BUENAS NOCHES ROSE

Si hay una definición posible para Buenas Noches Rose, sin duda, es la de banda única e irrepetible. Una de esas cosas que pasan pocas veces en la vida, como un cometa Halley del rock. Ya desde el primer disco apuntaron a banda grande, pero quizá nacieron en el país y la década equivocada. A pesar de ello su obra sigue ahí, un legado que jamás se perderá, que va creciendo, creando nuevos fans décadas después e, incluso, llegando a tener un disco tributo, “Nadie Tiene Ni Puta Idea”, después de que ellos en su día llegaran a participar en el álbum de reconocimiento a Rosendo, “Agradecidos”, junto a bandas como Extremoduro o Barricada.

Formados en 1992 en el barrio madrileño de Alameda de Osuna, recorrieron gran parte del país con su rock añejo y guitarrero, siempre bajo una escena underground. Entre sus filas estaban Jordi Skywalker desgarrándose el alma y la voz en cada canción, Alfredo Fernández ‘Alfa’ (Perros de Paja, Le Punk y ahora en solitario), Rubén Pozo (para este no hace falta presentación alguna), Juan Pablo Otero ‘Juampa’ dejándose los dedos a las cuatro cuerdas y, por último, Roberto Aracil ‘Róber’ a las baquetas.
buenas-noches-rose-buenas-noches-rose-2bSu primer disco, “Buenas Noches Rose“, publicado con Discos Madison en 1995, tuvo una gran acogida del público logrando vender alrededor de 7.000 copias. Sin embargo, dos años después y tras fichar por la discográfica BMG Ariola, “La danza de Araña” no corrió la misma suerte y sólo lograron vender 3.500. A esto se le suma que en 1998 decide abandonar la formación Jordi Skywalker, siendo Alfa el que se aferra al micrófono, aunque sin dejar de lado la guitarra. Es en ese momento cuando graban su tercer y último álbum, “La Estación Seca” (Arte Bella, 1999). Este no tiene casi respuesta, por lo que deciden separarse y cada uno emprende un camino distinto, algunos con bastante éxito, como es el caso de Rubén Pozo y Róber con Pereza. En lo que respecta a Alfa, ha participado en varias formaciones y ahora se encuentra con un proyecto en solitario, mientras que Jordi grabó un álbum en 2010.

Para este disco se fueron a grabar a Rávena (Italia), siendo producido por Antonio Santos y Pablo Pinilla, y editado por la discográfica independiente Discos Madison. Comenzamos con “La Leyenda Del Lobo Cantor“, inspirada en la novela de George Stone. Un tema suave al principio, con timbales y cánticos espirituales, pero enseguida se transforma y añade un potente riff a dos guitarras y a doble bombo que dura casi toda la canción. Las cartas sobre la mesa. Esto es Buenas Noches Rose: Guitarras sucias, potente voz desgarrada y una base rítmica impecable por detrás.

Continuamos con el tema homónimo, “Buenas Noches Rose“. Empieza con la descarada voz de un niño imitando a Jordi, y rápido meten el riff de guitarra. En la línea de lo anterior, esta vez con una letra menos espiritual y más anárquica. Pura actitud Rock & Roll.

Le toca el turno a “La Granja“, que empieza con la batería y bajo mientras Jordi aúlla al micrófono. Las características guitarras, agudas y distorsionadas, pronto se unen. Ya de por sí todas las letras del grupo destacan por su originalidad, y este caso no iba a ser menos. La base sigue en la misma línea casi toda la canción, con las potentes voces de Jordi casi conduciéndote a la locura, hasta el final, en el que te vuelve loco de verdad. “Los Chicos Del Coro” va al grano. Riff y letra en la línea del segundo corte del LP, siendo una declaración de principios y forma de hacer las cosas que tenía el grupo. A la mitad llega una pausa tras el coro que te vuelve a poner los pies en el suelo hasta el final.

[pullquote]Si hay una definición posible para Buenas Noches Rose, sin duda, es la de banda única e irrepetible. Desde el primer disco apuntaron a banda grande, pero quizá nacieron en el país y la década equivocada.[/pullquote]

Una Noche Más” empieza como uno de los temas más blueseros y graves del disco en cuanto a guitarras. Letra también muy rockera y con gritos entre medias. “Una noche más, una noche más, esta noche… Mueve el cuerpo en la oscuridad… Una noche más, una noche más, esta noche… Sexo duro en la oscuridad“. Llegados a este punto se para y hay minuto y medio de solo para concluir. Y llegamos al ecuador del CD con uno de los temas más conocidos del grupo, lo cual no es para menos. “Del Mismo Modo” es, sin duda, una de las mejores canciones de amor de este país. La cuestión es a quién o qué estará escrita, que con Jordi nunca se sabe. Pero dejando de lado el apartado místico del cantante, la canción se estructura tras una línea de bajo y dos guitarras arpegiando con un fuerte sonido de platillos detrás. Acabado el potente solo de guitarra, Jordi vive la canción como si fuera su última interpretación.

No hay tiempo para el descanso. “Sentado En El Barro” se te cuela por los oídos antes de que te dé tiempo a reaccionar con otro tema muy rockero que destaca, para variar, por el fuerte juego de guitarras (marca de la casa), los coros a la espalda de Jordi Skywalker y el golpeo de platillo bajo de las baquetas de Róber.

[pullquote]Ponen las cartas sobre la mesa desde la primera pista: Guitarras sucias, potente voz desgarrada y una base rítmica impecable por detrás.[/pullquote]

Diez Palabras De Amor” también es muy blues rock. Más lento que los anteriores y sin tantos arreglos, va al grano. Un canto al desamor que “echa a volar y vuelve a gritar”. Ahora sí, toca un ligero respiro con “Flor De Espinas” y su dulce melodía, aguda y bluesera. Una canción donde las guitarras juegan a la perfección con grandes punteos y estructura variada, mientras el bajo poco a poco va ganando fuerza a lo largo del corte. A partir del minuto cuatro coge velocidad con los coros y te recarga las pilas para el último trío que dará cierre al disco. “Tiempo Perdido” es un rock & roll con guitarras acústicas pero fuertes riffs y un estribillo que engancha. Al final acaba aumentando el tempo y tiene una buena pegada de bajo y batería.

Llegamos a la pareja final con “El Duende Del Fuego“, una pista que se pasa rápido y sin pausas, donde Jordi no destaca más que en otras, pero sí es el gran protagonista. Y terminamos con “Hablando Con Las Plantas“, quizá la canción donde el bajo y la batería cobran más importancia, a pesar de los solos de guitarra. La letra no pasa desapercibida, como casi nada en este disco y en este grupo.


Buenas Noches Rose – Buenas Noches Rose


like

  • Mucha calidad para ser el disco debut de un grupo tan joven y donde nadie había tocado antes en otras bandas importantes.
  • Algunas canciones son de lo mejor en cuanto a rock que ha dado este país.

dislike

  • Escasa difusión del disco, y del grupo en general.
  • Falta de arreglos.
  • El bajo en ocasiones se escucha poco.

PÁGINA DE ARTISTA

BUENAS NOCHES ROSE

7.0

Debut impecable para un grupo de rock de barrio. Grandes letras en las que el cantante pone todo su alma y espiritualidad, además de buenos juegos de guitarras difíciles de ver por aquí y sin dejar de lado una línea rítmica impecable y poco común.