DJANGO DJANGO

Como en tantas otras bandas, el tiempo que separa la primera experiencia de estudio (“Django Django”, 2012) del segundo trabajo (este “Born Under Saturn”, 2015) es el territorio biográfico donde los cambios se suceden con una mayor (y siempre creciente) intensidad. En estos tres años los cuatro integrantes de Django Django (Dave Maclean, Vinny Neff, Jimmy Dixon y Tommy Grace) han abandonado el cuarto donde ensayan y han empezado a ocupar titulares, portadas, nominaciones, listas de mejores álbumes del año y carteles de grandes festivales. Su nombre ha recorrido tantas bocas que se han multiplicado sus djangos. Y conforme se ha ido alejando su exitoso 2013 las mismas bocas han empezado a preguntarse sobre un segundo título. Django Django habían dejado huella ya en su primera zancada y se dieron un tiempo para averiguar cómo no tropezar dando la segunda.

El proceso no implicó abandonar la senda del álbum debut, tampoco perpetrar su continuación: el resultado es una fórmula intermedia. Los de Dave Maclean han sido plenamente capaces de identificar cuáles son sus puntos fuertes y de explotarlos con el mismo margen de creatividad y experimentación que la primera vez aunque, si cabe, con mayor intensidad y acierto. Esta vez su fuerza no emana tanto de la propuesta estilística como de los estribillos. Porque sí, ahí es donde finalmente Django Django encuentran todo su potencial musical. Esta fórmula no es ni más ni menos meritoria que la anterior, pero con semejante brillantez en el apartado melódico y en la construcción de armonías, se revela como una estrategia muy eficaz.

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[pullquote]Si “Django Django” era un mapa del tesoro, con “Born Under Saturn” nos dan directamente el cofre abierto y rebosante de oro.[/pullquote]

Los 54 minutos de “Born Under Saturn” están empapados de una energía lúdica como no habíamos escuchado desde el “Employment” (2005) de Kaiser Chiefs. Algo que parecía difícil de anticipar cuando nos entregaron “First Light” como adelanto, canción en la que apenas se manifiestan los rasgos que convierten este álbum en indispensable. La gran mayoría de canciones son abiertamente disfrutables y no se esconden detrás de un propósito que no sea la propia melodía principal. Digamos que si “Django Django” era un mapa del tesoro, con “Born Under Saturn” nos dan directamente el cofre abierto y rebosante de oro.

Cada corte está claramente trabajado por separado sin buscar una relación de continuidad conceptual con sus camaradas y con el objetivo de catapultar su estribillo de la forma más eficaz posible, subrayándolos con una gran multiplicidad de recursos.

“Born Under Saturn” cuenta con uno de los mejores inicios de lo que llevamos de década. Los primeros cincuenta segundos de “Giant” alcanzan una intensidad que sólo se encontraba en los temas más brillantes del primer álbum. Ya la primera escucha resulta fulminante y genera una gran excitación ante lo que se avecina. Los golpes de piano iniciales suenan como los pasos de un gigante que interrumpe las agendas cotidianas de los transeúntes. El gigante debe de llamarse Django y apellidarse igual. La canción se alarga hasta los 6 minutos persiguiendo sus pasos mientras se va adhiriendo la maquinaria sónica habitual de la banda.

[pullquote]Los de Dave Maclean han sido plenamente capaces de identificar cuáles son sus puntos fuertes y de explotarlos con el mismo margen de creatividad y experimentación que la primera vez aunque, si cabe, con mayor intensidad y acierto.[/pullquote]

Segunda en el tracklist es la genial “Shake and Tremble”, plato fuerte y novedad en el sonido Django. La introducción invoca a los Django Django del primer disco pero las baquetas de Maclean deciden que en esta ocasión van a ir por otro lado y nos entrega un ritmo menos groovy y más rock ‘n’ roll que de costumbre. Aquí encontramos el primer gran estribillo de la colección, una vigorosa melodía que prescinde de todo arreglo electrónico. La canción con más empuje del disco habría encajado perfectamente como primer single y, sin embargo, fue el tercero. “Found You” recupera en sus estrofas iniciales el estilo al que nos habían acostumbrado y nos da pocas pistas sobre el concepto de la canción, apenas el beat, el bajo y la voz. Aparece entonces en el estribillo un órgano, inédito aún en el cancionero de los escoceses, prueba de hasta qué punto organizan la importancia de los temas en torno al chorus. El desarrollo de la canción la lleva a un terreno oscuro y menos brillante que lo que es el sonido genérico del disco, en el que el órgano es protagonista absorbiendo nuevas formas y efectos.

La anteriormente mencionada “First Light” es una aproximación al house, con una instrumentación exclusivamente electrónica en la que llama especialmente la atención la línea de bajo. Pese a que el apartado vocal de Vinny no se mueve de su registro habitual el resultado resulta ligeramente monótono, aunque esta afirmación está abierta a discusión. En cualquier caso, no podríamos colocar “First Light” en el top 5 de este disco.

[pullquote]La gran mayoría de canciones son disfrutables y no se esconden detrás de un propósito que no sea la propia melodía principal.[/pullquote]

Sí lo está “Pause Repeat”, otra de las claras candidatas a representar el espíritu de “Born Under Saturn”. La cara más bailable del grupo, otra vez armando el ritmo a golpe de piano y con una melodía colosal en su estribillo, medio kilo de Super Glue hecho sonido. “Reflections” es la segunda incursión de Django Django en el sonido house y, a su vez, el segundo adelanto soltado antes de la publicación: una segunda pista falsa sobre la forma final de la propuesta. No obstante, “Reflections” sí funciona en su conjunto y nos ofrece muchos elementos de interés, especialmente el solo de saxo, una herramienta que, bien usada, es invariablemente un toque de frescura en casi cualquier canción pop. Otra de las pruebas del hincapié en los estribillos la tenemos en “Vibrations”, donde las primeras estrofas van casi desnudas (de nuevo sólo beat, bajo y voz) y su melodía es mucho menos lograda que la del estribillo, que retoma la brillantez y el color de las anteriores.

Shot Down” fue pensada por Dave y Jim Dixon como una “sinopsis de una película en la que dos tipos roban un banco y hacen un pacto de sangre aunque ambos planean traicionar al otro”. Hay una intensidad narrativa muy cinematográfica en la coda final cuando uno de ellos reza “You left me, you bite me. You took it away from me. Don’t never forget me, I’ll always remember” (“Me dejaste, me mordiste. Me lo quitaste. Nunca me olvides, yo siempre me acordaré”). El estribillo también es para enmarcar.

[pullquote]Cada corte está claramente trabajado por separado sin buscar una relación de continuidad conceptual con sus camaradas y con el objetivo de catapultar su estribillo de la forma más eficaz posible, subrayándolos con una gran multiplicidad de recursos.[/pullquote]

“Born Under Saturn” encuentra un registro algo más íntimo en las dos siguientes canciones. “High Moon” es una más del catálogo de estribillos bien estudiados e incrustados en un más que interesante escenario y “Beginning to Fade” una canción clave para entender por qué Django Django son mejores escribiendo canciones que experimentando con ellas, sin desmerecer esta segunda faceta. “Beginning to Fade” es una canción que firmaría cualquier grupo de pop británico de los 90 para delante. Un 3/4 en un tempo lento y pesado que desentierra una melancolía habitual en el sonido britpop o post britpop. De nuevo los astros se alinean para regalarnos un estribillo luminoso (reminiscencia de “Gotta Get Up” de Harry Nilsson) y la banda sabe cómo saborear la grandísima composición que tienen entre manos procurando un acompañamiento convencional, que es exactamente lo que necesita.

Con “4000 Years” ya no hablamos de un estribillo nuclear que centra la mayor parte del interés sino que es una canción con una estructura menos obvia, más parecida a lo que encontrábamos en “Django Django”. Un tema interesante en un disco que apenas deja huecos. “Breaking the Glass” comparte rasgos de estilo con “Pause Repeat”, junto a la que compondría un gran díptico, aunque ahora sí está presente la guitarra que ha perdido muchísimo protagonismo con respecto al álbum anterior, lo que trabaja a favor de la variedad en la gama de colores y tonos de éste. El álbum cierra con “Life We Know”, que está lejos de parecerse a una clausura y que podría ocupar cualquier otra posición del tracklist. El álbum termina con una pieza que resume lo que es con precisión: divertido, enérgico y provisto de estribillos peligrosamente pegadizos.


Django Django – Born Under Saturn


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  • “Born Under Saturn” es superior a su predecesor en la calidad de sus canciones. Las 13 de ellas funcionan y componen un abanico de diversión muy potente.
  • Las melodías y armonías vocales vuelven a tener relevancia capital y conservan su eficacia en los trece momentos del disco.

dislike

  • No encuentra un sonido tan propio como el primer álbum y se deja llevar por formas más convencionales.
  • La duración sobrepasa las expectativas en torno a lo que se supone que es un álbum de estribillos.

PÁGINA DE ARTISTA

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8.0

“Born Under Saturn” es, por encima de todo, una clase magistral de cómo armar estribillos, es una asombrosa colección de melodías que resplandecen sobre el resto de elementos y que requieren de toda la disciplina de tus cuerdas vocales porque difícilmente podrás abstenerte de canturrearlas.