygen se merecen mucho más, y nosotros también.


Foxygen – We Are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic


  • Deja motivos para creer en ellos.
  • A pesar de mostrarse reservados consiguen bordarlo en temas como “San Francisco”.
  • Realmente suenan mucho mejor que otras bandas del estilo.

  • Es un álbum conservador y conformista, ideado para oídos nostálgicos.

PÁGINA DE ARTISTA

7.0

“We Are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic”, segundo disco de Foxygen, supone un frenazo para la progresión de la banda, pero a cambio ofrece temas más que notables.