La primera parada en el viaje hacia el sonido de Django Django parece caer obligatoriamente en The Beta Band. Quizá por la cándida sospecha de que sean su fuente primigenia de inspiración, quizá por la creencia de que aspiran a ocupar el hueco que ellos dejaron vacío o, lo más probable, por esa curiosa conexión familiar que les une: Dave Maclean, batería de Django Django, es hermano de John Maclean, integrante de The Beta Band. Casual o no, rara es la reseña que pasa por alto este vínculo.

A la hora de la verdad sí podemos encontrar puentes claros entre ambas bandas, y es que Django Django también cabe en el delirante (pseudo)género de la ‘folktronica’. Podemos tomar un ejemplo básico que une las propuestas estéticas de los dos grupos: cojamos por un lado “Brokenupadingdong” de The Beta Band y, por el otro, “Firewater” de Django Django y estudiemos cómo conviven en ambas lo acústico y lo sintético, el juego de voces y, sobre todo, la melodía de gusto añejo.

Siguiendo la estela de los Beta, los Django se instalan en un eclecticismo que dificulta el intento de resumir su estilo en una sola idea y que los sitúa en la órbita de otros grupos de la nueva ola como alt-J o Everything Everything. Su primer trabajo “Django Django” es un banquete de incontables ingredientes exquisitamente condimentados y presentados como un único plato que rezuma ideas y referencias heterogéneas.

Django Django

La primera parada en el viaje hacia el sonido de Django Django parece caer obligatoriamente en The Beta Band. Encontramos puentes claros entre ambas bandas, y es que Django Django también cabe en el delirante (pseudo)género de la ‘folktronica’.

El proceso de creación gira en torno a Dave, acreditado también como productor y líder en la sombra. A él llega todo el material que sale de las cabezas de Vinny Neff (guitarra y voz), Jimmy Dixon (bajo) y Tommy Grace (sintetizador) y les da forma de canción. La faceta de productor de Dave y su interés por el house y el hip-hop determinan el sonido del disco al hacer pasar composiciones inspiradas en el pop sesentero por su propio filtro que lleva a cada canción a un lugar alejado de la anterior. “Django Django” muchas veces no suena como una banda tocando en la misma habitación, pero no juega a ocultar su artificiosidad. Este disco se parece más a una sala llena de samplers con conciencia humana que despiertan a la vez y bostezan guitarras, baterías, sintes y voces. Un álbum de naturaleza biónica, donde lo electrónico y lo orgánico se disputan la importancia; el equivalente musical a un artefacto de una película de Cronenberg (una cinta de vídeo con piel humana, una máquina de escribir transfigurada a escarabajo). Despiezar cada capa de una canción de Django Django puede ser tan entretenido como agotador.

El disco abre con “Introduction”. Un sonido de grillos eléctricos pone la atmósfera sobre la que aparecen, fugaces, algunos respingos de sintetizador. La sala de máquinas se ha puesto en marcha. La canción es conducida casi íntegramente por una línea de bajo sintético que acaba dando lugar a una pieza inspirada en el spaghetti wéstern. Adelanto magnífico de las diversas formas que puede adquirir este grupo.

“Django Django” es un banquete de incontables ingredientes exquisitamente condimentados y presentados como un único plato que rezuma ideas y referencias heterogéneas. Un álbum de naturaleza biónica, donde lo electrónico y lo orgánico se disputan la importancia.

Estos dos minutos de introducción resultan ser un afluente de “Hail Bop”, que nace en una leve variación del sintetizador anterior. La canción cuenta con un gran ritmo de Dave, que se mantiene constante y sobre el que vuelan las voces de Vinny y  Jimmy, como un solo vocalista bicéfalo. El juego de voces es una especialidad de Django Django y rara vez oiremos la voz de Vinny sin su correspondiente armonía. “Default” es una de las razones a las que se debe el éxito del grupo. El comienzo nos remite de nuevo a un laboratorio donde toda la maquinaria se ha vuelto loca y está disparando samples descontroladamente. El pulso rítmico cae enteramente en el bombo y el caos no se disipa hasta que llega el riff principal. Ahora la presencia del sintetizador es mucho menor, estamos escuchando a un grupo diferente. La propuesta visual del videoclip es otra versión de la mezcla entre lo sintético o digital y lo orgánico o material. La realización corrió a cargo del propio Dave Maclean que imprimió 4000 fotogramas sobre los que aplicó pintura, recortes y otros materiales a modo de collage. El grupo siempre ha estado volcado en todo el artwork que rodea a su música, y no es de extrañar teniendo en cuenta que los cuatro integrantes se conocieron en la Edinburgh College of Art (la enésima banda que se forma en una escuela de arte).

El siguiente corte, “Firewater”, que ya mencionamos al inicio, es casi un tema acústico salvo por algunos arreglos y la línea de bajo. No intenta trascender su propia sencillez pero es realmente complicado encontrar una canción de “Django Django” donde la melodía no funcione a la perfección con su entorno. Aquí alcanza una intensidad especial en la coda final. En “Waveforms” el sintetizador vuelve a estar al mando, compartiendo timón con la percusión de Dave, incluso cuando ésta se ausenta deliberadamente para el estribillo.

“Django Django” resulta el equivalente musical a un artefacto de una película de Cronenberg (una cinta de vídeo con piel humana, una máquina de escribir transfigurada a escarabajo). Despiezar cada capa de una canción de Django Django puede ser tan entretenido como agotador.

Zumm Zumm” es casi un interludio musical donde la banda da rienda suelta a toda su energía creativa. La base es un bucle de sintetizador que recuerda al sonido de un videojuego en 8-bits. La entrada de Vinny con su “Got to get to know” a modo de disco rayado sólo se interrumpe por un inesperado estribillo que repite la fórmula de “Waveforms” de abandonar la percusión y concentrarse en la armonía y las voces principales. El álbum se desprende de este caos alucinatorio con la canción más simple (y también una de las mejores) de la colección: “Hand Of Man”. Los únicos elementos son una guitarra acústica y un levísimo pulso de percusión, del resto se encargan las voces, que buscan en Beatles y Beach Boys su principal inspiración. “Love’s Dart” cuenta también con una producción muy contenida, sin apenas capas de arreglos y, sin embargo, adquiere un tono diferente a lo que hemos oído hasta ahora. Aunque, de nuevo, esta austeridad en los arreglos nos hace sospechar que se viene algo gordo, y así es. “WOR” es una de las piezas clave que revalorizan este primer trabajo. Contiene trazas de surf rock, rockabilly y un ritmo endemoniadamente pegadizo. “Storm” fue el primer single que publicaron en una doble cara A junto a “Love’s Dart” en 2009, con sólo un año de vida de Django Django. Ambas canciones nos dejan un sabor de boca muy similar y dejan notar que forman parte de una época distinta de la banda, aunque no por ello están fuera de lugar en el álbum. Dave propone un nuevo juego de percusión y sobre él brilla una paleta de sonidos que encaja perfectamente con las otras doce piezas.

Life’s a Beach” intenta salvar la papeleta de que el disco no pierda la brillantez de su primera mitad y lo consigue medianamente. Aquí encontramos muchas ideas nuevas, variaciones y un sonido inédito aún en el disco conseguido a través de varios arreglos diferentes de guitarra, una combinación difícil de llevar a directo pero que solventan bien añadiendo intensidad rítmica en sus actuaciones. Otra faceta distinta de Django Django aparece en “Skies Over Cairo”, con el que viajamos a territorio exótico y el sintetizador se disfraza de arghul egipcio. Una pieza instrumental realmente lograda y llena de color que antecede a “Silver Rays”, donde Django Django vuelven en sí y recuperan la tonalidad inicial de los primeros cortes y terminan en alto este primer álbum.

Django Django – Django Django

DJANGO DJANGO

7.5

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Django Django nos ofrecen en su primer álbum homónimo un trabajo que toma formas distintas a lo largo de trece valiosos cortes, trece maneras de esculpir tres minutos de música partiendo de materias primas de naturaleza diversa.

Up

  • Django Django logran expresar varias facetas sin desviarse de la propuesta conceptual del álbum.
  • Las canciones se disfrutan más cuando se escucha el disco completo, de principio a fin..

Down

  • Quizá les falte tener algo más parecido a un hit para mantener los oídos bien abiertos.

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