Como no podía ser de otra forma, aquellos años dorados de la psicodelia no podían caer en el olvido tan fácilmente. Aquellas experiencias psicodélicas en las que se favorecía exploración de los más recónditos lugares de nuestra consciencia y sus límites se vio frenada por la prohibición de las sustancias psicotrópicas, por el declive de la era hippie y por la muerte de grandes representantes de dicha cultura.

Durante los años setenta la psicodelia quedó olvidada y nuevos géneros musicales se abrieron paso en la nueva escena. Sin embargo, hacia los años ochenta y noventa, la psicodelia coleteó, haciendo alarde de que no había muerto por completo. Muchas fueron las bandas que revitalizaron el género, que mostraron que quedaba esperanza.

Ahora, en pleno siglo XXI, la psicodelia ha resurgido con una fuerza increíble. Es un hecho que nos encontramos sumergidos en una ola de revival psicodélico favorecido en cierto modo por el gran avance de la tecnología y de los medios. Infinidad de efectos, sintetizadores y teclados son los encargados de envolvernos en nuevos viajes psicotrópicos con la esencia sesentera siempre presente. Son incontables la cantidad de grupos que se han unido al nuevo movimiento neo-psicodélico, y también es sorprendente la gran aceptación por parte del público. Bandas como Tame Impala están llenando escenarios por todo el planeta y otras más humildes como My Expansive Awareness o Foreign/National luchan por ello. Nuestros protagonistas son otro ejemplo del nuevo auge del rock ácido.

Es un hecho que nos encontramos sumergidos en una ola de revival psicodélico favorecido en cierto modo por el gran avance de la tecnología y de los medios.

James Bagshaw (guitarra y voces) y Thomas Walmsley (bajo y coros) auto produjeron unos temas que subieron a Youtube. Estos llamaron la atención de Heavenly Recordings, que decidieron producir su primer single, “Shelter Song”, lanzado en noviembre de 2012. Fue entonces cuando Samuel Toms se unió a la batería y Adam Smith a los teclados y comenzó la andadura de Temples sobre los escenarios. A lo largo de 2013 tres singles más vieron la luz y comenzaron a tocar en festivales en su país (Reino Unido) y en toda Europa. A sus éxitos añadieron su primer EP “Shelter Song EP”. Sonidos psicodélicos curtieron un estilo melódico y distorsionado que propulsó a la banda con geniales críticas, entre las cuales podemos destacar la de Noel Gallagher, que tras unos cuantos halagos se declaró fan de estos jóvenes.

El esperado largo, titulado “Sun Structures”, llega en febrero de 2014. Como sus anteriores trabajos, fue auto producido y editado por Heavenly Recordings. No podría comenzar de otra manera que no fuera con su primer y aclamado single, “Shelter Song”. Nada más darle al play sabes que este disco promete un auténtico viaje por parajes psicotrópicos hacia el infinito. Un riff exótico abre camino a unas voces, coros y ecos que se mecen sobre una hipnótica percusión que incluye panderetas y cencerros. Es un tema tan envolvente que deseas que no acabe nunca.

Temples nos conducirán a través un viaje hechizante y sugestivo que te sorprenderá por los cuatro costados. Una maravilla de álbum en la cima de este revival psicodélico que estamos viviendo.

El temido final del anterior tema se ve contrapesado con el arranque del segundo corte, “Sun Structures”. Un bajo imponente es acompañado por dulces sonidos procedentes del órgano. De pronto, una voz comienza a sonar al son de una tímida guitarra hasta toparte de bruces con una procesión de notas distorsionadas que nos sabes de donde han aparecido. Cuando pensabas que ya lo habías escuchado todo, un estribillo al más puro estilo turtlesiano te deja anonadado. Los dos minutos finales abren paso al trance más profundo. Un riff tan tenebroso como impecable y una melodía tan atrapante que se vuelve bailable sin que te des cuenta ponen la base a “The Golden Throne”. Una pieza en la que el bajo y el órgano son de vital importancia. Atmósferas palpables y voces atrayentes son la esencia de este artefacto.

Keep In The Dark” empieza con una guitarra acústica que pone la base a la percusión y las voces; unas voces que acaban derivando en coros. Prosigue con una melodía de rock ácido que, por lo menos a mi forma de ver, es una mezcla entre dos grandes, The Beatles y Cream, para acabar cerrándose con sonidos paradisíacos. “Mesmerise” es el tema más tameimpalesco del álbum. Un riff a base de teclado y unas letras más que pegadizas componen esta sugerente melodía. Sonidos muy modernizados, sintetizadores y efectos componen un corte que te lanzará a bailar. Un sonido que hace alarde de su título, de la hipnosis. “Move With The Season” es un track más lento y relajante. Una seductora guitarra nos guía con sus acordes y armonías por el sinfín de sonidos que se expanden hacia la eternidad, sumergidos en un compás en espiral.

Un estupendo debut pero que, sin embargo, se queda en la etiqueta de revival. Sus siguientes referencias discográficas tendrán que profundizar en la búsqueda de identidad y sonidos propios para consagrarse.

Sintetizadores, guitarras y bajos nos narcotizan en la melodía tóxica de “Colours To Life” sin remedio alguno. El único antídoto posible es seguir escuchando con atención y dejarse llevar. “Dawn of creation blessed in devotion, love, lust, spaces and time bringing colours to life… Spectrums defy us left to remind us, love, lust, spaces and time bringing colours to life…”. Palmas y coros abren “A Question Isn’t Answered”, para que de pronto sonidos medievales invadan nuestros oídos. Y es que esta canción recuerda a la cadencia de aquellas canciones y poemas que cantaban los juglares tantos siglos atrás. “The Guesser” está compuesta por sonidos sixties y beat psicodelizados. Una melodía relajante y veraniega nos conduce a base de buen rollito por las curvas de esas carreteras de grava que desembocan en playas paradisíacas.

El siguiente corte, “Test Of Time”, tiene la misma esencia mod mientras la genial melodía vocal predomina por encima de todo. “Into the night, we are high; never mind… And through the clouds, we arrive, like the skies in strike… And as we dance on the stones, glass beneath our feet… And from the clouds, be alive, nature speak…”. “Sand Dance” son más sonidos exóticos provenientes del gran desierto indio. Sintetizadores y guitarras llenas de color nos cautivan durante unos últimos minutos instrumentales en lo que es el tema más largo del trabajo. Una canción que nos demuestra la cantidad de registros y recursos de estos jóvenes tan talentosos. Una suave guitarra acústica acompañada por una voz distorsionada y un temeroso sintetizador componen la última pieza, “Fragment’s Light”. Este dulce y plácido paseo por sonidos angelicales dará paso al silencio que revelará el final del disco, habiéndote dejado despejado y relajado sin necesitar ni un músculo, en un estado de embriaguez.

Temples – Sun Structures

8.1

Con su debut, los jóvenes Temples nos muestran todo su talento y potencial manejando instrumentos. Un trabajo con el que hacen alarde de su dominio de la psicodelia y su cantidad de recursos. Unos Temples que nos conducirán a través un viaje hechizante y sugestivo que te sorprenderá por los cuatro costados. Una maravilla de álbum en la cima de este revival psicodélico que estamos viviendo.

  • Impecables melodías tanto vocales como instrumentales.
  • Variedad y uso de distintos recursos.
  • Geniales arreglos y detalles.
  • Letras profundas y trabajadas.
  • Alcanzan la abstracción del oyente.

  • No hacen ni descubren nada nuevo dentro del género.

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