FOXYGEN

La música es uno de los temas de conversación más recurrentes en los grupos sociales primarios de cualquier persona, también en mi caso. Me gusta hablar de música, mucho. Ese es uno de los motivos (además del sobre que un señor trajeado cuela bajo mi puerta cada mes) que me hizo unirme al equipo de El Quinto Beatle, exponer mi opinión sobre algunos de mis artistas favoritos y conocer otros nuevos. Y cuando se trata de introducir a un nuevo grupo en esta casa, si se da la coincidencia de que este me gusta especialmente, intento recordar con qué argumentos lo he defendido ante los demás.

Foxygen entran dentro de esas bandas ‘especiales’, así que no me costó mucho esfuerzo rememorar cuándo y a quién había recomendado su escucha pero el caso es que no soy consciente de haberlos definido ni haber utilizado algún argumento objetivo para tratar de convencer a la otra parte anteriormente, simplemente me había limitado a pulsar el play o asegurarme de que mi interlocutor lo hiciera. De manera que cuando me he sentado a escribir esta reseña no sabía muy bien por dónde empezar, ha sido como intentar explicar a mi abuela qué es el stoner rock y por qué me gusta. Digo esto porque Foxygen no son una banda de medias tintas (o al menos no en este disco): van a encantarte o a aterrarte. Así, puede ser que tras escuchar las siete canciones que forman “Take the Kids Off Broadway” vuelvas a esta página, revises la nota y pienses que estoy sordo y no entiendas mi hamor (con h) hacia Foxygen.

“Take the Kids Off Broadway”: Tu argumento es inválido

Ah, ya lo sé. El desorden, de Foxygen me gusta el desorden. Cambios de ritmo, idas de olla, letras sin sentido, meter ese riff donde parecía que no pegaba ni con cola… La anarquía de Foxygen no sólo se plasma en su música; también en sus directos, van sembrando el desconcierto allá por donde tocan; y en su patética organización y frecuentes discusiones, la cancelación de shows y las amenazas de disolverse han estado presentes desde los comienzos del dúo. Han llegado a decir que tenían en mente grabar un disco de hip-hop y hay quien se ha llevado las manos a la cabeza. Podría tratarse de una de sus bromas, pero si fuera cierto yo lo acogería con los brazos abiertos si siguen haciéndolo todo con la misma espontaneidad que hasta ahora.

¿Pero quiénes son estos Foxygen? El dúo (que en vivo se multiplica por cuatro) formado por Sam France y Jonathan Rado se formó la pasada década tras la expulsión de ambos de su grupo de instituto. Digamos que el resto de la banda se hartó de ellos por ‘raritos’, pero no ha sido hasta 2012 cuando hemos podido disfrutar de su primer LP. Foxygen se ubican dentro de la dilatada etiqueta del revival, no hace falta ser ningún experto para captar las influencias de la Velvet, los Beatles más alborotados o los Kinks pasadas todas ellas por un tamiz caótico y psicodélico en este “Take the Kids Off Broadway”.

[pullquote]No hace falta ser ningún experto para captar las influencias de la Velvet, los Beatles más alborotados o los Kinks pasadas todas ellas por un tamiz caótico y psicodélico en este “Take the Kids Off Broadway”.[/pullquote]

Lo de Foxygen es pop sin estribillos, no los necesitan, para qué si puedes alcanzar el climax en el primer segundo de la canción. Durante su primer largo los californianos se perderán en farragosas líneas psicodélicas carentes de estructura demostrando, como ya hicieron los Beatles en 1968, que el pop puede alejarse de sus cánones para volverse indómito y agresivo. Esto no significa que sean una banda transgresora ni inaccesible, Foxygen no han protagonizado ninguna revolución musical, sólo se han juntado para crear una macedonia en la que mezclar sin ningún pudor a todos sus ídolos de los sesenta y los setenta y esta ha resultado tener un sabor increíble. Las canciones de Foxygen se parecen a las famosas guarrindongadas de Robin Food, confeccionadas con nocturnidad, de manera irreflexiva, más cercanas a las emociones que a lo intelectual y que a todos nos encantan. Foxygen no están para detenerse y pensar cuál será su siguiente paso, simplemente quieren divertirse y celebrar su juventud. Yo me apunto.

Empezamos con “Abandon My Toys“, que muestra perfectamente lo que Foxygen pretenden ofrecer en su debut. Una intro clásica, unas estrofas demasiado sucias incluso para encajar dentro del lo-fi y una estructura mutante que se alarga hasta superar los seis minutos de duración. Lo mejor es dejar a un lado cualquier idea preconcebida y seguirles por el tumultuoso camino que nos proponen.

Lo mejor llegará con “Make It Known”, que justifica el elepé ella solita. Casi cinco minutos en los que pasarán de una especie de blues psicodélico propio de los Doors a compases acelerados cercanos al psychobilly atravesando retales que nos remiten al soleado garage de la Costa Oeste en los que Sam jugará a ser un crooner y una afeminada estrella del glam alternando su forma de cantar. Una canción para reconciliarse con el pop, para iniciar en un pogo y sacar el mechero después, para querer ser siempre joven.

[pullquote]Foxygen no han protagonizado ninguna revolución musical, sólo se han juntado para crear una macedonia en la que mezclar sin ningún pudor a todos sus ídolos de los sesenta y los setenta y que ha resultado tener un sabor increíble.[/pullquote]

Take the Kids Off Broadway”, la canción que da título al LP, no es otra cosa que Sam France jugando a ser David Bowie, a eso no le gana nadie hoy, ni siquiera Ty Segall.

Pero más allá de la jovialidad y las ganas que estos veinteañeros demuestran por haber sido jóvenes hace cuarenta años encontramos un sonido propio. Allí donde grupos como Allah-Las homenajean a los grandes, Foxygen consiguen tener un sonido propio, una forma de hacer las cosas fácilmente reconocible. Sus canciones son como un lisérgico paseo en el que nos iremos encontrando a amigos de toda la vida como Lou Reed o Ray Davies con quienes conversaremos brevemente para después continuar por nuestro propio camino.

En “Waitin’ 4 U” cuentan con la participación de Mick Jagger, no el viejales de ahora sino el de las sesiones del “Exile on Main Street” puesto hasta las cejas de LSD. Vale, quizá aquí se pasen con la imitación en el apartado vocal, pero qué bien queda esa simulación stoniana en un contexto tan exaltado como el que Foxygen sugieren. Una vez más demuestran que tienen la lección muy bien aprendida y ganas de hacer el gamberro.

[pullquote]Durante su primer largo los californianos se perderán en farragosas líneas psicodélicas carentes de estructura demostrando, como ya hicieron los Beatles en 1968, que el pop puede alejarse de sus cánones para volverse indómito y agresivo.[/pullquote]

Teenage Alien Blues” son más de diez minutos con todo lo que nos gusta de lo que ocurrió en la música entre 1967 y 1975.  A estas alturas, ya sabes a qué juegan Foxygen y esta maraña no debería sorprenderte. Habrá quien diga que no son auténticos, que abusan de la superchería, pero, ¿acaso el rock no ha sido siempre un ejercicio de impostura?

En “Why Did I Get Married?” se ponen sentimentales para cantarle al (des)amor. El asunto comienza como una balada sesentera y acaba acercándose al “Fun House” de los Stooges. Se trata del corte más pasional en el que la teatralidad tendrá mayor protagonismo si cabe. “Middle School Dance (Song for Richard Swift)” cierra el álbum con cierta alegría tontorrona, como si se tratara de una fiesta de fin de curso en la que está tocando Frank Zappa.

Al final he llenado esta reseña de referencias más de lo que me gustaría, pero si alguien volviera a preguntarme por qué son tan buenos Foxygen no recurriría a ellas. Seguiría apostando por poner sus canciones y dejar que sea el oyente quien disfrute de su desenfreno. Que atienda a ese fuzz, a su psicodelia raruna, a la ambigüedad sexual que manifiestan cuando juegan a ser estrellas olvidadas del glam. A Foxygen les habría encantado grabar en 1969, pero están aquí, con nosotros. Disfrutémosles.


Foxygen – Take the Kids Off Broadway


  • Frescura, alegría pop, juventud, Oh là là…
  • Por encima de todos sus homenajes tienen una personalidad, sabes a qué atenerte.
  • A pesar de todo no llegan a ser un grupo inaccesible, no es muy difícil pararse a escuchar y que te gusten.

  • Puede que no sintonices con sus ruiditos e idas de olla.
  • 36 minutos están bien, pero podían haberse estirado un poco más.

PÁGINA DE ARTISTA

8.1

En su debut Foxygen reinterpretan a su manera las transformaciones que sufrió el rock durante los sesenta y los setenta. Un álbum nada reflexivo en el que mandan la espontaneidad y el frenesí.