THE VACCINES

La banda británica vuelve tres años después de la publicación de “Come Of Age”, y lo hacen llenos de fuerza. “English Graffiti” es la clave para intentar conseguir lleno en todas y cada una de sus actuaciones en directo. Son evidentes las intenciones y ganas puestas en este disco, con temas realmente interesantes y destacables respecto a otros, sin embargo todos se muestran llenos de artificios y arreglos que a veces cargan demasiado y hacen que el conjunto pierda valor en comparación a los trabajos anteriores.

Aun así, todo el álbum es un recorrido vertiginoso que no da lugar a la relajación; se les nota más arriesgados probando géneros y deshaciéndose de etiquetas como la de ‘gurús del rock británico’ en un disco que básicamente es pop. En palabras del cantante y guitarrista Justin Young: “Quería hacer un álbum que fuese importante en 2015 y sonase como en 2015 (…) Queríamos llegar a hacer algo que sonara increíble el año que viene y fatal en diez años. Si escuchas ahora algo de los 90, suena horriblemente mal, pero eso es parte de su identidad”. Y esa es la mejor descripción del álbum. Han conseguido sonar como el 2015, sin demasiadas referencias a nada. Queda saber si en unos años “English Graffiti” sonará tan mal como esperan, o se habrá convertido en algo atemporal contra todo pronóstico.

[pullquote]Encontramos temas muy destacables, sin embargo, todos se muestran llenos de artificios y arreglos que a veces cargan demasiado y hacen que el conjunto pierda valor en comparación a los trabajos anteriores.[/pullquote]

Abre “Handsome”, convirtiéndose automáticamente en el tema bandera del nuevo trabajo. No cabe duda de que bebe directamente de su antecesora “If You Wanna”. El ritmo frenético y desenfrenado de las guitarras y el aire festivo no puede sino evidenciar que se trata  de un corte completamente veraniego. La batería y las palmas lo acercan a un lado más pop, creando un recibimiento de lo más cálido y seductor que, sin duda, cautiva al oyente.

El riff de guitarra que protagoniza Freddie Cowan y que da paso a “Dream Lover” es de lo mejor que encontramos en el disco. Dejando de lado el ambiente festivo de la anterior, transmite mucha más madurez. Según ellos, la canción más grande que han compuesto en todos los aspectos, y no es para menos. Desprende una fuerza fuera de lo normal, aunque quizás los efectos de teclado sean un poco excesivos y queden en algún momento fuera de lugar. Por otro lado, dejan intuir la evidente influencia del último esfuerzo de Arctic Monkeys (hola “Do I Wanna Know?”).

El corte más pop (apartándose radicalmente del anterior) es “Minimal Affection”, que nos brinda un registro mucho más electrónico, recordando inevitablemente a The Strokes en “One Way Trigger”. Hablando sobre la búsqueda de contacto directo en la época de las redes sociales, empiezan a dejar notar esa voluntad de sonido futurista. “20/20” no se queda atrás. Rescatan el ritmo desenfrenado en una pieza que suena inevitablemente a verano y a festival. Los cambios repentinos de ritmo y el hecho de que las guitarras aparezcan en momentos determinados aportan riqueza instrumental en contraposición a una letra sencilla y repetitiva, pero que consigue retomar el significado de inmediatez del álbum.

Uno de los cambios más bruscos del álbum se produce de repente con “(All Afternoon) In Love”, una balada en la que definitivamente sobran los recursos electrónicos, pero que consigue rebajar el tono notablemente. El protagonismo del piano del comienzo, al más puro estilo Lennon en “Real Love”, es reemplazado según avanza el tema por la batería, que consigue ser el centro de la composición aunque la melodía y los coros nos sigan recordando que es un corte más calmado y sosegado.

[pullquote]”English Graffiti” es un recorrido vertiginoso que no da lugar a la relajación. Se les nota más arriesgados probando géneros y deshaciéndose de etiquetas en un disco que básicamente es pop. [/pullquote]

Sin pena ni gloria pasa “Denial”, que no tiene nada que ver con lo anterior, pero tampoco es remarcable. Destacan el bajo y los efectos electrónicos adicionales para poner fin a la primera mitad del álbum, dejando escapar esa vertiente futurista que hace de todas las composiciones un conjunto.

El solo de batería que da comienzo a “Want You So Bad” no hace más que anticipar uno de los mejores cortes de “English Graffiti”. La psicodelia queda servida gracias a la distorsión de la guitarra eléctrica y la fina voz de Young, que queda en un segundo plano para dar especial importancia a la parte instrumental de la composición. Con una melodía que enamora e hipnotiza a partes iguales, hacen que nos transportemos a una atmósfera mucho más íntima y personal.

De nuevo encontramos otro salto de registro, que nos lleva a una pista mucho más rockera, recordando en algunos puntos a The Beach Boys. Disfrazada como la típica canción de verano, “Radio Bikini” tiene como trasfondo el bombardeo de la isla Atolón Bikini, tras la II Guerra Mundial. Un tema breve pero intenso, con el que vuelven a recuperar el nervio y el ritmo que caracterizaba las primeras composiciones. Le sigue de cerca “Maybe I Could Hold You”, una composición donde las guitarras y la batería vuelven a ocupar la mayor parte del protagonismo, aunque los coros juegan también un papel importante.

Tras los experimentos instrumentales y casi cerrando el álbum vuelven a un pop más que correcto con “Give Me A Sign”, donde destacan melodía y estribillo en detrimento del desarrollo musical durante las estrofas.

Cierran con la brevísima e instrumental “Undercover”, que parece un extraño cóctel de muchos y diferentes sonidos. Sin mucho trasfondo, es simplemente una conclusión, un cierre para un álbum que toca muchos géneros y consigue sin duda que se les deje de encasillar (puede que no para bien) como una banda de ese género surgido en los últimos años llamado indie-rock.


The Vaccines – English Graffiti


  • Al contrario de lo que se pueda pensar, todos y cada uno de los temas está estudiado al milímetro. La condición de levedad de algunos temas es algo completamente deliberado.
  • El desarrollo instrumental es bastante elevado y sorprende la facilidad de saltar de un género a otro en un álbum que se caracteriza por un trazado acelerado y no lineal.

  • Abusan en exceso de los efectos electrónicos. Mucho sonido futurista que quizá no encaja bien en todas las composiciones.

PÁGINA DE ARTISTA

6.8

Los londinenses logran con “English Graffiti” cubrir un trabajo de esencia pop con diferentes envoltorios a lo largo de los once tracks. No se trata de un álbum que quiera permanecer en el tiempo, sino que está hecho por y para el 2015. No van más allá, sólo pretenden retratar el sentimiento de un tiempo.