ALLAH-LAS

No hace tanto, en el que fue mi primer artículo para esta casa, comentaba un poco por encima el nacimiento de lo que parece una nueva ola de psicodelia subrayando la presencia de un buen número de bandas que se habían decidido a rescatar aquellos sonidos menos convencionales que nos regaló San Francisco a finales de los años sesenta pero adaptándolos a los tiempos de hoy, introduciendo innovaciones que situaban a la mayoría de estos grupos más allá de la frontera del concepto homenaje.

Allah-Las, debutantes en 2012 con este álbum homónimo, han sido una de las bandas que mejores críticas han cosechado de todo este movimiento. No deja de resultar curioso ni su éxito, ni que se les catalogue como uno de los grupos bandera de esta nueva ola cuando los angelinos no son precisamente un ejemplo de innovación y creatividad. ¿A qué se debe entonces tanto alboroto? Principalmente, a su sonido. Allah-Las no suenan radicalmente distinto a nada que un amante del pop psicodélico o el surf no haya escuchado antes, pero son capaces de componer piezas casi perfectas. Haciendo uso de unas pocas referencias han logrado construir un sonido propio (que no sean innovadores no quiere decir que jueguen al copy-paste) cuyos tintes añejos y nostálgicos actúan como un bálsamo para el aparato auditivo del oyente medio. Yo también me he preguntado por qué me gustan tanto Allah-Las si juegan con tan poco, supongo que todo queda en ese sentimiento evocador, en esas melodías hipnóticas que me hicieron agarrarme bien fuerte a su primer trabajo hace un par de veranos.

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[pullquote]Haciendo uso de unas pocas referencias han logrado construir un sonido propio (que no sean innovadores no quiere decir que jueguen al copy-paste) cuyos tintes añejos y nostálgicos actúan como un bálsamo para el aparato auditivo del oyente medio.[/pullquote]

Y es que Allah-Las están hechos para el verano, o para acordarse de él durante los meses más fríos y refugiarse en sus soleados compases. Esto no debe llevar a equívocos, el hecho de ser un grupo californiano con influencias garage y surf no les convierte en el alma de la fiesta, sus temas recuerdan a una fiesta en la playa sí, pero más bien al final de la velada, cuando está empezando a amanecer y la euforia inicial que trajo consigo el alcohol ha ido diluyéndose. Lo de Allah-Las es un garage melancólico que deja aparcado el optimismo y frenesí que suelen transmitir otras bandas del género.

Al principio éramos más agresivos: Es más fácil activar a un público tocando música rápida. Pero pronto nos dimos cuenta de que queríamos un sonido más sosegado”.

Miles, Matthew, Spencer y Pedrum cuentan con Love, Stones o The Zombies entre sus influencias, pero aseguran que no decidieron formar un grupo así hasta que conocieron a bandas como The Nuggets o 13th Floor Elevators en las compilaciones psicódelicas de los sesenta que escucharon mientras trabajaban en Amoeba, una de las mayores tiendas de música independiente de California. Ninguno contaba con experiencia musical anterior a parte del típico grupo de instituto, sin embargo les está yendo realmente bien, con dos discos en su haber arrasan allá por donde pasan. Sirva de ejemplo la gira que les trajo por España a finales de 2014 con lleno en todos sus bolos, y es que en Madrid tuvieron que ‘improvisar’ un segundo pase ante la brutal demanda de entradas, algo muy difícil en un país como España y más para unos debutantes.

Catamaran” cuenta con todos los ingredientes que han hecho de Allah-Las la banda que son hoy. Una melodía hipnótica, cierta querencia por el surf y un ritmo fresco pero que no busca forzar el motor. Los Allah-Las van en quinta, pero disfrutando del paisaje, saben que lo importante es llegar y por eso respetan el límite de velocidad y se adhieren a los mensajes que la DGT señaliza en los paneles luminosos por el camino.

Don’t You Forget It” no tiene tanta madera de single como su predecesor, pero no baja del notable alto. En su corte más psicodélico los de Miles recuerdan a Anton Newcombe y sus The Brian Jonestown Massacre en su genial “Their Satanic Majesties Second Request”. Nuevamente la línea de guitarra de Pedrum se repite de forma mántrica, esta vez junto a un órgano Hammond y unas maracas que crean un envolvente muro de sonido.

Busman’s Holiday” demuestra que quizá me equivoqué con la metáfora de la autopista y la DGT. Y es que Allah-Las no recorren la AP-7, viajan en una furgoneta por la Ruta 66 al igual que sus canciones que conectan el desierto con San Francisco. Otro tema brillante en el que son capaces de recrear el mejor garage psicodélico de los años sesenta (escuchad esas guitarras).

El primer track completamente instrumental viene de la mano de “Sacred Sands”. Se trata de una pieza nacida de una jam session que tuvo lugar en el sótano de la casa de los padres de uno de los miembros del grupo que utilizaban como local de ensayo. Por lo visto aquel lugar no era demasiado grande y estaba lleno de tablas de surf, porque parece que parte de ese espíritu surfero quedó aprehendido por sus canciones.

No Voodoo”, al igual que “Vis-a-Vis”, podríamos decir que se acerca más al pop alegre de la Invasión Británica, un tema bastante correcto cuyos coros no nos dejan salir de esa gran década de 1960 en la que nos hemos instalado. “Sandy”, dedicado a cualquier mujer, continua por la senda que marca Pedrum con su guitarra cargada de reverbs y sin apenas distorsión esta vez ahondando en el lado oscuro del surf que tanto les gusta explorar.

[pullquote]Lo de Allah-Las es un garage melancólico que deja aparcado el optimismo y frenesí que suelen transmitir otras bandas del género.[/pullquote]

En “Ela Navega”, un segundo interludio instrumental, encontramos una evidente influencia caribeña. Se trata de una pieza surf bastante interesante en la que Allah-Las vuelven a sugerir pasar la tarde en una playa que ya no se encuentra en la West Coast.

Tell Me (What’s On Your Mind)”, uno de los primero singles de su debut, nos trae de vuelta a San Francisco. Puede que se trate del tema más descaradamente clásico y referencial del álbum, pero a ellos les da igual. Allah-Las no temen a las críticas que puedan venir del sector más moderno y ponen el foco en sonar como lo hacen y lograr temas así de redondos. La jugada les ha salido perfecta por el momento.

“Creo que es inteligente buscar en el pasado y rescatar cosas buenas de varios periodos y hacer con ello algo nuevo (…) El arte no se trata siempre de hacer algo completamente diferente a todo, también es reinterpretar las cosas que han pasado”. Miles, vocalista de la banda.

El segundo tema con nombre de mujer,Catalina”, no aporta nada distinto a lo visto anteriormente y sigue funcionando igual de bien. Un tema de pop psicodélico que bien podrían haber firmado los primeros Love. Lo mismo ocurre con “Seven Point Five”; si a estas alturas no te has enamorado de los radiantes arpegios de Allah-Las nada te va a hacer cambiar de opinión ahora.

Para cerrar “Allah-Las” se presenta “Long Journey”, una pista algo más orientada hacia el blues psicodélico. Junto al órgano y guitarra de doce cuerdas presentes a lo largo de todo el LP aparece una guitarra con más fuzz que en cualquier otro episodio del disco.


Allah-Las – Allah-Las


like

  • No se han afanado en buscar la innovación sino que han forjado su identidad artística a través de la influencia de sus grupos favoritos.
  • Además, suenan de maravilla cosa que no es nada fácil. Podrían sacarse fácilmente siete singles de este disco.
  • La producción analógica. Una gozada sentir la suciedad, el roce de las cuerdas y la mano a lo largo del mástil.

dislike

  • No inventan nada en absoluto. Aún son jóvenes y pueden intentar reformular su sonido de cara a futuros largos.

PÁGINA DE ARTISTA

ALLAH-LAS

8.0

El primer esfuerzo de Allah-Las no se queda en un brillante ejercicio de estilo sino que recoge y exprime las influencias de varios de los mejores grupos procedentes de la Costa Oeste estadounidense. Quizás no te emocione lo suficiente, pero es muy difícil que no disfrutes escuchándolo unas cuantas veces seguidas tanto de vacaciones como en cualquier rato libre que tengas.